Entrevistamos a

Marcelo Criminal

"Como músico muchas veces me he enfrentado a dilemas éticos sobre qué conciertos hacer o qué tipo de música hacer, intentando dentro lo posible estar a la altura de mis propias ideas."

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Marcelo Criminal está de regreso con un nuevo LP titulado Momento de Auténtica Realidad, dejándonos ante la esencia de unas composiciones que miran más que nunca hacia su alrededor, eso sí, filtrándolo todo a través de una perspectiva con la que hacernos llegar las temáticas libres de puntos crípticos. El crecimiento logrado por el músico murciano a lo largo de estos años es algo evidente, reflejándose muy bien en este trabajo con la búsqueda de nuevos recursos compositivos y una forma de moldear el sonido fiel a sus principios, pero con una muestra clara por conquistar nuevos territorios. Así es como este nuevo conjunto de canciones posee un punto más cercano al de una banda de rock, todo ello sin esquivar el encanto propio de la actitud Lo-Fi bien entendida en la ejecución de sus teclados o la forma de construir sus arreglos. Por el camino, tampoco podemos restarle protagonismo a unas historias que vuelven a tocarnos con gran fuerza, sintiendo como nada en la música de Marcelo llega vacío y sin ningún tipo de intención. Desde la forma de adentrarse en críticas políticas con la espontaneidad de las conversaciones a pie de calle hasta el intento por contextualizar sus propios actos y así poder seguir mirando al futuro de forma decidida. Múltiples posibilidades que resultan bien entrelazadas a través de un sello de identidad donde la naturalidad y el entusiasmo por hablar de las cosas que nos pasan a todos siempre marcan el camino. Aprovechando lo inminente de la publicación de este trabajo a través de Sonido Muchacho, entrevistamos al músico.

Hablando de todo lo contenido en este nuevo trabajo, ¿sientes que tuviste en mente dejar más de lado que nunca la idea de lograr un disco que fuese una colección de canciones y centrarte en componer un trabajo donde las canciones estuviesen más cohesionadas?

Sigue siendo más o menos una colección de canciones, realmente. Pero sí que tenía alguna serie de objetivos. Tenía algún marco mental en mi cabeza a la hora de intentar hacer algo que tuviese más relación y tener las ideas un poco claras. Pero bueno, es verdad que al final siempre es una colección de canciones y tampoco creo que haya que escapar de eso necesariamente. No pretendo hacer ni un disco conceptual ni nada por el estilo de momento. Por lo menos eso es lo que he intentado con este.

 

En este trabajo llama la atención como la mayoría de los temas suenan con más cuerpo, mostrando unas guitarras más aguerridas y distorsionadas, junto a unas percusiones más definidas. ¿En tu cabeza sentiste que estas nuevas canciones te pedían dar un salto mayor a la hora de acercarte, por decirlo de alguna forma, a lo que es más una banda de rock?

En esto también tiene mucho que ver que yo grabó siempre con mi amigo Álex, y digamos que hay un pequeño factor experimental, en el sentido de que cuando empezamos a hacer una canción no sabemos muy bien cómo va a salir por lo que en el proceso vamos aprendiendo. Al llevar bastantes años trabajando juntos, nos sentíamos preparados para quizás quitarnos alguna clase de complejos acerca de la producción. Intentar llegar a otras latitudes, a otros lugares, aunque a nivel tecnológico, a nivel de medios, estamos bastante parecidos. Al mismo tiempo creíamos que podríamos dar un paso más, no en lo referido a subir el nivel de la producción o algo así, porque sigo defendiendo las canciones anteriores que quizás son un poco más Lo-Fi o más particulares. Pero esencialmente era eso, el quitarnos alguna serie de complejos acerca de hasta dónde podríamos llegar.

Hablando de los recursos limitados es algo que siempre se ha reflejado en tu sonido Lo-Fi. ¿Consideras que a nivel personal ha llegado un punto en el que para poder evolucionar y seguir haciendo canciones hay que dar un salto mayor en cuanto a la producción y el poder disponer de un mayor abanico de recursos?

De momento me siento perfectamente cómodo grabando en una casa con un amigo, que digamos que no es un profesional de esto. En el sentido de que yo tampoco soy un profesional de esto y no hemos estudiado métodos tradicionales, ni nada por el estilo. De momento me siento muy cómodo y creo que hay mucho terreno para evolucionar. Nunca he tenido la inquietud, o al menos durante mucho tiempo, de probar un estudio.

