Entrevistamos a

DIIV

"Estamos viviendo en una sociedad disfuncional y en colapso, un infierno capitalista. Hay que encontrar esperanza, no de una manera cursi, pero siempre necesitamos algo para vivir la vida. "



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En su más reciente entrega discográfica, la agrupación neoyorquina DIIV nos presenta alguna de las canciones más devastadoras de su carrera, todo ello encontrando una justificación más que clara tanto por la vía lírica como por la musical. A lo largo de los años, esta banda ha demostrado su habilidad para reinventarse con cada nuevo trabajo, y ‘Frog in Boiling Water’ no es la excepción. Desde el inicio, el álbum se presenta como una exploración de las contradicciones y paradojas que abundan en nuestro mundo contemporáneo. Canciones como ‘Fender On The Freeway’ abordan estos contrastes con una mirada crítica pero esperanzadora, invitándonos a encontrar momentos de reflexión en medio del caos. Uno de los aspectos más destacados del disco es su capacidad para capturar el panorama social y las inquietudes colectivas de nuestros días. Temas como la deshumanización, el sufrimiento y los líderes falsos se entretejen sutilmente en las letras, reflejando una mirada externa y global de los miembros de la banda. En cuanto a la instrumentación, DIIV ha optado por alejarse de los riffs pesados y las melodías directas de su trabajo anterior, ‘Deceive’, para adentrarse en un terreno más atmosférico y denso. Este enfoque crea un ambiente envolvente y cautivador, recompensando a los oyentes atentos con cada escucha.

Canciones como ‘Raining on your Pillow’ logran transmitir una tensión asfixiante a través de capas sonoras y repeticiones de frases desconcertantes. Mientras tanto, ‘Brown Paper Bag’ captura ese sentimiento de derrota y oscuridad, pero también deja entrever un destello de esperanza en la posibilidad de volver a intentarlo. Otro aspecto notable del álbum es la inclusión de visuales y grabaciones que complementan la experiencia auditiva. El videoclip de ‘Soul-Net’, por ejemplo, explora el fascinante mundo de las teorías conspirativas y cómo algunas personas encuentran en ellas un sentido de pertenencia y propósito. En resumen, ‘Frog in Boiling Water’ es un trabajo cautivador y profundo que invita a sumergirse en las complejidades de nuestra sociedad actual. DIIV ha logrado una vez más reinventarse, ofreciendo una propuesta musical única y atractiva para aquellos dispuestos a explorar más allá de las superficies. Aprovechando lo inminente de su lanzamiento y su próximo concierto en el Vodafone Paredes de Coura, hemos tenido el placer de entrevistar a Zachary Cole Smith, Andrew Bailey, Colin Caulfield y Ben Newman.

El proceso de composición y grabación de este disco se ha prolongado aproximadamente unos cuatro años, en los que han pasado muchas cosas en vuestras vidas personales y habéis cambiado de sello como banda. ¿Sentís que quizás este sea el disco que más os ha costado sacar hacia adelante debido todos los cambios que habéis experimentado en vuestras vidas?

Colin: Hacer un disco ahora es una experiencia distinta. Hay muchas cosas específicas que nos suceden: cambios en nuestras vidas y eventos mundiales importantes, aunque no todo tiene por qué trascender de una forma directa en el disco. Además, con la edad, la experiencia de crear un disco cambia mucho, ya sea por los gustos musicales o por los temas que nos emocionan a los cuatro. Siento que el hacer discos ahora no se parece en nada a hacerlos en el pasado.

Andrew: En cuanto a los cambios personales reflejados en nuestras canciones, no creo que haya mucho de eso en este disco. Es un álbum menos personal, más como alguien que observa y captura lo que ocurre a su alrededor, como su pusiese una gran lupa global en cómo se encuentra el mundo.

