Dos décadas después de su publicación, ‘Whatever People Say I Am, That’s What I’m Not’ de Arctic Monkeys continúa siendo una referencia clave en la evolución del rock británico del siglo XXI. El debut del grupo de Sheffield, editado en enero de 2006 bajo el sello Domino, transformó la escena guitarrera del Reino Unido con un lenguaje directo y una observación irónica del entorno urbano juvenil.
La génesis del álbum se remonta a los primeros ensayos en 2fly Studios, donde Alex Turner, Matt Helders, Jamie Cook y Andy Nicholson comenzaron a registrar maquetas que capturaban la energía de sus primeras actuaciones. De esas sesiones emergieron piezas que definieron el disco, como ‘I Bet You Look Good on the Dancefloor’, ‘Mardy Bum’ o ‘When the Sun Goes Down’, caracterizadas por un enfoque narrativo que retrata la noche en los barrios de Sheffield con crudeza y humor.
El productor Jim Abbiss consolidó el sonido en Chapel Studios, combinando la inmediatez de las demos con una estructura más sólida, mientras Turner plasmaba escenas que transitaban entre la euforia del club y la desorientación del amanecer. El resultado fue un álbum concebido como un recorrido nocturno, articulado en secuencias que describen la tensión y la ironía de la vida cotidiana.
A veinte años de su lanzamiento, el impacto de aquel trabajo persiste como un punto de inflexión para las nuevas generaciones de grupos británicos, un disco que redefinió la narrativa del rock del norte de Inglaterra y su manera de observar la realidad social.
