Conociendo a

Le Superhomard

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La trayectoria de los franceses Le Superhomard está plagada de curiosidades alrededor de la publicación de sus referencias. Llamando la atención desde el primer momento en lugares lejanos de su país natal, su primer mini LP Maple Key vio la luz en físico en Japón gracias a Rally Label, en Reino Unido de la mano de Megadodo,  en Estados Unidos con Jigsaw Records y por supuesto en Francia a través de Le Pop Club Records y Echo Orange. Sin saber muy bien como habían logrado calar con sus primeras demos, se abrieron un gran hueco dentro del siempre elegante panorama de pop psicodélico francés, aquel con el que nos recuerdan el buen gusto que tienen en el país vecino a la hora de sumergirse dentro de los sintetizadores caleidoscópicos.

Lo que nos presentaron esta primera referencia se encuentra muy relacionado con hacer vibrar al máximo las melodías clarividentes de la época yeyé, todo ello muy bien mezclado con la larga figura de bandas como Broadcast. Así es como a medio camino entre lo sugerente y lo electrizante Le Superhomard lograron una referencia de lo más consistente, con su punto de evasión preciso y la necesidad de recrear unos retratos de naturaleza pastoril. Sabiendo muy bien cuando tenían que meter un plus de electricidad a su propuesta psicodélica, canciones como ‘Dry Salt in Our Hair’ recogen muy bien la combinación entre un tono cargado de ingenuidad y esa capacidad para imaginarse estampas cargadas de felicidad donde el apartado juvenil acaba haciendo acto de presencia.

Sin perder la comba de su debut, su siguiente referencia llegó con un EP titulado Springtime donde apostaban por un formato pop más trepidante y relacionado con añadir detalles preciosistas a su propuesta. Así es como la instrumentación mostrada creció con unas cuerdas esplendorosas como las mostradas en ‘Overflight’. El afán por recrear escenarios trepidantes se volvía a mostrar con claridad, encontrándonos ciertos paralelismos con aquellos Belle & Sebastian de The Boy with the Arab Strap que se refugiaban en el mundo de los sueños, solo que los franceses siempre buscan el lado más sonriente de los mismos.

Sin dejar de mostrarnos sus virtudes, el año pasado publicaron su primer LP Meadow Lane Park vía Elefant Records, encontrándonos ante una banda más madura y con una mayor serenidad a la hora de desarrollar sus temas. En este disco apostaron por dejar de lado su cara pop más plácida, para sumergirse también en un lado reconfortante pero más relacionado con la psicodelia levitante y con su cierto gusto por los sesenta. Canciones como ‘Door After Door’ ponen en evidencia su gran capacidad para ralentizar las melodías al máximo sin que pierdan su atractivo. Como si estuviesen sumergidos en un estado de completo descanso mental, lo logrado por  Le Superhomard contiene un cierto punto revitalizante al que resulta difícil escapar.

Le Superhomard actuarán el próximo 24 de enero en L’Hospitalet de Llobregat (Espai Zowie junto a Doble Pletina) y el 25 de enero harán lo propio en Madrid (Sala El Sol junto a Linda Guilala y Nos Miran).

Noé R. Rivas

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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