Entrevistamos a

La Trinidad

"Evidentemente el contenido del disco es político a muchos niveles, pero más que mostrarlo de forma muy explícita, preferíamos darle una visión realista pura y dura."

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El trío malagueño publicará este próximo viernes vía Sonido Muchacho su LP debut Los Edificios Que Se Derrumban, evidenciando una interesante evolución con la que seguir hurgando en el punk rock mostrado en sus dos anteriores EPs, a la par de encontrar al mismo tiempo nuevas coordenadas estilísticas relacionadas con dinámicas más poperas. A través de un discurso tan sólido como arrojadizo son capaces de ir entremezclando situaciones personales donde juegan con los altibajos propios de la juventud y el realismo político que quieras o no lo acaba impregnando todo, logrando de este modo unos temas donde las melodías despuntan enormemente bien acompañadas por un mensaje donde lo combativo y lo reflexivo se va alternando. De esta forma llegan temas cargados de rabia contenida como el single ‘España Invertebrada’, piezas repletas de reprís juguetón como la inicial ‘Ruinas’ o estrofas a pleno pulmón donde afloran historias rocambolescas como las de ‘Los Niños de La Estación del Zoo’. Sin embargo, también nos demuestran su gran capacidad para explorar terrenos hasta el momento desconocidos para ellos, más relacionados con los medios tiempos, encontrando la pausa necesaria y así coger más aire para alcanzar un punto emocional realmente embriagador como lo mostrado en ‘La Mundial’ o ‘Las Flores de Mateo’. Perspicacia lírica, constancia y talento para construir desde los cimientos una carrera que apunta a un largo recorrido y que sin lugar a dudas ha comenzado como un tiro. Aprovechando lo inminente de este lanzamiento, entrevistamos a Sixto y Jorge.

Antes de formar la Trinidad ya teníais un proyecto que de hecho si no me equivoco sigue en pie como es The Loud Residents, más enfocado hacia un sonido más yankee y noventero por decirlo de alguna forma. ¿Cuándo formasteis La Trinidad desde dentro sentisteis que el cambio era bastante drástico o más bien lo sentisteis como una evolución natural?

Jorge: en un primer momento quería crear un grupo e ir probando cosas, uniéndose luego Sixto. Así es como nacieron Los Redrum. Luego ya es cuando entré a formar parte de The Loud Residents. Con Los Redrum también teníamos a otro chaval que se marchó a Londres a currar y ya nos quedamos los tres que somos ahora. Al principio empezamos haciendo otro rollo más surfero, quizás parecido a The Loud Residents, pero más punk. Siendo tres pues teníamos un poco el formato definido con guitarra y bajo. También comenzamos a escuchar otro tipo de música y a dejarnos influenciar por otras cosas. De ahí más o menos nació el primer EP de La Trinidad que era más garagero, porque estábamos escuchando a Ty Segall a muerte y otros grupos parecidos.

Sixto: también lo que pasa un poco es que Jorge lleva en The Loud Residents tres años y yo llevo nueve. Éramos ya amigos de antes, pero cuando él entró en The Loud Residents prácticamente estábamos empezando también con Los Redrum, que en un primer momento fue concebido como un proyecto que tuviese más libertad y que fuese un poco más freaky. Al final ocurrió al revés, que el grupo que lleva más años y no termina de despegar son The Loud Residents, y La Trinidad, incluso cuando éramos Los Redrum, llamó desde un primer momento más la atención.

 

Tanto en el EP de El Peligro como en Nuevas Dignidades, la mayoría de los temas poseían gran aceleración y muchas revoluciones, sin embargo en vuestro primer LP, las canciones también suenan muy redondas y entregadas, pero quitando quizás ‘España Invertebrada’ y alguna más, habéis bajado un poco los tempos de los temas. ¿Creéis que fuisteis buscando otra forma de lograr canciones que no fuesen tan rápidas y de ramalazo punk o simplemente salieron así?

