Review

Strange to Explain

Woods

2020

9.2
Por -

Han pasado algo más de dos años desde que Woods publicasen su más reciente referencia, un EP junto a los suecos Dungen grabado como parte del festival Marfa Myths. Aunque si bien es cierto que este trabajo podríamos calificarlo de una obra experimental y bastante alejada de su obra, nos dejó las últimas noticias discográficas hasta este Strange to Explain. Por el camino, Jeremy y Jarvis han visto cómo sus vidas se veían afectadas por  sucesos de lo más trascendentales. Sin ir más lejos, estuvieron al lado de David Berman en el último trabajo de Purple Mountains, incluso formaban parte de la banda que lo hubiese acompañado durante la gira de presentación del disco. A título personal, Jeremy fue padre, mientras que Jarvis se mudaba a Los Ángeles, existiendo de este modo una gran distancia física entre los dos miembros del grupo. En definitiva, una serie de circunstancias que han influido en este nueva obra pero que no han mermado para nada todo lo que nos vamos a encontrar dentro de ella.

Si bien es cierto que su anterior LP City Sun Eater in the River of Light nos dejó ante un disco que los alejaba por momentos de su cara más reconocible, en parte debido a la introducción de ritmos más persistentes y ambientes heredados de la música africana, en esta ocasión podemos decir que han sabido muy bien recoger la esencia de su trayectoria y volcarla sobre los temas. En este Strange To Explain vamos a poder sentir como la banda ha sido capaz de oxigenar sus canciones a base de un mayor protagonismo de los teclados y un nuevo tratamiento de las guitarras despojándolas de su mayor intensidad, todo ello logrando que siempre prime la ligereza melódica. Sin dejar de lado los simbolismos que siempre sobrevuelan sus temas, en esta ocasión han encontrado inspiración en todo lo relacionado con el mundo de los sueños, sintiendo muy de cerca como el escapismo en sus composiciones está más cerca que nunca.

A lo largo de este trabajo nos vamos a encontrar con rasgos familiares en su discografía, sabiendo muy bien cómo echar mano de ciertos loops que enfatizan ese carácter místico que tan bien recrearon en trabajos como At Echo Lake. Sin ir más lejos ‘Next To You And The Sea’ se presenta como una perfecta introducción donde juegan con su faceta más ambiental, aquella construida huyendo de un apartado melódico claro para dejar constancia de una estética sonora pausada. Como buena continuación, ‘Where Do You Go When You Dream?’ nos llega reflejando esa cara desarraigada que casi siempre acaban por dar cabida en el apartado lírico, haciendo que todo sea lo suficientemente abierto como para que sea el oyente el que ponga caras y realice las asociaciones que crea oportunas. A lo largo de la canción, también vamos a poder sentir esa habilidad tan extraordinaria que siempre poseen para encontrar melodías que emerjan de estados de ánimo más abatidos, sintiendo como son capaces de redondearlo todo aún más en cada estribillo.

Sin cesar en su empeño por encontrar una nueva gama de sonidos que encaje al máximo con lo que nos tienen acostumbrados, ‘Before They Pass By’ pone encima de la mesa de nuevo la forma en la que las guitarras llegan en un plano más cercano al de acompañamiento, encontrando en John Andrews un nuevo papel protagonista a la hora de saber conducir todo lo presentado a través de unos teclados huidizos capaces de recrear ese sentimiento olvidadizo que sostiene buena parte del tema. De una forma algo más abrupta y disruptiva nos llega ‘Can’t Get Out’, un tema que a la postre no acaba de cuadrar tanto dentro del conjunto del disco, apostando quizás por un apartado mucho más directos y con ciertos rasgos sintéticos que buscan un sonido quizás más épico. Parece claro que el alejamiento a un sonido puramente más orgánico y acústico no acaba de acompañarles tanto, aunque cierto es que este tema puede abrir una nueva puerta en el grupo que es preciso tener en cuenta.