Nunca he pisado un estudio de grabación en mi vida, no me interesa mucho. Creo que todavía puedo explorar mucha música y muchos caminos haciendo cosas nuevas a partir de ir cambiando sonidos dentro de estos parámetros limitados. Aunque bueno, igual yo que se, no te digo que el año que viene se me meta otra idea y piense en hacer otra cosa. Pero de momento yo personalmente creo que los recursos limitados, a los que mucha gente puede acceder a ellos, permiten unas posibilidades desmedidas.

Quiero decir que prácticamente te tienes que autolimitar, porque si te pones a explorar todos los recursos que te ofrece la informática o los métodos de grabación casera puedes pasarte toda la vida explorando sonidos de bajo y tampoco es algo que sea necesario. Por lo tanto no siento esa inquietud, pero sin obviamente faltar al respeto a la gente que se dedica a ello. Estoy convencido de que un estudio profesional debe ser una cosa también súper divertida y súper estimulante. Pero yo no me termino de sentir cómodo ante esa idea, porque al final hago las cosas de la manera a la que estoy acostumbrado y es algo que me gusta.

"Nunca he pisado un estudio de grabación en mi vida, no me interesa mucho. Creo que todavía puedo explorar mucha música y muchos caminos haciendo cosas nuevas a partir de ir cambiando sonidos dentro de parámetros limitados. "

Al mismo tiempo, situándonos en la cara opuesta, ¿también consideras que el haberte encontrado las limitaciones propias de hacer canciones en tu casa también te ha ayudado bastante a centrarte en lo imprescindible?

Totalmente. A mí, por ejemplo, sobre todo cuando era más chaval, los White Stripes fueron un grupo que me inspiró muchísimo. Era una banda que constantemente se estaba auto limitando en todos los sentidos, aunque luego eso no fuese realmente así. Sobre todo los primeros discos eran como solo meter guitarra, batería y voz, y a partir de ahí ir creando. Eso me parece muy estimulante. Me parece una idea muy guay. Y aunque no piense mucho en ellos ahora cuando hago canciones, creo que de alguna manera esa forma de ver la creación se quedó conmigo. Me parece más interesante eso que muchas otras opciones que hay.

Hablando del título del disco y del tema que le da nombre, muestras esa forma de vivir más de lleno la realidad sin buscar otro tipo de escapatorias. ¿Crees que esta canción en parte es una especie de mensaje a ti mismo acerca de cómo afrontar el presente?

Sí, claro, “el momento auténtica realidad”, que es casi una broma que se le ocurrió a mi amigo Álex, aparece como un concepto que se inventó un día acerca de su trabajo de oficina y como muchas veces está amargado o abrumado, pero de repente muchas veces tiene un momento en el que se siente perfectamente preparado para encontrar soluciones en vez de dejarse agobiar por los problemas. Bueno eso es como una broma, quizás no tanto, pero es algo que decíamos medio de risa. A mí me gusta mucho el título y bueno, pues lo hemos utilizado. La canción, y digamos que de alguna manera el disco, habla un poco sobre el hecho de que el mundo, y especialmente el mundo moderno, ofrece una serie de estímulos, de fantasmas y realidades mediadas por mil elementos que muchas veces nos obligan a parar respirar, fijarse bien y a partir de ahí construir alguna solución a los distintos problemas que aparecen. En el contexto de la canción, al menos en el que yo intenté lograr, me refería a un plano puramente político. Pero bueno, en la vida personal o los mundos internos también se puede extender todo esto.

Hablemos ahora de los dos singles del disco. Primero sobre ‘Dentro y en Contra’ donde creo que hilas muy bien lo que puede suponer la escena popera nacional. ¿Compusiste este tema pensando también en lo paradójico que puede resultar que puedas formar parte de un sistema donde a priori tu música tiene difícil encaje?

Realmente no era tanto como querer hacerla que hablase sobre mí, sino el hecho de que la música es realmente algo muy poderoso. A través de una forma muy violenta entra en la gente y le modifica la vida de una forma, en muchos casos muy fuerte. También como eso podría afectar a los principios que uno tiene. Como músico muchas veces me he enfrentado a dilemas éticos sobre qué conciertos hacer o qué tipo de música hacer, intentando dentro lo posible estar a la altura de mis propias ideas. Creo que mucha gente no lo ha estado tanto.