 

Hablando un poco del proceso de composición y grabación de este disco, tengo entendido que teníais mucho material diferente acumulado, con multitud de ideas diferentes. ¿Sentís que debido a ello también se manifiestan más que nunca las cuatro personalidades de los miembros del grupo en este disco?

Ben: En una verdadera democracia, una persona tiene un voto. Pero eso no significa que todos los votos cuenten igual, porque hay diferentes cosas por las que votas y puede que sientas más pasión por una cosa que por otra. Votas con tu voto, pero también con la energía que pones en ese voto. Dependiendo de los temas en las canciones, nuestras voces individuales pueden notarse más. En general, en este álbum hubo más variedad de voces que en los anteriores, pero desde fuera quizás no se note tanto.

Siento que en vuestro anterior trabajo ‘Deceiver’ lograsteis un disco de guitarras muy pesadas, riffs muy marcados y melodías muy directas. Sin embargo, en este disco habéis apostado más por llevarlo hacia terrenos de mayor densidad atmosférica y más cercanos al shoegaze, logrando un sonido más continuo. ¿Desde un primer momento sentisteis que este disco iba a ser quizás menos melódico y que queríais que destacasen otras cosas en él?

Zachary: No diría que es menos melódico, simplemente ampliamos la paleta de herramientas y sonidos que teníamos. ‘Deceiver’ lo concebimos como un disco en directo, de banda. Durante el confinamiento, empezamos a hacer música que se alejaba de la idea de cuatro personas en una sala tocando sus instrumentos con gran energía. Incorporamos bucles de grabaciones ambientales y otros elementos, queríamos un disco inmersivo y con texturas. No queríamos enraizarlo en el shoegaze ni pensar en términos de género. Queríamos un disco que fuese realmente inmersivo, que creara un mundo, y que recompensara al oyente lo disfrutase detenidamente con auriculares, revelándose más y más de él con cada escucha. Esos son los discos que nos gustan y a los que volvemos, así que nos lanzamos de lleno a lograr uno así.

"Queríamos un disco que fuese realmente inmersivo, que creara un mundo, y que recompensara al oyente lo disfrutase detenidamente con auriculares, revelándose más y más de él con cada escucha."

De alguna forma siento que en las letras de este disco poseen un contexto más amplio y social hablando por ejemplo deshumanización, el sufrimiento y los falsos líderes en varias canciones. ¿Creéis que el contenido de este disco está más influenciado por todo lo que os rodea y situaciones a nivel global que anteriores trabajos?

Zachary: Sí, los discos anteriores trataban más sobre nuestras experiencias personales. Pero creo que el último disco intento situar esa experiencia en un contexto social, como un puente para hablar de lo que siempre nos ha interesado. Sentimos que hemos ganado la capacidad de mirar fuera de nosotros mismos: hablar del mundo que vemos. Eso es lo que nos interesa, de lo que hablamos cuando estamos juntos. Y estamos contentos con que por fin hayamos encontrado los mecanismos para reflejarlo en la música.

‘Fender On The Freeway’ parece expresar todas esas contradicciones de la vida con frases como ‘We live in heaven and we live in hell’ o ‘A life of pain, a life of comfort’. ¿Creéis que esta canción, que es la que cierra el disco, de algún modo refleja todos los contrastes que implica vivir en los tiempos actuales?

Zachary: Efectivamente. Recoge la esencia de todo lo que hemos hablado antes de lograr un disco que mira hacia fuera de nuestro interior. Creo que ‘Fender on the Freeway’ intenta dar sentido a eso y hablar de cómo se siente vivir en este mundo donde cada acción, cada acto, siempre tiene un doble sentido y una doble implicación. Estamos viviendo en una sociedad disfuncional y en colapso, un infierno capitalista. Hay que encontrar esperanza, no de una manera cursi, pero siempre necesitamos algo para vivir la vida. Esa canción es un momento de reflexión al final, donde se recorre el proceso de intentar vivir en este mundo lleno de contrastes y paradojas.