Encontrándonos ante los momentos donde el trabajo parece directamente mirar hacia otro tipo de energías más relacionadas con las reflexiones que generan bastante desasosiego, el tema que le da título llega a través de un tono de voz más compungido, todo ello dejándonos ante otra pequeña maravilla acerca de cómo intentar poner sobre la mesa todas aquellas sensaciones que quizás nunca sabremos explicar. La catarata de recuerdos que parecen haberse desvanecido resulta de lo más importante a la hora de afrontar el tema, todo ello encontrando acomodo en un sonido cálido que sin embargo es capaz de ponernos los pelos de punta. Una bonita muestra de las pulsiones encerradas en sus temas y que siempre brotan sin necesidad de competir entre ellas.

Cerrando la primera cara del disco nos llega el primero de los dos temas instrumentales encontrando en ‘The Void’ una canción que bien podría haberse colado en su anterior LP gracias a esos momentos donde serpentean a través de guitarras clásicas. Este recurso volverá a estar presente a lo largo del trabajo pero de una forma muy diferente, tal y como nos muestran en ‘Just to Fall Asleep’. Encontrando nuevos matices alrededor de los estados a medio camino entre lo consciente y lo inconsciente, esta canción saca a relucir como a través de la simplificación de elementos, Woods pueden salir muy fortalecidos. La forma de encontrar nuevas texturas un tanto nebulosas, donde no entra en juego la suciedad del sonido de sus inicios, pero buscan un efecto similar a base de hacer que cada golpe de percusión quede sostenido, nos muestran recursos que en principio parecen sencillos pero que esconden sin lugar a dudas un montón de caras.

Entrando en la recta final del disco, llegan dos de las mejores canciones, justo en el momento en el que muestran una mayor celeridad y sentimiento de nerviosismo, todo ello tratando de recrear de buena forma lo efímero que puede resultar todo y como de repente se puede pinchar nuestra burbuja. Volviendo a encontrar pequeños leimotivs melódicos que acentúan en esta ocasión un carácter más envalentonado, estamos ante un tema con el que cambian de lleno la dinámica del trabajo. Sin embargo, la contrapartida no se hace esperar gracias a ‘The Light of Day’, una canción que tiene todo lo que siempre esperamos del grupo. Frases tan nostálgicas como esperanzadoras y momentos en los que reúnen todas sus fuerzas para celebrar los pequeños golpes de suerte que puede acércanos la vida.

Casi poniendo la nota final, ‘Be There Still’ suena como una despedida, intentando capturar de buena forma toda la quietud que puede imperar en su música. Con estampas de lo más potentes, son capaces de tomar de nuevo una instantánea a esos momentos donde hay que detenerse y mirar hacia tu alrededor para saber quiénes son los que siguen ahí. Reflejando todas esas cuestiones personales que siempre resultan de lo más cambiantes, este tema pone de manifiesto la visión de Woods de como todo puede evolucionar sabiendo cómo encontrar de nuevo el camino para acercarte a los que más quieres. Para digerir todo esto, el último tema del disco titulado ‘Weekend Wind’ llega de forma instrumental, pudiendo encontrar hasta destellos jazzísticos en una especie de jam session bastante ligera. Un cierre progresivo con el que coronar otro disco que pasa de forma instantánea a estar en nuestra colección de obras de lo más especiales.

Conclusión

Woods no bajan el listón, entregándonos un disco que bien podría suponer un perfecto compendio de muchas de las facetas más sólidas de su carrera. Al mismo tiempo, encuentran una nueva pausa y carácter reflexivo en su sonido, haciéndonos sentir lo importante que resulta poder conectar con toda la extrañeza que guardamos en nuestro interior.

9.2
Nota Usuarios (1 votos)

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9.8

Álbum

Strange to Explain

Artista

Woods

Año

2020

Discográfica

Woodsist

Noé R. Rivas

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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