Tampoco pretendo ni meterme con nadie ni burlarme de nadie. Pero bueno, en un sentido de juicio, me interesaba mucho lo que pasaba en ese fenómeno de cómo la música puede hacer que una persona se olvide de todo a cambio de la sensación que provoca. No sé si esto sonará muy abstracto.

Al final buceas en la forma de medir un poco hasta donde estás dispuesto a llegar con tus ideales y como la música te puede arrebatar esto.

Ahí está. En la música está muy claro. Por ejemplo, llega un momento en el que tienes que decidir. Casi todos los conciertos están patrocinados por determinadas marcas o por determinadas empresas, por lo que piensas hasta qué punto está bien pasar por el aro, por una serie de determinadas cosas y hasta qué punto decidir que no está bien. Son problemas que obviamente surgen y ya está, pero es verdad que lo más fácil en la vida es actuar de forma inconsciente. Tampoco digo que yo sea un santo ni mucho menos.

Pero sí que es una canción sobre esa clase de cosas. También ha sido gracioso la acogida que ha tenido, que sin que sea tampoco un éxito, para mis estándares diría que es la canción que mejor ha funcionado en un corto periodo de tiempo. Todo esto no deja de ser bastante paradójico.

 

La frase de “toda España cantando la misma canción” me fascina un montón y creo que resulta muy potente. ¿Llevabas mucho tiempo queriendo meter esta frase en una canción o más bien apareció de forma espontánea cuando estabas escribiendo este tema?

La escribí específicamente para la canción, y de hecho, al principio ni siquiera tenía intención de ponerla. Pero luego vi como parecía que a la canción le faltaba algo así como un pseudo estribillo y ya es ahí cuando la metí. No sé si te has percatado en el disco que muchas canciones culminan de la misma forma, aunque no lo hice conscientemente. En muchos temas no hay un estribillo real, sino que al final se repite una frase tres o cuatro veces y ya está.

No soy yo muy de estribillos. En general no me salen bien. De hecho lo de la repetición me incomoda un poco. Es otro de estos complejos que te dije antes. A mí las canciones que más me gustan del mundo tienen estribillos y cosas así, pero a mí me da un poco de pudor repetirme demasiado. Entonces al final meto una especie de coda con algunos mensajes que parece que funcionan.

Sobre ‘Borracho y Loco’ me gusta mucho la forma que reflejas la validación externa a través de las redes sociales, ¿crees que esto es un tema que ahora mismo te preocupa bastante y que es necesario visibilizarlo?

Me preocupa bastante el tema. También me preocupa bastante la gente que creo que nos pasamos un tiempo considerable de nuestra vida en redes sociales, en internet en general. Muchas veces a mí me pasa que me enfado, me cabreo, incluso me pongo triste con cosas que me encuentro por ahí y realmente ni me van ni me vienen para nada. Uno se ve obligado a pensar si todo este contenido acaba siendo una carga más que un entretenimiento o un divertimento. Es un tema que me interesa mucho.

Por otro lado no quiero y ni mucho menos demonizo Internet. Mi proyecto musical sería absolutamente inexistente sin internet de principio a final. Pero bueno, está claro que es una cosa que nos afecta en la vida y creo que está bien hablar de ello. Ahora mismo, que además casi un tópico en la música joven son las referencias a las redes sociales, creo que está muy bien hablar de ello. Pero tampoco quería hacerlo de forma ingenua ni considerar internet como lo mejor del mundo. Quería ser un poco crítico también. De eso va un poco la canción, lograr un poco la abstracción mental de todo eso.

"Me preocupa bastante la gente que creo que nos pasamos un tiempo considerable de nuestra vida en redes sociales, en internet en general. Muchas veces a mí me pasa que me enfado, me cabreo, incluso me pongo triste con cosas que me encuentro por ahí y realmente ni me van ni me vienen para nada. "

Me gusta mucho la versión que has realizado de ‘Capitán Cortés’ de Primogénito López. ¿Consideras que por acercamiento en lo sonoro y el contenido de sus temas Primogénito López ha sido un grupo totalmente determinante e influyente en tus temas?

