Cuando todo apuntaba a un cierre casi definitivo dentro de su apuesta por el metaverso, Meta ha optado por rectificar a última hora. Porque Horizon Worlds seguirá funcionando en realidad virtual, aunque lo hará sin impulso real y con una mirada más conservadora que ambiciosa.
Un cierre anunciado… que duró muy poco
Todo empezó con un mensaje bastante claro. Meta comunicó que Horizon Worlds dejaría de funcionar en realidad virtual a partir de junio y que su futuro pasaba por los móviles, una decisión que encajaba con los últimos movimientos de la empresa, que lleva tiempo reajustando su estrategia y reduciendo costes en su división de realidad virtual.
Apenas había pasado un día cuando Andrew Bosworth, director tecnológico de Meta, apareció para decir que la compañía había reconsiderado la decisión tras escuchar a la comunidad. Y así, casi sin margen para asimilar el cambio, la plataforma recuperaba su presencia en los visores.
Un regreso contenido que frena cualquier expansión
Aunque Meta ha decidido mantener Horizon Worlds en VR, lo hace bajo condiciones muy concretas. Los usuarios podrán seguir accediendo a los mundos y juegos que ya existen, pero ahí es donde prácticamente se detiene la historia.
No habrá nuevos contenidos pensados para realidad virtual ni grandes actualizaciones. Tampoco se espera que lleguen nuevas experiencias que impulsen la plataforma como ocurrió en sus primeros años. En otras palabras, lo que ya está creado se conserva, pero el crecimiento se detiene.
El cambio de rumbo apunta hacia el móvil
Mientras tanto, Meta parece tener bastante claro hacia dónde quiere ir. La energía está puesta en llevar Horizon Worlds a más dispositivos, especialmente móviles, donde el potencial de usuarios es mucho mayor y donde formatos como las tragamonedas, más accesibles y rápidos, encajan mejor con el comportamiento del usuario.
Además, la compañía trabaja en un nuevo motor, Horizon Engine, con el que busca facilitar el desarrollo y ampliar el alcance de la plataforma. Es ahí donde se concentran los recursos, el esfuerzo y las expectativas de crecimiento a medio plazo.
La realidad virtual, en cambio, queda en un segundo plano. Sigue presente, pero ya no es el centro de la estrategia.
Una comunidad que todavía pesa
El motivo de este cambio no es difícil de entender. La reacción de los usuarios tuvo impacto, especialmente entre quienes ya habían invertido tiempo en crear mundos o en jugar dentro de la plataforma, ya sea en experiencias sociales o en propuestas más directas, como ocurre con los slots o juegos casuales tipo plinko.
Eliminar por completo la compatibilidad con VR habría supuesto borrar parte de ese ecosistema de golpe, algo que Meta ha preferido evitar. Mantenerlo, aunque sea sin nuevas inversiones, permite conservar a esos usuarios y evitar una ruptura más brusca.
Aun así, la decisión deja una sensación ambigua. Se escucha a la comunidad, pero no se apuesta realmente por ella.
Un futuro abierto… pero con dudas
Con este panorama, la gran pregunta es cuánto durará esta versión “conservada” de Horizon Worlds en realidad virtual. Desde fuera, da la impresión de que Meta está ganando tiempo mientras redefine su estrategia en el metaverso.
La presión por hacer rentable esta apuesta sigue ahí, y los movimientos recientes apuntan a una etapa más pragmática, con menos ambición en VR y más atención a lo que puede escalar rápido.
Así que sí, Horizon Worlds sigue vivo en realidad virtual, aunque lo hace en una especie de pausa indefinida. Y mientras tanto, el verdadero juego de Meta parece estar desarrollándose en otra pantalla.
