Review

We're Not Talking

The Goon Sax

2018

8.3
Por -

The Goon Sax siguen evolucionando a pasos agigantados en su segundo LP, cruzando poco a poco la mayoría de edad con toda la naturalidad posible y plasmándola de forma perfecta en este trabajo. Si echamos la vista atrás recordaremos como nos quedamos prendados de Up To Anything, su LP debut logrado con la instrumentación más simple de una banda de rock como es el bajo, guitarra y batería. En él, el guitarrista Louis Forster parecía haber heredado el buen pulso de su padre para sacar melodías pop de lo más ligeras, aunque al final las coordenadas musicales le llevaban directamente a bandas como Beat Happening o The Moldy Peaches. Con esas reflexiones amargas de adolescencia, donde todos los problemas parecen una montaña de lo más angustiosa, el trío logró sacar unas canciones que al final conducían hacia la sonrisa. Una sonrisa provocada porque sabes que a esas edades pocas cosas realmente son dramáticas. Dos años después, el peso de esa etapa sigue de lo más presente, encontrándonos con una temática bastante continuista respecto a su debut, mostrando por el camino algún signo casi depresivo. A pesar de ello, aunque nos parezca paradójico, este halo de reflexión apesadumbrada es lo que vuelve a marcar las diferencias en el trabajo, encontrándonos a mayores unos arreglos que en esta ocasión resultan rotundos.

La paleta de sonidos presente en este We’re Not Talking se ha ampliado ligeramente dentro de los límites más orgánicos posibles, rechazando de este modo cualquier tipo de estridencia que se escape a lo que nos podemos imaginar los dominios en directo del grupo. A lo mejor hay alguna excepción como los arreglos de cuerda incluidos en la inicial ‘Make Time 4 Love’, pero queda en una anécdota. Lo que no es para nada anecdótico es como en esta ocasión rechazan por momentos el nerviosismo y urgencia, intentando que los estribillos se conviertan en una oda a las preocupaciones en muchos casos amorosas que les acechan. Buen ejemplo nos lo encontramos en ese maravilloso ‘Love Test’, aguantando el tipo en el estribillo frente a los vaivenes de guitarra que dominan el tema. Más de esta calma y carácter casi abatido nos llega en ‘Losing Myself’, interpretado casi por completo por su batería Riley Jones, normalizando una vez más ese sentimiento cercano a la decepción personal. Sin embargo no todo va a recaer sobre la languidez emocional, sino que pequeñas excepciones como ‘She Knows’ o ‘A Few Times Too Many’ recuperan el brío a la hora de volver a rasgar sus guitarras para hacernos ver que pese a todo, la vulnerabilidad no está permitida.

Sin bajar el pistón, el grupo se propone una segunda mitad del trabajo donde desnudan de nuevo sus canciones, buscando un carácter más acústico y al mismo tiempo girando hacia una perspectiva más amplia a la hora de valorar sus emociones. Podríamos decir que el comienzo de esta distinción llega de la mano de ‘Sleep EZ’, sacando a relucir una vez más su talento para colocar una melodía sencilla en cualquier lugar de la canción y hacerla relucir. Adentrándose en el tono más narrativo, aquel con el que mejor se expresan las cosas que dan un montón de vueltas en la cabeza, ‘We Can’t Win’ llega marcada por el ritmo del metrónomo para reflejar lo que probablemente sea el descubrimiento del amor pleno en la adolescencia, todo ello como siempre marcado por la infelicidad. Una vez más la dualidad de voces sale a relucir, complementándose a la perfección en lo que es un relato contado desde dos perspectivas diferentes que se acaban uniendo de una forma de lo más bonita. Algo parecido ocurre en ‘Till the End’, otra canción que contiene momentos bastante rompedores reflejados en estrofas como “I’m not the best, I’m not the worst”, poniendo de manifiesto una vez más la especial sensibilidad del grupo para analizar los días más grises.

Conclusión

La formación australiana logran con We’re Not Talking otro de esos trabajos logrados desde la perspectiva más honesta posible, mostrando el lado más agridulce de la adolescencia y sacando a relucir su gran capacidad para el análisis de las emociones más abatidas. Incrementando sus recursos sonoros respecto a su LP debut, se sacan de la manga arreglos de lo más sencillos pero totalmente efectivos en el carácter acústico que casi siempre acaban buscando.

8.3
Nota Usuarios (2 votos)

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8.4

Álbum

We're Not Talking

Artista

The Goon Sax

Año

2018

Discográfica

Chapter Music

Noé R. Rivas

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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