Me parecía un poco divertido hacer una versión que no se parezca tanto a su música, ya que muchas de mis canciones se parecen mucho más a ‘Capitán Cortes’ que seguramente el cover que he hecho, pero bueno, también ahí está un poco la gracia. Es una de mis canciones favoritas del mundo y en general me parece siempre interesante el mundo de las covers. Pero no sólo solo covers como tal, sino que por ejemplo en Repentino Brote de Añoranza y Amor hice una canción de un poema de Camino Román también. No quiero acercarme a cosas que no sean mías tal cual, sino digamos reinterpretarlas y entenderlas de una forma profunda. La verdad que no tiene mucho más significado personal que una canción que me gusta mucho, que me divertía.

Veo muy interesante todo lo que mencionas de reinterpretar otras obras como lo que hiciste con el poema de Camino. ¿Crees que al final las influencias externas en obras que no son musicales juegan un papel importante en tu música?

Sí, constantemente. Por ejemplo, en el disco ‘La Balada de Marty McFly’, los vídeos de YouTube en ‘JL, Frente a su Ordenador’ o la canción que hay de Fast and Furious son una buena muestra. Sí que creo que mi música no es esencialmente referencial, pero sí hay algo de todo eso. Bebo de muchas cosas. Intentó encontrar inspiración en todos lados, incluso en cosas que escucho por la calle. Quiero decir que intento estar pendiente de las cosas porque hay mucha información de la que luego puedes hacer canciones.

"Para mí siempre ha sido un objetivo intentar hacer música política sin ser demasiado creador de sermones. "

Considero que a lo largo de tu trayectoria el peso de lo político y lo social ha estado presente de una u otra forma, apareciendo temas como ‘Murcia Nos Pertenece’, ‘Escuela de Negocios’ o ‘El descontento o Los límites de la reforma (democracia)’. En este nuevo disco también emerge este apartado, sin ir más lejos en la inicial ‘Quién Vacía España’. ¿Consideras que el componente político y reivindicativo es algo que te preocupa bastante y que al final te da mucho de sí para escribir temas?

Siempre ha sido un objetivo intentar hacer música política sin ser demasiado creador de sermones. Para mí la política es importante, porque igual que hablo de tantas otras cosas más o menos cotidianas, creo que la política es una parte esencial y no es fácil olvidarla cuando estás hablando de cualquier tontería de tu vida. Por lo tanto le dedico mucho tiempo a pensar en política, me preocupan cosas relacionadas con ella, pero no es que sea el motor de mi música o tenga una gran necesidad de hablar de ella, sino simplemente porque es una de las muchas cosas que me interesan.

Es un poco lo que te decía antes de hablar de lo que escuchaba por la calle. No quiero que parezca que celebro nuestras desgracias o muchas de nuestras preocupaciones. En ese sentido creo que Repentino Brote de Añoranza y Amor es un disco más afectivo, más sentimental. En cambio en este quería también salirme un poco de mí y hablar de otras cosas.

Indagando un poco más en todas las temáticas e historias de tus temas, me gusta mucho como en temas del estilo a ‘Bicimur’ logras combinar anécdotas personales con otras reflexiones mucho más universales como la de “por una vez el gobierno acertó”. ¿A la hora de componer tus temas siempre tienes muy en mente el equilibrio existente entre lo más críptico y abierto desde el punto de vista del oyente?

Pienso bastante en ello. Hay veces que decido que me importa un poco más y otras que no. Muchas veces hay dos niveles como sucede en ‘JL, Frente a su Ordenador’, en la que más o menos te puedes sentir identificado y luego ya te encuentras una serie de códigos en la canción que tienen otro significado, por decirlo de alguna forma, más profundo. Esto también sucede en la misma ‘Juana de Arco’, que podría haberse llamado, ‘Pídeme Perdón’ y ya está. Podría haber sido exactamente la misma canción con ese nombre. Quizás hay veces que meto algo de este estilo porque como divertimento personal y pasatiempo me gusta intentar entender lo crítico de una canción, pero creo que en general, o por lo menos lo que intento, es que estas particularidades se muestren en un nivel superficial y no queden canciones raras. Nunca me han interesado las grandes metáforas ni cosas así.

Claro está que siempre puedo caer un poco más o menos en eso. En el disco está, por ejemplo, la de Espinoza, que quizás me dejo llevar un poco por algo más fuerte. Pero bueno, como dura minuto y poco lo veo más como un interludio que como una canción. En general intento evitarlo, no escribo desde mis entrañas. Al mismo tiempo eso de que no me importa lo que piensen los demás no es cierto, me importa mucho. No tengo ningún problema de esconderlo.

