La gestación de un bebé supone para cualquier mujer embarazada enfrentarse a situaciones que poco tienen que ver con su estado normal. Desde la perspectiva de la salud es importante seguir una serie de recomendaciones y cuidados que ayudan a evitar complicaciones en esta etapa y durante el parto.
En primer lugar, conviene conocer la compatibilidad de grupo sanguíneo, en concreto el factor Rh de la sangre, para poder prevenir una complicación en el feto en caso de incompatibilidad. Este fenómeno ocurre por la sensibilización de la sangre de una madre con Rh negativo frente a la sangre del feto que tenga Rh positivo. Si el padre tiene Rh positivo, hay que aplicar una inyección de inmunología específica a mediados del embarazo y otra a pocos días del parto.
Otra situación a controlar es la infección por VIH en cualquiera de los progenitores, pero especialmente en la madre, ya que puede transmitir la infección a través de la placenta. Por último, la madre debe estar inmunizada frente a la rubeola y la toxoplasmosis, que son enfermedades que pueden causar muchos problemas al feto si se contraen en los primeros meses de embarazo.
Más allá de estas premisas básicas, cualquier mujer embarazada debe atender específicamente a aspectos relacionados con la alimentación, la digestión de esos alimentos que toma, los cuidados posturales, la actividad física, el uso de ropa y calzado, la higiene y la belleza, el sueño y el descanso, los viajes, el trabajo y las relaciones sexuales.
Control médico en todo momento
Uno de los puntos en donde más deben poner el foco las embarazadas es en el control médico. Las mujeres que van a ser mamá han de programar visitas regulares al médico para que los profesionales estén al tanto del embarazo, asegurarse de que todo está en orden y ofrecer asesoramiento sobre el estilo de vida, la dieta y los cuidados a seguir.
En las visitas al hospital o la clínica los profesionales también monitorean el estado del futuro bebé. Esta práctica también la pueden poner en marcha las embarazadas, y en caso de notar cambios significativos, tocará consultar rápidamente con el servicio de salud.
El objetivo final es llegar a los momentos previos al parto con la máxima salud posible tanto en la madre como en el bebé, reduciendo así las opciones de complicación. Una vez vaya acercándose el parto la madre o los padres deben decidir cómo van a ser atendidos en este proceso. Una opción son los Paquetes de maternidad de Christus Muguerza, que ofrece tratamiento personalizado y totalmente profesional incluyendo las situaciones posparto.
El cuidado del embarazo es personal e instransferible
Las embarazadas, en compañía de sus parejas o seres queridos, han de comprender que gestar a un bebé les obliga a muchos cambios en su vida. El control del embarazo es algo en lo que ellas deben tomar el mando.
Así, al control médico se suma una dieta equilibrada, que sea rica en nutrientes como el ácido fólico, el calcio o el hierro. En el apartado de alimentación hay una serie de productos muy desaconsejables, pero los doctores solo pueden recomendar una serie de actitudes y es decisión de las madres seguir estas recomendaciones.
Algo similar ocurre con el ejercicio físico, el descanso o la ingesta de sustancias perjudiciales. En el primer caso, es importante mantener una rutina de ejercicios suaves y seguras. Hoy en día hay numerosos centros deportivos que programan sesiones específicas para embarazadas. Esta práctica, insistimos, debe tener el respaldo del médico.
Con respecto al descanso, en el embarazo se hace más necesario que en otras fases vitales porque el cuerpo trabaja mucho gestando al bebé. En este sentido hay que dormir lo suficiente y descansar cuando sea necesario.
Muy relacionado con este punto está el de la educación postural, ya que a medida que avanza el embarazo, el peso del abdomen también lo hace. Esto produce un desplazamiento en el centro de gravedad y una alteración en el equilibrio corporal. Las máximas a seguir son no permanecer de pie y quieta por mucho tiempo, caminar siempre con la espalda recta y utilizar asientos con respaldo y cojines. Finalmente, a la hora de agacharse, no hay que inclinar la espalda, sino doblar las rodillas.
El control mental y psicológico en el embarazo
Todas las recomendaciones a seguir en el embarazo tienen como objetivo llegar en mejor estado de salud al parto. En ese momento hay que confiar nuevamente en los profesionales y ponerse en manos de expertos.
Un ejemplo es Christus Muguerza, que cuenta con paquetes especializados en el proceso de maternidad que van más del parto, pues incluyen cuidados posteriores y tratamientos específicos para el bebé y la madre.
Esta última, antes de llegar al parto, debe tener bajo control cualquier aspecto que pueda poner en peligro el nacimiento de su hijo. Esto incluye el cuidado físico, pero también el cuidado mental.
En este sentido, las recomendaciones sobre el embarazo vienen acompañadas de estar informada sobre las opciones de parto, prepararse para el momento clave y regular las situaciones de estrés y ansiedad. Aquí entran en juego la seguridad económica, temas vinculados al empleo o la situación familiar.
La conclusión final es sencilla, el embarazo obliga a poner el foco inmediato sobre la salud, tanto la física como la mental, y ajustar los comportamientos rutinarios a una etapa que traerá consigo el nacimiento de un bebé. De estos cuidados depende en gran medida que el resultado final sea satisfactorio.