Jorge: salió de forma natural, porque nos hacemos mayores y tal (risas). Que va, más bien creo que llegó sin pensarlo. Por ejemplo cuando Luis de Sonido Muchacho nos pidió un tema lento ya teníamos ‘La Mundial’. Bueno, quizás faltaba alguna cosa de la letra pero estaba ya escrito. Por lo tanto ya nos encontrábamos tirando para temas más de medios tiempos. También es que al final uno se cansa de las mismas fórmulas y a nivel persona uno quiere ser mejor músico. Buscábamos mostrar más posibilidades y por eso en este disco no nos hemos cerrado solo a temas tan rápidos como pueden ser lo de los antiguos EPs.

Sixto: también ocurre que el primer EP eran cinco canciones, el segundo eran tres y ahora nos hemos enfrentado a un disco de diez. De ahí que tengamos unas cinco canciones más rápidas y la otra mitad se pausen un poco más pausadas. Por el camino, la evolución natural es seguir en la estela de lo que hacíamos pero tener una mejor producción y mejores composiciones. Nosotros desde dentro lo hemos notado como una constante mejoría y quizás eso conlleva que de forma automática tengamos que bajar el tempo. También te digo que al principio en el estudio intentamos grabar unas cinco canciones con metrónomo pero eran tan rápidas que no podíamos seguirlas, porque somos así de malos (risas). Así que más de la mitad del disco está grabado sin metrónomo.

 

El edificio de La Mundial sin lugar a dudas es un poco el punto de encuentro del disco, desde el título que puede ser tomado como una referencia a su derrumbe hasta la canción del disco en la que aparece. ¿Os marcó mucho la desaparición de este edificio o simplemente lo escogisteis como un símbolo con el que articular un poco el trabajo?

Sixto: en realidad el título del disco sintetiza varias metáforas y temas del disco. Evidentemente uno claro, sin entrar en ningún tipo de metáfora, es que el disco tiene muchas referencias localistas. Por ejemplo en la portada, es el edificio de Hacienda que está en frente de lo que fue La Mundial, que ahora es un descampado y que en la portada del single que lleva su nombre le pusimos las grúas que hay ahora. Precisamente buscamos estas referencias porque en Málaga está habiendo una serie de desagravios tremendos contra nuestro patrimonio desde el propio ayuntamiento. Están desapareciendo una serie de edificios históricos como el antiguo cine Astoria o el edificio de Correos que le quedará muy poco. Todo esto lo estamos viviendo de cerca, y quieras que no, duele. Nos gusta llevar ciertas cuestiones localistas al discurso de los temas porque nos criamos dentro de ellas. Luego escucho un montón de música guiri donde mencionan sus bares, sus calles, zonas… resultando de lo más normal para ellos. Así que ¿por qué no hacerlo si todo esto está cerca de casa?

Aparte de todo esto, otra metáfora importante del título, aunque quizás sea más básica, es la del derrumbe personal. Que algo importante para ti se desplome, algo que en tu vida es grande y colosal, que parece que no se va a ir nunca, se venga abajo. Hay varias temáticas del disco como la muerte joven que también van un poco por ahí.

"Nos gusta llevar ciertas cuestiones localistas al discurso de los temas porque nos criamos dentro de ellas. Luego escucho un montón de música guiri donde mencionan sus bares, sus calles, zonas… resultando de lo más normal para ellos. "

Me gusta mucho como tocáis el tema político y social de España con temas como ‘España Invertebrada’, ‘La Clase Media’ o alguna frase de ‘Sensación Extraña’ y ‘Las Flores de Mateo’, ya que suena crítico pero sin caer para nada en obviedades ni en un carácter panfletario. ¿En algún momento os preocupó que el componente político del disco pudiese caer un poco en la reivindicación un tanto insulsa y simplona?

Sixto: creo que el enfoque del tema político estaba muy claro desde el primer momento. De hecho se introduce por primera vez quizás en ‘Tragedia Nacional’ o incluso en ‘La Joya’. Quizás la primera que es la más explícita, como que a día de hoy me suena demasiado Viña Rock. Evidentemente el contenido del disco es político a muchos niveles, pero más que mostrarlo de forma muy explícita, preferíamos darle una visión realista pura y dura, en el sentido estrictico de la disciplina del realismo: lo que se y lo que se atiende, mostrando un análisis más materialista a nivel político. Todo esto lo teníamos muy claro.