 

‘Demasiado Lento’ es una canción que me parce de lo más bonita, mostrando sentimientos importantes que cuesta digerir. ¿Consideras que de forma muy consciente sueles componer temas que sirvan para poder superar situaciones difíciles o crees que no tienes muy en mente el cómo hacer canciones te puede ayudar en lo personal?

No es algo que yo suela hacer, en el sentido de que tenga un sentimiento y lo exprese inmediatamente a través una canción, como si sintiese una necesidad. No es algo que suela pasar, pero sí que hay algo relacionado con haber vivido una experiencia y con el tiempo, después de haber reflexionado sobre ella, intentar también buscar los puntos que son menos personales y más abiertos a al mundo.

Mirando un poco hacia atrás, y rememorando todo lo que supuso que Carolina Durante y Amaia versionasen ‘Perdona (Ahora Sí Que Sí)’, ¿sientes que quizás este hecho ha sido lo que más has disfrutado hasta el momento de tu carrera musical o consideras que hay algún otro acontecimiento en tu trayectoria que haya supuesto un mayor punto de inflexión para ti?

Lo he disfrutado mucho y su repercusión sigue muy viva. No es para mí una vivencia personal que se haya apagado. Sigue estando muy presente en los conciertos que hago y en la gente que sigue mi música. Y entonces sí, lo he disfrutado mucho y sigo disfrutándolo bastante junto con muchas de muchas de las cosas que eso ha provocado, pero tampoco diría que es lo que más he disfrutado en toda mi vida. No sé. Hay muchos músicos que admiro, y que han ido a alguno de mis conciertos, y para mí eso es un orgullo. O también simplemente dar un buen concierto, una sesión de grabación en la que salen las cosas bien. Eso también es un gran disfrute. Entonces tampoco sabría yo medir eso. Está claro que es el momento seguramente más importante de mi carrera en muchos sentidos, aunque también el disfrute es algo que genera mucha ansiedad en un caso como este.

"No quiero que parezca que celebro nuestras desgracias o muchas de nuestras preocupaciones. "

Por ejemplo el otro día ponías en Twitter la alegría que te daba aparecer en los agradecimientos del nuevo disco de Pablo Prisma.

Haber conocido a Pablo y haber podido hablar con él, tomarnos una cerveza o haber hecho de telonero es un gozo gigante para mí, porque soy muy fan suyo desde hace mucho tiempo. Eso es algo obviamente mucho menos importante en mi carrera en muchos sentidos, pero quizás más disfrutable también.

Entonces, ¿sientes que cada vez tienes más presente el saborear el reconocimiento y el ser consciente de cómo tu música también influye en artistas a los que admiras?

No me acostumbro, la verdad. Sigo admirando mucho a gente que conozco, incluso con la que tengo una relación más o menos cercana y a veces me sigue sorprendiendo cuando me dicen cumplidos. No me considero para nada al nivel de Pablo Prisma, ni al nivel de Los Lagos de Hinault o al nivel del Primogénito López. No creo que tampoco sea una cosa de complejo de inferioridad ni falta de humildad. Quizás con la gente de mi generación me veo un poco más de igual a igual, pero con músicos sobre todo mayores que yo, sí que me cuesta verme a su nivel porque respeto mucho su trabajo.

Por ejemplo, creo que ahora mismo es mucho más fácil hacer música indie de un tipo determinado que hace unos cuantos años y creo que hay que agradecerles muchos de esos avances, por así decirlo.

"Está claro que la versión de Carolina Durante y Amaia seguramente sea lo más importante de mi carrera en muchos sentidos, aunque también el disfrute es algo que genera mucha ansiedad en un caso como este. "

En todas nuestras entrevistas nos gusta que nos dejéis una pregunta para la siguiente banda a entrevistar. ¿Cuál es la tuya?

¿Qué canción te hubiese gustado hacer más que cualquier otra?

Del mismo modo tengo una para ti a cargo de Pablo Prisma, dice así: ¿Cuál es el lugar más extraño donde has dado un concierto o donde ha sonado tu música?

Quizás el lugar más extraño habrá sido en algunas tiendas. Pero supongo que el más raro, por así decirlo, fue en la Biblioteca Regional de aquí, de Murcia, porque me invitaron a tocar después de una charla de Paula Bonet. Hice la prueba de sonido mientras la gente estaba estudiando y quedó un poco extraño.

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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