 

Hablando ahora sobre la canción ‘Soul-Net’ y el videoclip que pusisteis para ella, tengo entendido que bucea en aquellas personas que han caído en las teorías cospiranoicas. ¿Sentís que para componer esta canción y hacer el videoclip relacionado tuvisteis que profundizar mucho en cómo es la vida de estas personas?

Andrew: Sí, definitivamente. Esa era un poco la idea. Estábamos interesados en la vida de personas que creen en teorías como la de "prison planet", como un símbolo claro de que nuestra respuesta natural al entorno es pensar que todo fue diseñado para aumentar el sufrimiento. Nos fascinaba la gente que encontraba un salvador en esa idea: si todo estaba diseñado para mantenerles abajo y hacerles sufrir, entonces tiene sentido que busquen una comunidad de personas que al menos son conscientes de lo que pasa, uniéndose de forma natural a través de foros y demás cosas. Así encuentra a otras personas que carecen de la esencia humana, encontrando un nuevo sentido de pertenencia algo a lo que sí pueden contribuir. Al aceptar la teoría de "prison planet", logran dos cosas: tienen una explicación de por qué no formaban parte de ninguna otra comunidad y cumplen la necesidad puramente humana de formar parte de una.

Zachary: Hablando sobre esa última canción, al igual que la de ‘Fender on the Freeway’, vuelve a aparecer aquello de tener esperanza en algo, sea lo que sea. Queríamos incluir eso en muchas de las canciones, ese tipo de acrobacias mentales que haces para aferrarte a algo. Así que hay un par de canciones que tratan sobre falsas esperanzas, pero incluso si son totalmente falsas, como ocurre en ‘Soul-Net’, siguen pareciendo muy reales a los ojos de las que las tienen. Pueden darle sentido a tu vida, que es lo que todo el mundo busca. Queríamos examinar realmente eso, porque tal vez incluso nuestro optimismo sea una esperanza falsa también, simplemente parecía natural unirlos, porque son síntomas de una sociedad enferma. Creo que ha llegado el momento que el tener esperanza en algo es la única forma en la que puedes ser una persona funcional en la sociedad.

"Sentimos que hemos ganado la capacidad de mirar fuera de nosotros mismos: hablar del mundo que vemos. Eso es lo que nos interesa, de lo que hablamos cuando estamos juntos."

Además, el vídeo de esta canción me parece de lo más interesante, dejando que aparezca la canción y luego tenga una mayor duración para mostrar un montón de contenido confuso con una estética muy de principios de los 2000. ¿Cómo fue el proceso el diseño de este vídeo y el contenido de la web que aparece?

Ben: Originalmente, solo queríamos lanzar la canción sin ponerla en todas las plataformas de streaming, así que decidimos crear un sitio web donde subirla. Quisimos hacer el sitio más interesante y seguimos teniendo más y más ideas. Fue un proceso bastante orgánico, relacionado con el contenido de la canción. Antes de las redes sociales, había muchos sitios web sobre conspiraciones, ovnis o prácticas espirituales marginales. Creo que una de las cosas más geniales sobre el internet de principios de los 2000 era que era democratizado y cualquiera podía construir su propio sitio web y decir lo que quisiera. Creo que a todos nos interesaba eso, es un poco nostálgico e inquietante, con muchas emociones encontradas al mismo tiempo.

Por ejemplo, en la canción ‘Raining on your pillow’ reflejáis muy bien un tensión progresiva, con frases muy potentes como “Kill the soldier that’s behind the eyes”. ¿Fue complicado encontrar como crear esa atmósfera tan asfixiante que impregna el tema?

Colin: El ambiente y la atmósfera se establecieron desde el demo original de Zachary. Después, Ben lo rescató del olvido y añadió voces e ideas nuevas. Tratamos de mantener ese sentimiento presente desde el principio. Durante la grabación, especialmente cuando Ben tocaba la batería, nos esforzamos en mantener la simplicidad y la tensión, permitiendo que esta creciera continuamente. Esperamos que este sentimiento refleje el contenido lírico y los temas de la canción.