No queremos ser un grupo a lo Viña Rock ni mucho menos, pero ahora mismo considero muy importante mantener un discurso político, hacerlo presente y articularlo en torno a la música porque no estamos viviendo unos tiempos agradables a muchos niveles, desde el propio plano político hasta el económico. Estamos viendo como el sistema en el que vivimos se desmorona a pedazos y creemos que es necesario poner el foco ahí. Otra cosa que creo que todo esto surge en mí de forma natural porque son cuestiones que me preocupan, por lo que no hay ningún tipo de impostura ahí.

Jorge: desde luego que no buscamos ser Escape.

Claro, es que luego te encuentras a grupos como León Benavente que te chirría y da cosica todo el discurso político de lo forzado y obvio que resulta.

Sixto: desde luego que a lo mejor lo nuestro también le suena a alguien un poco forzado. Para gustos, los colores, claro. Pero siento que en nuestro caso hay una pulsión real de querer hablar de temas concretos de esta manera.

Hablando de ‘España Invertebrada’ y el propicio vídeo que la acompaña, ¿la compusisteis pensando un poco en alguna persona o situación concreta o más bien surgió de ir acumulando rabia de bastante tiempo?

Sixto: fue bastante aleatoria. De hecho creo que es la letra que menos me gusta del disco. Se compuso la letra a última hora. La intra historia del tema tiene lugar a raíz del primer concierto en Madrid, un poco a modo de audición para que nos oyera Luis, que fue cuando Carrera hicieron su debut y nosotros fuimos a tocar con ellos en la Wurli. Era el primer día que conocíamos a Luis, vino mucha gente, estaban allí los Carolina Durante que también eran colegas… Teníamos tres o cuatro temas nuevos, porque sabíamos que a Luis no le había gustado el primer EP. Nuevas Dignidades sí que le molaba, obviamente. Por lo tanto no podíamos hacer un concierto con el repertorio que sabíamos que no le molaba, así que empezamos a componer a saco y logramos cuatro temas.

‘España Invertebrada’ era la única que no tenía letra. Había apuntado unas notas por ahí que me vinieron por lo de España Vertebrada, por lo de la biografía que le escribió Dragó a Abascal. Vamos, fascismo puro. Luego a su vez tenía por ahí lo de Ortega y Gasset de España Invertebrada, que me proporcionó una serie de imágenes. A mí me pareció que quedó una canción muy burda, pero con el tiempo le he cogido cariño porque de tan burda me parece muy irónica, dándole la vuelta de la vuelta y creando así la reducción al absurdo.

"No queremos ser un grupo a lo Viña Rock ni mucho menos, pero ahora mismo considero muy importante mantener un discurso político, hacerlo presente y articularlo en torno a la música porque no estamos viviendo unos tiempos agradables a muchos niveles, desde el propio plano político hasta el económico. "

Algo que me gusta mucho de este disco es como la mayoría de las canciones siguen un formato relacionado con contar una historia o mostrar de una forma clara una narrativa como es el caso de ‘Todos los Rumores Sean Ciertos’ o ‘Los Niños de la Estación del Zoo’. ¿Sentís que gran parte de estas canciones surgieron teniendo en mente historias concretas que contar o al menos temáticas que desarrollar?

Sixto: en ese sentido, en la época en la que estábamos componiendo las letras, Jorge, Carlos y yo escuchábamos mucho a Los Claveles, que fueron una inspiración bastante clara y directa. Por supuesto El Grajo ahora también lo es. No gustó un montó la forma de articular las letras con canciones como ‘Santos El Suave’, que a Jorge y a mí nos encanta como cuenta la historia. También ‘La Ruta Destroy’ de Los Claveles nos motivó mucho a seguir tirando de este tipo de influencias.

