Review

Carrie & Lowell

Sufjan Stevens

2015

9.8
Por -

Han tenido que pasar 5 años para que Sufjan Stevens rompiese su silencio y regresase de la forma más cautivadora posible. All Delighted People, su EP más impactante y épico ponía fin a lo que había sido una etapa de cambios, de dejarse llevar por la fascinación de la experimentación electrónica. Ahora las cosas han cambiado notablemente, la vida de Sufjan se ha visto marcada por el fallecimiento de su madre y la belleza y admiración han entrado de lleno en Carrie & Lowell, el que me atrevo a decir que es el mejor trabajo hasta la fecha del músico. Las canciones folk siempre han latido con mucha fuerza en el norteamericano, poniéndose en marcha su mecanismo de defensa frente al suceso más trágico de su vida para volver a conseguir esos temas tristones, brillantez lírica y contenido cada vez con menos atisbos de esperanza.

Carrie & Lowell es un trabajo que desde el principio logra mostrar ese espíritu de profunda emoción hacia todo lo que describen las letras. Una carga lírica que se expande en muchas direcciones, pudiendo captar el oyente frases muy profundas de las que realmente marcan. El Sufjan más delicado, el que plasma en sus canciones todo lo que siente, sin ningún tipo de filtro, se muestra desde los primeros acordes de ‘Death With Dignity’. Así comienza un viaje de casi tres cuartos de horas por recovecos emocionales y profundos recuerdos de la vida del músico. El título del mencionado tema que abre el trabajo posee una clara referencia a la ley de suicidio asistido promulgada en 1994 en Oregón, encontrándonos de nuevo a un músico que no olvida sus raíces de una forma u otra. Frases como I forgive you, mother. I can hear you and I long to be near you suponen el pleno contacto de Sufjan con el amor más pleno hacia su madre.

El regreso del músico hacia lo que podríamos denominar como acústico o intimista, nos deja momentos de brillantes acompañamientos, incluyendo algún que otro pequeño recurso electrónico y atmosférico. ‘Should Have Known Better’ nos da una buena muestra de ello en un final logrado a partir de diferentes capas que nos hacen imaginar la idea de eternidad de la mejor forma posible. De nuevo una estructura simple que crece e impacta en el momento en el que se producen estrofas como Be my rest, be my fantasy. Fantasmas que se muestran en el Sufjan actual y que se entremezclan con la idea de no haber correspondido de la mejor forma a Carrie. Este tema también nos ofrece una de las frases más preciosistas del trabajo como es Captain of my feelings. The only thing I wanna believe, encontrando una exploración interior realmente admirable, surgida de una profunda depresión y conmoción.

A medida que avanzamos en el trabajo, comprobamos como la tónica no varía sino que la idea de lograr algo muy sentido de la forma más natural posible se ve reforzada. De este modo ‘All of Me Wants All of You’ incorpora unas guitarras etéreas que refuerzan esa idea de extender la canción en el tiempo sin quitarle protagonismo al mensaje. Más momentos donde el músico mira hacia su pasado, llegan con ‘Drawn to the Blood’, mostrándonos sus creencias cristianas e indagando de nuevo en el misterio de la muerte. Sufjan destila una serenidad sorprendente provocando que todas las canciones desprendan una gran fuerza interior a pesar de su sentimiento solitario. Indagando en recuerdos profundos, nos encontramos con ‘Eugene’, una canción que marca el pasado y el presente del músico, regresando a uno de sus lugares preferidos de su infancia y derrumbándose al final del tema. En este caso la luminosidad sí que es totalmente engañosa y el dolor inevitable.

Llegando al ecuador del trabajo, el piano adquiere un mayor protagonismo en ‘Fourth of July’, uno de los temas que contagia un profundo abatimiento. Sufjan no se guarda ningún detalle, volviéndose a acercar una vez más al concepto de la muerte muy de cerca y resolviendo la canción con una frase tan reveladora como We’re all gonna die. Capas graves de fondo que impregnan todo de oscuridad y representan las escenas más difíciles del trabajo. Levantando algo la cabeza y de nuevo volviendo a mostrar una profunda admiración, ‘The Only Thing’ irrumpe como el paso hacia adelante a sabiendas de que nada puede ser cambiado. Momentos intensos en frases como Do I care if I survive this, bury the dead where they’re found, donde la melodía ascendente roza el encuentro imposible. Regresando a pulsaciones más constantes, aparece el tema homónimo del trabajo. Las pinceladas de fondo que nos ofrecen los sintetizadores alcanzan su máximo en otro momento de precisa conexión con el sentimiento de aislamiento, recrudeciendo al mismo tiempo fuertes metáforas como Carrie and Lowell. Such a long time ago. Like a dead horse.

Acercándonos cada vez más al final del trabajo, nos encontramos con la canción que se aleja de la temática del resto. El sentimiento de tristeza se entremezcla con sucesos que también preocupan a Sufjan como es el caso del amor. En ‘John My Beloved’, el músico vuelve a mostrarnos ambigüedades entorno a su sexualidad, del mismo modo que hiciese en la conmovedora ‘ Alone With You’ o en ‘The Owl And the Tanger’. La diferencia es que quizás en este caso existe una mayor influencia religiosa que recrea los límites entre la amistad y el amor. Regresando de nuevo al tema central del trabajo ‘No Shade in the Shadow of the Cross’ vuelve mostrarse dulce y abatida, encontrándonos de nuevo a un Sufjan en sus peores momentos, planteándose decisiones terribles como el suicidio en base a frases como I’ll drive that stake through the center of my heart. El punto final del trabajo llega con el efecto calmante de los acordes de piano de ‘Blue Bucket of Gold’, enlazando de nuevo a esa especie de búsqueda de silencio en mitad del caos gracias a diversas texturas electrónicas. Un final que no supone la verdadera superación de la pérdida de su madre sino que más bien deja la puerta abierta a un dolor irreparable.

Conclusión

Sufjan afronta la pérdida de su madre realizando el mejor trabajo de su carrera. Sonando poderoso sin recurrir a un excesivo número de instrumentos, dejando caer el peso en unas letras desalentadoras y unas melodías que destacan por la virtud de su sencillez. Un talento único para volcar emociones tan fuertes y recuerdos tan profundos en el que seguramente sea el trabajo más destacado de este 2015.

9.8
Nota Usuarios (5 votos)

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9.6

Álbum

Carrie & Lowell

Artista

Sufjan Stevens

Año

2015

Discográfica

Asthmatic Kitty Records

Noé R. Rivas

Estudiando teleco y escribiendo sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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