Da Souza acaban de publicar su cuarto trabajo, moviendo su coordenadas hacia nuevos territorios que los han alejado definitivamente del apartado de hardcore melódico que exhibieron sobre todo en sus dos primeros trabajos. Este giro progresivo hacia la placidez del influjo mediterráneo y las canciones de pop reposadas en las sobremesas se ha materializado en Futbol d’ Avantguarda, un trabajo rebosante de un pulso sereno por narrar la observación de los días y las pequeñas cosas que acaban por entusiasmar. Manteniendo los temas dentro de un abanico de guitarras que huyen de ser exprimidas, sino más bien ejecutadas de forma meticulosa dentro de unas estructuras que algo tienen que ver con la música progresiva y donde ritmos propios del free jazz acaban aflorando en temas maravillosos como ‘Dos Microbis’. De esta nueva referencia de los mallorquines, también podríamos decir que tiene algo de conceptual, ya que las letras tienen su punto de partida en la obra Manuscrits de Punta Cana, escrita por su amigo Agustí Simó Da Souza del que precisamente tomó la banda su nombre. Quizás por ello el apartado descriptivo del trabajo resulta de lo más fascinante y aporta la sensación de vida serena que todos buscamos en algún momento. Aprovechando este lanzamiento, entrevistamos a la banda.
Muy buenas, ¿qué tal va todo?
Buenas, bien, gracias.
Empezamos. Cada uno de vuestros trabajos parece que supone una especie de reinvención, girando ya de forma total al carácter pop. ¿Sentís que este disco supone definitivamente un alejamiento total de los orígenes?
No nos gusta repetirnos y nos gusta mucho probar cosas nuevas. En esto de probar cosas nuevas sí que nos hemos repetido alguna vez. Tal vez éste es el disco más pop que hemos hecho, pero también el más extraño en muchos aspectos. Y sí, estilísticamente se aleja un poco de lo que hacíamos al principio, pero creemos que la esencia del grupo, si es que eso existe, no solo está intacta sino más viva que nunca.
Habéis superado la barrera de los cinco años como formación, algo que a bien seguro no se os habrá pasado por alto. ¿Creéis que vuestras inquietudes musicales han cambiado bastante desde vuestros orígenes con Flors i Violència hasta llegar a este trabajo?
Con cada disco hemos querido hacer algo diferente al anterior, adaptarnos a lo que en cada momento nos apetecía probar o hacer. Así que supongo que sí, en estos cinco años nuestras inquietudes musicales han ido cambiando bastante.
Aunque suene bastante a tópico, las canciones del trabajo poseen un carácter realmente mediterráneo, bien sea por los arreglos de vientos o las guitarras tan suavizadas. ¿Habéis buscado acercaros a estos ambientes o simplemente los temas os lo pedían?
Somos personas nacidas en una isla del mediterráneo y eso se acaba notando en algún momento. No ha sido algo especialmente intencionado, pero tal vez el hecho de que el sonido sea más suave y variado ayuda a sugerir ese ambiente.
"Con cada disco hemos querido hacer algo diferente al anterior, adaptarnos a lo que en cada momento nos apetecía probar o hacer. Así que supongo que sí, en estos cinco años nuestras inquietudes musicales han ido cambiando bastante."
Este trabajo supone vuestro homenaje a Agustí Simó da Souza, vuestro amigo recientemente fallecido y que tanta importancia tuvo en lo que ha sido el grupo hasta el momento. ¿Teníais cierto temor a que el trabajo pudiese caer en un plano nostálgico o precisamente sentisteis que la mejor forma de recordar su figura era haciendo un disco muy luminoso?
No pensamos mucho en esos términos a la hora de hacer las canciones. Queríamos que el disco fuera un viaje y un sueño. A veces con luz, otras no tanto. Y que las canciones nos
Gustaran y hicieran lucir los textos de Agustí. Lo demás fue viniendo solo.
Precisamente el punto de partida de las letras del disco son unos escritos que Agustí que os dejó antes de su muerte. ¿Desde un primer momento supisteis que este contenido podría tomar forma en un disco?
Totalmente. Fue una sorpresa increíble porque no sabíamos que Agustí tuviera material escrito. Pero en el fondo él siempre nos había influido. Su manera de pensar y hablar ya había sido determinante en nuestros discos anteriores. Así que al echar el primer vistazo a sus cuadernos ya vimos que con eso podíamos hacer algo muy guay.