Al final, cuando me pongo a escribir una letra tengo más o menos claro una serie de conceptos. A partir de ahí voy desarrollando. Por puro perfeccionismo, a veces me da TOC repetir ciertas estrofas, entonces tengo que rellenarlo con cosas nuevas. Por lo tanto lo más fácil es ir hilando temas y alguna que otra parte. En el caso de ‘Todos Los Rumores Eran Ciertos’ era parte de un poema que había escrito con 17 ó 18 años, donde habla de la época de segundo de bachillerato en la que estaba en la mierda, mis padres se habían divorciado, lo estaba dejando con mi ex de entonces… Era como volver a escribir la historia sobre mi mismo que ya había escrito hace tiempo. En el caso de ‘La Mundial’ es un recorrido un poco más visual. Muchas veces también me cuesta escribir si no me agarro a una serie de imágenes que tengan una consecución lógica y así finalmente hacer una pequeña historia o una escena.

Ahora que mencionas lo de Los Claveles, son una de las referencias que se me ha pasado por la cabeza cuando estaba escuchando el disco. Sobre todo cuando mencionáis lo de relicario en ‘Las Flores de Mateo’ que no se si viene también de la estrofa que cantan Los Claveles.

Sixto: sí, viene de esa canción. Muchas veces escucho palabras que me gustan y las voy apuntando en una lista. Precisamente surgió de la canción de Los Claveles que es muy bonita y muy delicada (en referencia a la propia ‘Relicario’).

 

La breve introducción del trabajo con ‘Ruinas’ creo que queda muy bien, marcando un poco el contenido romántico del disco. ¿Desde un primer momento tuvisteis claro que esta pieza iba a ser la introducción al disco?

Jorge: al ser un tema tan rápido es casi como lo que dices tú, una introducción, algo que te dice un poco de lo que va ir al disco. Al ser un tema cortito, desde el principio teníamos claro que tenía que abrir el disco. Luego el resto de canciones no sabíamos bien como encajarlas. Al final dimos con el tracklist que tiene ahora el disco, pero ‘Ruinas’ se mantuvo siempre como primera opción. De hecho en los conciertos la solemos tocar para abrir para calentar.

Sixto: la idea que nos gustaba mucho a Jorge y a mí era lograr algo tipo a lo que hicieron los Vaccines en un disco, además que a nosotros este grupo nos gusta un montón. La canción de ‘Wreckin’ Bar (Ra Ra Ra)’ es a la que nos referimos. Está bien porque dura un minuto y poco, siendo una declaración de intenciones a la hora de lograr un tema que estalle. Nos apetecía usar esa fórmula y creo que funciona bastante bien. De hecho desde que la compusimos la tocamos la primera. Luego cuando estás tocando canciones de tres minutos o dos minutos largos, si la metes de repente, en ese contexto no llamaría tanto la atención.

A lo largo del disco me gusta mucho el enfoque que le dais a todo lo que concierne a lo romántico, mostrando muchas caras diferentes del amor desde lo más dulce como algunos momentos de ‘Sensación Extraña’ y otras que miran hacia todo lo contrario como ‘Te Espero en el Moldava’. ¿Creéis que buena parte de estas canciones están guiadas por reflejar caras muy diferentes del amor tanto romántico como no?

Sixto: en realidad el disco en general el tema de amor aparece bastante. Está bien que menciones lo de romántico y no, porque en realidad la única que hay de amor real es la de ‘Sensación Extraña’. Bueno, ‘La Mundial’ también aparece algo de ello. Luego ya hay otras como ‘Te Espero en el Moldava’ que parecen que son de amor pero tratan temas más personales como en este el de la muerte de una amiga. Me alegro que la gente pueda tomar el significado que le has dado tú, porque tampoco quería reflejar su contenido de una forma muy explícita. Por lo tanto son canciones donde también busco resarcirme conmigo mismo y la memoria. Al final las puedes ver como canciones de amor, porque en el fondo no dejan de serlo, pero no hablan tanto de una ruptura emocional producida por el fin de una relación física y real con una persona.

"En la época en la que estábamos componiendo las letras, estábamos escuchábamos mucho a Los Claveles, que fueron una inspiración bastante clara y directa."

También creo que el disco está lleno de frases buenísimas como “soy pastor en tus ruinas”, “tengo un corazón que late como si fueran dos” o “se muere joven, no es por amor”. ¿Sentís que fuisteis buscando un lado un poco más poético en alguna de estas canciones que quizás habíais dejado más de lado en los anteriores EPs donde sonaba todo más directo?

