Conociendo a

thredd



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La historia de thredd comienza en el sótano de Laylow, el lugar donde Imogen Williams, Will Lister y Max Winter coincidieron durante una residencia artística que transformó su manera de entender la música. Allí, en un entorno que fomentaba la colaboración y el intercambio, empezaron a desarrollar ideas que unirían lo sintético y lo orgánico con una sensibilidad particular. Lo que al principio eran improvisaciones dispersas se convirtió en un proyecto con identidad clara, definido por su tono introspectivo y su gusto por la atmósfera. De ese periodo surgió un sonido que el propio grupo describe como cold pop: un espacio intermedio entre la delicadeza melódica y la precisión rítmica, donde cada detalle adquiere sentido dentro del conjunto.

Tras aquella experiencia, thredd se consolidaron como trío y dieron forma a ‘It’s Lovely, Come On In’, su primer álbum. El disco fue grabado a lo largo de varias sesiones prolongadas, en las que la colaboración funcionó como eje de todo el proceso. Su manera de trabajar se basa en la escucha y el diálogo: cada idea se ajusta a partir de la reacción de los otros dos. Esa dinámica explica la coherencia que recorre el álbum, una obra que invita a entrar en su universo con la calma y la apertura que su título sugiere. En lugar de buscar dramatismo o impacto, apuestan por una sensación de continuidad, por un tipo de serenidad que se apoya tanto en la textura del sonido como en la cadencia de las voces.

En ‘Party’, thredd muestran su habilidad para construir emociones desde la contención. La producción mantiene un equilibrio entre los sintetizadores envolventes de Will Lister, las guitarras de Max Winter y la voz de Imogen Williams, que guía cada tema con naturalidad. En ‘Funny Girl’ se percibe su manera de trabajar con el espacio y el ritmo: las melodías avanzan con lentitud, mientras las letras se abren a la interpretación. A lo largo del álbum, cada canción parece prolongar la anterior, creando una continuidad fluida donde las emociones se despliegan sin brusquedad. Esa capacidad para sostener una atmósfera sin recurrir a artificios convierte su propuesta en un ejercicio de equilibrio poco frecuente.

En lo sonoro, thredd se mueven entre el dream pop y la electrónica ambiental, incorporando elementos que remiten a la tradición del trip hop. Sus influencias reconocidas incluyen a Portishead, Massive Attack, Lana Del Rey, Gorillaz y Britney Spears. De esas referencias surge una estética que combina la elegancia del pop melódico con la introspección de la electrónica contemporánea. El trío apuesta por un sonido claro, estructurado, sin ornamentación innecesaria. Cada capa de producción tiene un propósito, cada pausa actúa como parte del discurso. En conjunto, construyen un paisaje que se percibe amplio y contenido al mismo tiempo.

El título del disco, ‘It’s Lovely, Come On In’, expresa la filosofía del grupo: un gesto de cercanía y apertura. Su música busca generar un espacio compartido donde la escucha se convierta en experiencia común. Durante la residencia en Laylow aprendieron que el proceso creativo puede ser tanto un ejercicio técnico como una forma de relación humana, y esa idea permanece en su obra. En cada canción se siente la colaboración como estructura: las voces, las melodías y las texturas dialogan con precisión, como si tres perspectivas se fundieran en una sola. Su propuesta representa un tipo de equilibrio poco habitual entre lo analítico y lo emocional, entre la estructura y la intuición.

Con ‘It’s Lovely, Come On In’, thredd presentan una visión clara de lo que significa componer desde la calma. Su música podría situarse dentro de un realismo ambiental, donde la emoción se construye a través del detalle y del silencio. Las canciones no buscan impacto inmediato, sino permanencia. La producción está medida con precisión, pero deja espacio a la respiración natural del sonido. Su debut revela una madurez poco habitual para un proyecto que surge de la experimentación y la colaboración abierta. Cada tema actúa como una pequeña observación sobre el presente, traducida a un lenguaje sonoro que combina sensibilidad, coherencia y una serenidad envolvente. thredd confirman con este trabajo que la sutileza puede ser también una forma de intensidad.

Tratando de escribir casi siempre sobre las cosas que me gustan.