Review

Rocket

(Sandy) Alex G

2017

7.4
Por -

A sus 24 años Alex G ha conseguido que su carrera resulte de lo más completa, mostrando una evolución progresiva en cada trabajo que no solo se limita a las técnicas de grabación empleadas, sino también el afán por dotar a sus canciones de múltiples caminos. Esto es lo que nos encontramos en Rocket, su octavo trabajo marcado por la disparidad de sus canciones y los momentos de enorme condensación experimental alcanzados. No estamos hablando de un disco poco coherente, ya que más de la mayoría de los temas se mantienen en parámetros reconocibles, sino que su carácter experimental lo ha llevado a facturar las dos composiciones más descarnadas de su carrera. Por otra parte, la presencia de influencias cercanas al folk pastoral, el country y al jazz, abre una nueva paleta sobre la que el músico se mueve una vez más a la perfección, canalizando en esta ocasión su tono quebradizo a través de un ambiente mucho más distendido. Contando con arreglos mucho más abundantes y precisos que en sus primeros trabajos publicados en bandcamp, Alex G evita la estandarización de su música.

A lo largo de los 14 nuevos temas que nos presenta, el norteamericano abre un ambiente optimista que siempre ha mantenido al margen en sus composiciones. La presencia bastante persistente del violín sirve como el perfecto punto de partida para alejarse de la línea melódica principal, algo que ocurre sin ir más lejos en la inicial ‘Poison Root’. Y es que Alex G siempre se encuentra muy cómodo en ese plano en el que los temas no suenan exultantes, sino que se presentan recogidos, evitando todo tipo de levantamiento de la voz y la búsqueda de elementos brillantes. Por ello, el formato de canción basado en estructuras de acordes recurrentes que siempre ha mantenido, sigue siendo el hilo conductor de la mayoría de temas. Mediante esta línea nos llegan temas que mantienen la extrañeza de las situaciones que describen, sin descuidar una buena librería de efectos de carácter apaciguador. Nos estamos refiriendo a composiciones del calibre de ‘Judge’ o ‘Witch’. El tenue sobrecogimiento recreado en estas canciones es el impulso perfecto para añadir el efecto discordante al que tan bien nos tiene acostumbrados en sus composiciones.

No podemos pasar por alto los momentos en los que el músico se adentra de lleno en el tipo de canciones encerradas en recuerdos irrevocables, donde la belleza y el sentimiento honesto de cariño aflora de lleno. Nos estamos refiriendo a ‘Bobby’, el primer single del trabajo, muy bien secundado por ‘Proud’. Canciones que a pesar de las novedades reflejadas en la línea folk adoptada, podrían haber tenido su hueco en anteriores trabajos. Como contraposición a su lado más emocional, tenemos los experimentos aferrados a la agresividad y un cautivo sentimiento de desesperación que llega por una nube electrónica que parece encerrada entre cuatro paredes de una angosta habitación. Este es el reflejo que transmiten ‘Brick’ y en menor medida ‘Horse’. Tétricas y un poco fuera de lugar del trabajo, sirven como el punto confuso y esquizofrénico al trabajo. Nuevas preocupaciones que sin embargo no nos apartan de la línea decidida por indagar en todos los aspectos del pasado que llenan el presente de sensaciones afectivas.

Conclusión

Alex G no deja de sorprendernos en su octavo trabajo, adoptando medidas influencias cercanas al folk y los sonidos country, sin descuidar en ningún momento el carácter recogido de sus composiciones. Entrelazando de nuevo historias cargadas de una gran afectividad, el joven norteamericano logra un trabajo muy evolutivo que sin embargo no lo distancia por completo de sus orígenes.

7.4

Álbum

Rocket

Artista

(Sandy) Alex G

Año

2017

Discográfica

Domino Records

Noé R. Rivas

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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