Sixto: en realidad sí. Creo que aquí se retoma un poco la vertiente más poética que apareció en el primer EP. En él se adaptó un poco temas de Panero, Casanova y algún otro poeta maldito de los 70. En cambio no quedé muy a gusto con las letras de Nuevas Dignidades, porque se compuso todo muy rápido y muy de última hora, sacando de donde se podía. Estuvo bien componer un poco deprisa y de otra forma, pero me sonaba todo muy explícito y forzado por momentos. Luego también te digo que en el LP queda todo un poco paradójico, porque hay momentos donde todo tiene una pulsión más poética y al mismo tiempo hay momentos muy explícitos como Jorge gritándote “me cago en tu puta madre”. Creo que se combinan bien los impulsos bastante violentos, donde sueltas lo primero que se te pasa por la cabeza, junto a estrofas muy poéticas donde te embarga el sentimiento. Por lo tanto está claro que hay una intención poética pero al mismo tiempo tampoco resulta demasiado barroco, me suena bastante natural y las metáforas creo que son sencillas, o ni siquiera son metáforas.

El tema de la juventud que agoniza y marchita también es algo que está bastante presente en el disco con canciones como ‘Las Flores de Mateo’ o la inicial ‘Ruinas’. ¿Creéis que este tema os toca de lleno por estar en los veintipico y que os preocupa bastante ese salto de despedirse definitivamente de la post adolescencia y entrar en la vida adulta de forma total?

Jorge: en el fondo seguimos siendo unos adolescentes por mucho que metamos otras cosas en el disco. De hecho eso se ve mucho con The Loud Residents cuando hicimos el LP que se llama The Last Teenage Party que desde luego no fue la última (risas). Al final incluso en las letras se ve como seguimos siendo un poco adolescentes, hablando en alguna ocasión del amor romántico, que es una cosa muy adolescente. Junto a eso también es cierto que hay una preocupación por hacerse mayor, pero a mí personalmente cuando digo que me siento adolescente no es que me sienta como cuando tenía 16 años, sino que más bien seguimos haciendo las mismas cosas como ser estudiantes.

Sixto: me alegra que interpretes el tema de la juventud de esta forma, porque aunque tenga 23 años he sentido un cambio muy rápido en mi vida de tener 18 a rápidamente estar donde estoy ahora. De los 23 rápidamente salgas a los 25 y ya tienes los 30 ahí ahí. De repente creo que la vida ha cogido en los últimos años una velocidad y una inercia imparable. A mí eso me aterra bastante por lo que en términos de juventud sí que está lo que mencionas. Precisamente en ‘Los Flores de Mateo’, para romper con la idea de una muerte joven romántica dejando un cadáver bonito, muestro la historia de la forma que ocurre para reflejar que cuando esto ocurre es todo una mierda y una gran desgracia.

 

‘La Clase Media’ me parece una auténtica bomba de tema, mezclando problemas sociales con hasta un cierto toque de humor, todo ello logrado a través de un formato más de spoken word. ¿Os resultó complicado encontrar un enfoque para el tema e ir entrelazando las diferentes historias que aparecen en él?

Sixto: tenía muchas ganas de logar un tema que se llamase ‘La Clase Media’. Tenía el título apuntado y me apetecía hablar mucho hablar de cierta clase trabajadora muy aspiracional, que se cree que no lo es, o una clase media que se cree que ya es rica. Parte un poco de mi experiencia con lo que veo en mi ciudad y como se comporta la gente, o como se comporta la juventud de hace unos años a esta parte. Al mismo tiempo también recoge el reflejo del trampantojo que ha creado toda la industria del trap, todas estas movidas más “urbanas”. Tanto por un lado lo relacionado con romantizar la calle o la pobreza hasta un nivel extremo, como por otro todo aquello de que todo el mundo tiene que ser rico y vestir de Gucci, haciendo un culto a la marca y al capital tremendo. Encima todas estas cosas te las venden desde lo trasgresor. De ahí que sabía que tenía que hacer un tema pensado en esta dirección, poniéndome a escribir la letra y saliendo sola porque tenía muchas ideas guardadas en mi cabeza a modo de contar todo como una historia de una noche donde das un paseo y ves lo que hay por los bares.