Zachary: La tensión en la canción ejemplifica una especie de esperanza falsa. Vivir en un ambiente que parece una zona de guerra, pero aun conservando la creencia en encontrar un lugar propio. Musicalmente, cuando hablamos de un río en algún lugar, la tensión de la canción contradice esa idea, enfatizando la falsa esperanza. Fue divertido crearla, experimentamos con capas y muestras, como cintas de cassette, y la estructuramos con repeticiones de frases de alcance sentimental de lo más diverso para desconcertar al oyente.

 

‘Brown Paper Bag’, el primer single del disco, siento que a pesar de mostrar ese estado de ánimo decaído, al final parece que muestra ese intento de volverlo a intentar una y otra vez con la simple frase de ‘So there I go’. ¿Veis que esta canción guarda algo de esperanza o la sentís de la forma totalmente contraria?

Zachary: Sentimos que esa canción refleja el sentimiento de derrota y el lado oscuro de vivir en este mundo. La única esperanza que veo es la recompensa que proporciona el trabajo que podemos hacer nosotros mismos en poder asumir que las cosas son así.

Colin: Es como una meditación sobre identificarse con la basura y reflexionar sobre cómo nos sentimos así en el mundo. En el contexto del álbum, especialmente viviendo en un sistema capitalista avanzado, puede parecer desesperanzador. A veces me siento atrapado como un trozo de basura en la máquina. Pero reconocerlo y señalarlo es algo bastante elevador. Para, mí sí que hay esperanza en esa canción, aunque muy recubierta de una coraza.

En vuestras giras siempre lleváis visuales que me recuerdan mucho a los que aparecen en el vídeo de ‘Everyone Out’. ¿Soléis realizar muchas grabaciones de este estilo que de alguna forma os resultan muy inspiradoras?

Ben: Muchas veces, al escuchar música, suelo imaginar cosas visuales en mi mente. No siempre es algo concreto. Somos cuatro, así que probablemente cada uno imagine algo ligeramente diferente. Además, tienes que hacer realidad lo que estás imaginando, lo cual es bastante difícil. Así que simplemente tienes que aceptar que será un poco diferente en la realidad que como lo imaginaste en tu mente. Enlazando directamente con lo que me preguntas, sí que buscamos conectar cualquier tipo de grabación visual que realizamos con lo que surge en nuestra mente cuando componemos o también dejarnos llevar por los estados de ánimo que sugieren estos lugares.

"Creo que ha llegado el momento que el tener esperanza en algo es la única forma en la que puedes ser una persona funcional en la sociedad."

Siento que cada uno de vuestros trabajos siempre ha supuesto una pequeña revolución, logrando reinventaros una y otra vez, pero logrando siempre ser reconocibles en lo que hacéis. ¿Echando hacia atrás la vista tenéis esa percepción de que cada uno de vuestros discos resulta muy diferente entre sí y que podríais identificar fácilmente a qué disco pertenece cada canción?

Ben: Sí, ese es el objetivo. Hablamos mucho sobre eso al hacer este álbum, sobre qué nos hace sonar así en cada instantánea de nuestra carrera. Nunca queremos repetir el mismo álbum dos veces. Creo que el objetivo es hacer algo reconocible, que te diga en qué momento estás o has estado, pero no simplemente lo mismo otra vez.

Entre medias del lanzamiento de ‘Deceiver’ y este nuevo disco, publicasteis vuestros tres primeros 7” (vuestras tres primeras referencias) con temas como ‘Sometime’, ‘Human’ y ‘Geist’. Después de tantos años de esas canciones, ¿qué sentimientos y que perspectiva tuvisteis de ellas cuando las volvisteis a reditar en formato físico?

