Review

The Magic

Deerhoof

2016

8
Por -

Deerhoof son una de esas pocas bandas que prácticamente editan un trabajo por año, manteniendo un gran nivel y ofreciendo cosas diferentes. Lo de los norteamericanos siempre ha consistido en ofrecer algo que siempre rompe con el trabajo inmediatamente anterior  publicado, siendo este The Magic el más claro ejemplo. Si en La Isla Bonita, publicado en 2014, facturaron un trabajo de canciones pop pasadas por un filtro claramente art, en esta nueva entrega han decidido que lo mejor era alquilar una oficina abandonada en mitad del desierto de Nuevo México y dejarse llevar por el volumen de sus amplis. De este modo han logrado unas canciones que parecen menos tratadas que nunca como son ‘That Ain’t No Life To Me’ o ‘Plastic Thrills’, conservando el punto divertido y a ratos surrealismo que tanto nos gusta de ellos.

En un nuevo ejercicio por intentar que lo caótico sea un buen aliado, Deerhoof vuelven a mostrarse muy inspirados a la hora de deconstruir las melodías de los temas, logrando que las estructuras que aparecen en ellos sean de lo más cambiantes. Esto es lo que sucede en ‘The Devil and his Anarchic Surrealist Retinue’, donde nos encontramos desde guitarras sureñas hasta momentos de gran calidez. Abriéndose paso a través de un tono algo macarra por momentos, ‘That Ain’t No Life To Me’ expresa muy bien el lado tan noise y garagero  que han decidido explotar a lo largo del disco. Esta presencia que en un principio podría chocar, pero que luego se convierte en el gran aliado del grupo, se entremezcla muy bien con el bagaje Lo-Fi que siempre han llevado asociado, algo que se hace del todo evidente en ‘Dispossesor’.

Los cambios constantes que aparecen en el disco resultan una gran bendición, consiguiendo que como siempre, escuchar un disco de Deerhoof sea lo más parecido a estar metido dentro de un videojuego de los que hacen romperte un poco la cabeza. Así es como, por ejemplo, pasan de la rectitud y saturación inicial hasta llegar al pop juguetón en ‘Kafe Mania!’. Otra buena muestra la dan en ‘Criminals of the Dream’ y su mezcla sintetizada que va conduciendo a una de las melodías más definidas y dulces del trabajo. Una total versatilidad para moverse por territorios muy diferentes y que el conjunto no sea un experimento extraño. Sin lugar a dudas, una habilidad que han ido desarrollando a lo largo de los años y que ahora mismo es su principal seña de identidad.

Con más de ese ambiente que juega entre el mundo onírico apartado de lo idealizado y la estimulación sensorial más aturdida, ‘Model Behaviour’ concentra la mayor parte de los recursos instrumentales del trabajo para girar en todas las direcciones posibles. Esta es la constante que también va a guiar otros temas como ‘Learning to Apologize Effectively’ o ‘Little Hollywood’, aunque esta última parte de un cierto punto más ruidoso. No nos podíamos quedar tampoco fuera de la reseña los dos temas que ya han sido singles del disco, como son ‘Acceptance Speech’ y ‘Plastic Thrills’, demostrando que también son muy capaces de conseguir temas de gran continuidad y destinados a ser tarareados.

Conclusión

Deerhoof nos vuelven a demostrar una vez más, que nunca serán capaces de lograr dos discos iguales. En esta nueva entrega, apuestan por unas guitarras ruidosas de base, deformando todos los componentes de sus temas para sacar a relucir su gran capacidad de conseguir que lo sorpresivo siempre sea sinónimo de positivo.

8
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Álbum

The Magic

Artista

Deerhoof

Año

2016

Discográfica

Altin Village & Mine/Giradiscos/Humo

Noé R. Rivas

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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