La canción al final es un poco la visión de cualquier noche que nos damos un paseo por Málaga, especialmente. La verdad es que salió muy redondo y desde el primer momento tenía muchas ganas de hacer un spoken word aunque fuese a gritos. Todo muy inspirado por 713avo Amor, John Copper Clarke y cosas así. También nos mola mucho la idea del Revolver de los Beatles que acaba con el ‘Tomorrow Never Knows’, que muestra una coda que no sabes muy bien si va a ser el siguiente paso del grupo, rompiéndote el esquema del disco y al mismo tiempo complementándose. Luego resultó que a todo el mundo le gustó la canción. Incluso a Luis al principio no le gustaba y ha sido el tercer single. De hecho a nuestros padres les pareció la más chula. Me daba un poco de vértigo cuando la gente la escuchase por primera vez, pero a nosotros nos mola mucho.

 

Entrando un poco en las influencias de este disco, en la hoja de prensa se mencionan algunas muy diversas como Bowie, Los Smiths, Ilegales o hasta el synth pop yugoslavo. Sin embargo, ¿desde dentro creéis que hay alguna banda que haya sido un pilar claro a la hora de confeccionar el disco?

Jorge: te diría que referencias claras dentro del disco a nivel instrumental está la guitarra de Johnny Marr. Creo que al final es todo una evolución muy natural, porque con los años al final vas escuchando cosas nuevas y te apetece también probar muchas otras movidas.

Sixto: quizás la influencia que quizás más se ha mantenido desde el Nuevas Dignidades a este nuevo disco han sido The Clash. Son una referencia muy clara, incluso entre los dos EPs. De hecho el anterior EP está completamente inspirado en ellos. Lo que pasa es que luego también nos hemos inspirado mucho más por el rollo new wave, ya sea española como inglesa. Cosas estilo los Vapors o Elvis Costello. Incluso los Undertones o los Buzzcocks. A parte el hecho de que esta referencia ya sea un LP, parece que llegábamos con las pilas más cargadas y teníamos muy buena conversación entre nosotros a la hora de afrontar el disco para volcar muchas más influencias. Por ejemplo nos gusta un montón el synth pop yugoslavo pero a lo mejor no se nota tanto pero sí que la hemos escuchado un montón. Otro ejemplo puede ser la parte de todos los ruidos de ‘La Clase Media’, buscamos un poco tirar del grupo este suizo Gauzone. Además hay cosas más obvias como Nacha Pop o por supuesto Airbag, que son como nuestra biblia. Siempre están ahí, siendo nuestros amigos y perfectos consejeros. Tenemos buena relación con ellos y hablamos mucho con ellos acerca de como entendemos la música. Les preguntamos nuestras dudas y nos ayudan un montón.

"En las canciones de este disco creo que se combinan bien los impulsos bastante violentos, donde sueltas lo primero que se te pasa por la cabeza, junto a estrofas muy poéticas donde te embarga el sentimiento."

Imagino que proporcionará también bastante tranquilidad poder intercambiar opiniones con un grupo con tanto recorrido.

Sixto: poca gente puede tener una carrera tan respetable, sólida y constante como ellos. De hecho el otro día hablaba el otro día con un amigo, que con la mierda de música que se está haciendo en los últimos dos o tres años, a través de la industria del tontipop donde hay mucha basura, ya la gente no hace carrera, hace proyectos. ¿Qué eso de hacer proyectos? El tema es hacer una carrera con un grupo o tú solo a nivel personal. Parece que los proyectos son como islas. El sistema consiste en que tú te lo comas con patatas, haciendo proyectos de lo que se lleva en el momento, en vez de hacer una carrera con algo que tengas que decir, una serie de valores y una serie de influencias.

Al final cada vez prima más el consumo rápido y esa sensación de que todo es muy pasajero y nada perdura.

Jorge: eso es. Cuanta peña hay por ahí en Madrid que están en ochenta mil proyectos y todos son una pedazo de mierda. No estás construyendo nada sólido. Tocas en cuatro grupos, tienes tu proyecto en solitario, pero las canciones, que al final son lo más importante, acaban fallando totalmente. Está bien aquello de que te puedas comprar una guitarra y grabarte con un micrófono, sin embargo eso no quiere decir que vaya a ser música de calidad. Al final todo esto está calando muchísimo, tanto por parte de los artistas que lo hacen como del público.