Zachary: Sacamos eso como quien logra un hito importante en su vida, 10 años después de haberlos hecho. Al volver a ellos, había una sensación de inocencia y una aproximación sin muchas expectativas que nos pareció muy refrescante en ese momento. Recordarlo así influyó en nuestra percepción sobre la banda y nuestro proceso. En 10 años, cualquier persona cambia mucho, y nosotros también. Habíamos pasado por muchas cosas juntos. Al mirar el origen de todo, se sentía tan inocente, y así, intentamos capturar ese mundo en el diseño de los singles, con muchas fotos y declaraciones simples sobre la inspiración detrás de las canciones. Parecía como si lo hubiera hecho otra persona, pero no fue así. Fue una sensación extraña y curiosa.

 

Esta pregunta es quizás desde el punto de vista más de fan. Hay una canción que tocasteis en la gira previa a ‘Deceiver’ que en internet aparece llamada como ‘Portugal’. De hecho la tocasteis en Portugal en el Festival Paredes de Coura y me encantó. ¿Sentís que esa canción no ha acabado encajando en ninguno de estos dos últimos discos?

Zachary: Estaría genial volver sobre ella. Me gustaba. Fue como un prototipo para ‘Deceiver’. El disco creció más allá de esa canción, que quedó fuera, pero podríamos retomarla en el futuro. Nunca hemos tenido suerte mirando hacia atrás, musicalmente. Lo hemos intentado, pero no nos suele funcionar.

Colin: Grabamos una versión de esa canción para ‘Deceiver’. Fue la primera que probamos pero nunca nos gustó porque nunca la terminamos. Más que en el estudio, son ideas que hemos tenido.

Zachary: Sí, ¿recuerdas cuando fuimos al estudio temprano para probarlo? Y la grabamos de un tirón.

Colin: Es verdad, sí que lo hicimos. Luego hubo un momento en el que pensé: hmm, esto realmente no es una canción. Las partes individuales son geniales, pero en conjunto, nunca se cohesionó.

"Creo que somos muy apasionados en nuestros intereses musicales, lo que nos permite tener esa pequeña forma de reinventarnos en cada disco. Esa es la parte más divertida, explorar. Siempre querremos hacer eso."

En todas nuestras entrevistas nos gusta que nos dejéis una pregunta para la siguiente banda a entrevistar. ¿Cuál es la vuestra?

Zachary: Sería interesante preguntarles sobre su situación financiera y cómo se mantienen como banda. Cómo lo hacen funcionar en el panorama financiero actual. Creo que las bandas deberían hablar más sobre estos temas entre ellas. Algo así del estilo a ¿cómo te ganas la vida? Pero dando una respuesta en profundidad.

Ben: Cada banda es diferente y hay muchos métodos para hacerlo. Creo que Zachary tiene razón en que los aspectos prácticos de ser una banda, especialmente el dinero, deberían discutirse más abiertamente.

Del mismo modo tengo una para vosotros del artista Chanel Beads, dice así: ¿crees qué harás música durante toda tu vida o llegará un momento en que crees que sentirás que ya has dicho todo lo que tenías que decir, artísticamente hablando, y lo dejarás?

Zachary: No creo que, si eso sucediera, sería por quedarnos sin cosas importantes que decir. Creo que si dejase de hacer música sería porque la infraestructura de la industria ya no está montada para que gente como nosotros pueda seguir sacando discos, haciendo que no sea viable en nuestras vidas financieramente. Eso podría acabar con la banda y con muchas bandas, no solo con nosotros. Pero sí, no puedo imaginar quedarnos sin cosas que decir. Todos tenemos opiniones y somos muy apasionados en nuestros intereses musicales, lo que nos permite tener esa pequeña forma de reinventarnos en cada disco, como bien decías antes. Esa es la parte más divertida, explorar, y siempre querremos hacer eso. Pero creo que lo que podría acabar con la banda son las presiones externas, sobre todo de índole económica.

Tratando de escribir casi siempre sobre las cosas que me gustan.