Imagino que el proceso de adaptación de todos estos escritos tuvo que ser más complicado y muy diferente que hacer un disco más convencional, donde escribís las letras sin más. ¿Os resultó laborioso seleccionar la información y concretar las letras de los temas?
Realmente fue todo sorprendentemente sencillo. Como estábamos muy acostumbrados a su manera de hablar, nos cuadró todo con relativa facilidad. Y no solo a nivel de forma, sino también de contenido. Los escritos de Agustí hablan principalmente de estar en dos lugares simultáneamente. Empezamos a trabajar en ellos precisamente en el momento en que los del grupo dejamos de vivir juntos y algunos se fueron a Mallorca y los otros se quedaron en Barcelona. Fue como cuando lees un libro y te da la impresión de que el libro está hablando de ti.
"Somos personas nacidas en una isla del mediterráneo y eso se acaba notando en algún momento. No ha sido algo especialmente intencionado, pero tal vez el hecho de que el sonido sea más suave y variado ayuda a sugerir ese ambiente."
Me gusta mucho el formato del disco, incluyendo canciones de una duración más estandarizada y otros cinco que no llegan a los dos minutos de duración, pero que también tienen su protagonismo. ¿Sentís que estas canciones resultan importantes en el conjunto final del trabajo?
Sí, creemos que todas son igual de importantes. Como decíamos, queríamos hacer un disco que fuera como un sueño y un viaje, y sentimos que estas canciones más cortas ayudan a ello.
Repasando las letras de las canciones, creo que son capaces de crear paisajes que mezclan elementos de carácter más urbano y cotidiano junto con otros que se escapan más a la imaginación. ¿Creéis que a lo largo del disco se trata de crear puentes entre lo fantástico y lo más usual?
Agustí era muy así. Nunca sabías si hablaba en serio o metafóricamente, esa era una de sus gracias. Siempre decía que podía estar en más de un sitio a la vez. Cuando le conocimos vivía en el Raval y, simultáneamente, en Punta Cana, donde trabajaba en un bar llamado El Pulpo Cojo.

Guillem Portell ha pasado a ser parte del grupo, tocando el saxo y aportando una dosis de brillo a los temas. ¿Cómo llegó Guillem a formar parte del grupo?
Guillem realmente era batería de jazz. Él también vivió con nosotros en la época del Raval y en algunos conciertos venía a hacer percusiones, pero no le dejábamos ensayar. Un día, probamos con darle un saxo alto, y descubrimos que era un excelente saxofonista de free jazz. Es el Pablo Picasso del saxo. Muy Citroën todo. Así que le propusimos que se integrase como miembro estrella. Ahora también toca teclados en directo.
Joan Pons de El Petit de Cal Eril ha sido el encargado de producir y arreglar estos temas. ¿Tenéis también la sensación de en parte este sonido más suavizado es porque Joan os ha llevado un poco más su terreno?
Es posible. Somos muy fans de Joan y trabajar en este disco mano a mano ha sido una experiencia muy suavizante. Nos apetecía mucho que participara activamente en la producción así que desde el principio quisimos darle las llaves de la nave y que la llevara a su planeta.
"Queríamos que el disco fuera un viaje y un sueño. A veces con luz, otras no tanto. "
La entrevista no podía terminar sin preguntaros, qué es para vosotros el futbol d'avantguarda y si lo podéis relacionar con algún estilo de juego o equipo.
Agustí explicaba que el fútbol de vanguardia es algo que está en todas las cosas. Un dinamismo interno un poco parecido a lo que nosotros llamamos ‘juguera’. Básicamente es una manera de jugar que tienen las cosas en un nivel estructural, casi metafísico, como algo de los átomos o así.
En todas nuestras entrevistas nos gusta que nos dejéis una pregunta para el siguiente grupo a entrevistar. ¿Cuál es la vuestra?
Nos gusta preguntar cuál es su opción preferida: piedra, papel o tijeras.
Del mismo modo tenemos una para vosotros a cargo de Fakuta que dice así: ¿Cómo crees que será la música que hagas a los 64 años de edad?
A los 64 años haremos un disco tributo a la canción ‘When I’m sixty-four’ de los Beatles.
Serán 64 versiones en diferentes estilos y la portada serán un 6 y un 4, aquí tienes tu retrato.