Lo hablaba muchísimas veces con Sixto, y es que parece que el público se está acostumbrando a comerse cualquier mierda simplemente por haberlo hecho en su casa y encaja en una onda que va acorde con lo que se hace ahora. Hay que tener criterio y saber diferenciar lo que está bien, lo que está muy bien y lo que es una mierda. Entiendo que la gente pueda consumir música de una forma diferente a la nuestra, pero que al menos tenga capaz de diferenciar las cosas, porque parece que todo vale.

"Me apetecía hablar mucho hablar de cierta clase trabajadora muy aspiracional, que se cree que no lo es, o una clase media que se cree que ya es rica"

¿Creéis que la simple saturación de proyectos que hay ahora mismo contribuye al final a fomentar toda esta situación?

Sixto: por supuesto. Además de la misma forma que la gente casi que muchas veces ha dejado de ver cine por ver series, no como algo constructivo, sino como al pato que le meten el tubo y lo inflan, se acaba acostumbrando al contenido de baja calidad. Cuantas personas conozco, que me parece enfermizo, que me cuentan que he visto esta serie de fondo. ¿Cómo que ves una serie de fondo? Entiendo el concepto de fondo tipo como la radio o la tele puesta de fondo, pero es que parece que se ha creado el género de “series de fondo”. No te puedes sentar tranquilamente a ver una película, todo ello siendo incapaz de finalizarla porque estás con el móvil. Pues con este tipo de música me pasa lo mismo, todo suena muy de fondo, sin darle importante.

También te digo que el consumir contenido de fondo es síntoma y causa de la precariedad en la que vivimos instalados los músicos en general. Al sistema esto le sale muy rentable. Hace poco decía el CEO de Spotify que la música lo que necesitaba ahora es que el consumo fuese más rápido, que tú sacases más cosas a costa de quitarte una mejor producción del disco. Evidentemente va a haber un momento en el que la calidad va a bajar muchísimo porque es imposible de poder trabajar así.

"Parece que el público se está acostumbrando a comerse cualquier mierda simplemente por haberlo hecho en su casa y encaja en una onda que va acorde con lo que se hace ahora. "

Es que realmente todo esto empuja a que hacer un disco sea algo que ya no entre en los planes de nadie...

Jorge: el otro día nos decían en una entrevista que si ya no se escuchan discos. Nosotros desde luego que sí, pero por desgracia generalmente no. Estamos ya en eso en la era del single y parece que además es lo que funciona.

Sixto: si fuese el single que se completa con otras cosas estaría estupendo. En los años 60 simplemente tienes que ver la discografía de los Beatles, que sacaban un single que se complementaba luego con un EP, una gira, otro EP… Eso está genial, pero siempre cuando sea constructivo. Ahora parece que el single es un término ambivalente. Sin ir más lejos los Smiths sacaban singles a todas eras, que luego no estaban en los discos, pero construían una carrera sólida.

Jorge: también influye que se ha vendido el modelo de éxito a lo Drake, que fue de los primeros que explotaron el tema de los singles en Spotify. Todo el tema del trap y el reggaetón actual nos han vendido que hay que funcionar de esta forma y claro, gente como Drake le funcionó porque tenía un montón de pasta con la que poder producirse. Además que son otros sitios, no en España.

Sixto: tenemos un modelo completamente aspiracional, que es lo que hablábamos antes. Al igual que el que juega al pádel porque se muda a una urbanización con pistas para ello y piscinas, pero al final son 800 personas afinadas en tres bloques. Esto es lo mismo, creerse que puedes ser parte de ello cuando lo suyo es darse cuenta de que no tienes necesidad de participar de esto. Luego descubres que hay un montón de precariedad porque no hay nadie que se alimente de lo que está haciendo, se pueda comprar una casa o pueda decir que trabaja de eso. No me vale que ahora le llegue un cheque de la SGAE con 20.000 pavos. Al final lo que estamos haciendo es regalándolo todo, por lo que habrá que construir una carrera. No quiero sonar en plan llorón porque este no es nuestro público, porque tenemos un público menor, estupendo y que nos escucha muchísimo. Tendremos entre 6.000 u 8.000 oyentes de Spotify, pero cada vez que sacamos algo se crea comunidad, tiene bastante impacto escribiéndonos un montón. Vemos que se mantiene o que crece poquito a poquito.

"El consumir contenido de fondo es síntoma y causa de la precariedad en la que vivimos instalados los músicos en general. Al sistema esto le sale muy rentable. "

Cambiando de tema. La mezcla de este disco corrió a cargo de John Agnello, toda una eminencia en lo suyo ya que ha trabajado con gente como Sonic Youth, Dinosaur Jr., Kurt Vile… ¿Cómo llegasteis a él y cómo fue un poco el proceso de trabajo que realizasteis con él?

Sixto: John aportó mucho en la mezcla a nivel de producción, aunque fue Paco el que se encargó de la producción.

Jorge: teníamos la idea de buscar un productor fuera de España, algo que también respaldó Luis. Aquí hay productores buenísimos, evidentemente, y gente con la que hemos trabajado que nos gusta un montón, pero quizás al fijarnos mucho en sonidos de Inglaterra y Estados Unidos, pensamos que podría despuntar más buscar a otra persona ahí fuera. Queríamos encontrar una escucha distinta. Estuvimos tanteando varios productores y resulta que Paco Loco conocía a John desde hace muchos años, por lo que así surgió el contacto. John nos hizo precio, aunque lógicamente fuese una pasta. Yo a las sesiones con John me dio mucha rabia no poder ir porque estaba de exámenes.

Sixto: trabajar con Paco fue increíble. Congeniamos muy bien con él. Al principio tenía un poco de miedo, porque todo el mundo sale muy contento cuando trabajo con Paco, pero claro, ocurre que cuando pasas por un estudio con una persona que ha grabado más de 800 discos, piensas que ojalá este disco que estamos haciendo no sea uno más para él y que realmente lo enmarque y le mole. Tuvimos la suerte que desde el primer momento fue así y conectó un montón con nosotros, y nosotros con él. Paco parece que tiene 15 años. Está todo el rato sugiriendo ideas, como parar una toma y añadir de repente otro bombo. No para en ningún momento. Es como un libro abierto de ideas, totalmente flipante. Siempre nos gusta mucho disfrutar del proceso de grabación porque somos muy frikies de los cacharros, siendo el estudio de Paco muy propicio para ello.

Luego con John también fue tremendo. A mí me imponía un montón, pero él llego y siempre tenía una sonría de oreja a oreja. Desde un primer momento le quise dejar claro que era muy fan suyo pero que no quería darle la lata. Él se lo tomó súper bien y me preguntó por los grupos que me gustaban de los que había trabajo con ellos. Le dije que me molaban mucho Dinosaur Jr., Sonic Youth, Kurt Vile… y él me contó automáticamente anécdotas, charlando un montón pero tampoco en plan de presumir que guay era. Está muy guay que alguien así te escuche y te sientas escuchado. Quedamos muy contentos, todo gracias al señor Sonido Muchacho que sufragó la broma. De hecho desde el primer momento le dijimos a Luis que queríamos hacer un buen disco y que nos comprometíamos al máximo para que así fuese. Teníamos que gastar bien la bala del primer disco. Ya que la cosa medio funciona, que estamos en un sello guay que va bien, pues había que intentar tirar a lo alto.

Jorge: tampoco hay que olvidarnos de Bernardo Calvo que con la masterización le dio un toque final brutal a los temas.

En todas nuestras entrevistas nos gusta que nos dejéis una pregunta para la siguiente banda a entrevistar: ¿cuál es la vuestra?

Sixto: ¿a quién sufrís más por su olor de pies cuando estáis de gira?

Para vosotros tenemos una a cargo de Kevin Morby: ¿cuál sería la canción que os gustaría que sonase en vuestro funeral?

Jorge: ‘Hey Ya!’ de OutKast para que fuese una puta fiesta.

Sixto: ‘Train in Vein’ de los Clash.

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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