Review

Paradise

White Lung

2016

7
Por -

Los canadienses White Lung han centrado todos sus esfuerzos en intentar no repetirse en su cuarto trabajo. Así lo afirma su vocalista  Mish Barber-Way, quién está cansada de que en un género como el punk los grupos pierdan seguidores a medida que el grupo evoluciona. Lo cierto es que en este Paradise, el grupo huye de parte hardcore presente en anteriores entregas para adaptar sus canciones a ambientes mucho más cercanos al power pop. Un giro nada brusco que se traduce en unas guitarras no llevadas tan al extremo pero que siguen conservando su característica aceleración. La impresión que se desprende a lo largo del trabajo es la de un grupo que ha sacrificado la intensidad descontrolada y riffs interminables de trabajos como Sorry para centrarse en el importante apartado lírico de sus temas. Y es que en este Paradise el grupo ha dado un paso adelante en este aspecto, mostrándose mucho más directos en el momento en el que las canciones contienen un mensaje que transmitir.

Las canciones punk siempre han tenido algo rabioso que transmitir y denunciar, no dando ningún rodeo a la hora de calar en el público. De este camino de lo trascendente es de donde parece que White Lung no quieren alejarse, acercándose a bandas como Bikini Kill peleaban de lleno por los derechos de la mujer. La diferencia es que Mish Barber-Way enfoca sus canciones hacia el debate en torno al concepto de feminismo, dándole vueltas a lo largo del trabajo en temas como el propio ‘Paradise’ o ‘Below’. A todo esto tenemos que unirle las relaciones amorosas destructivas que subyacen a lo largo de todo el trabajo, a la par de inspirarse en sangrientas historias como es el caso de ‘Demented’ o la brutal ‘Sister’ donde habla indirectamente de la historia de Paul Kenneth Bernardo, un asesino en serie canadiense. A partir de todos estos temas tan peliagudos, White Lung consiguen sacar unas canciones donde no moderan su lenguaje explícito. Este es el buen salto lírico que el grupo ha logrado, apareciendo en el momento en el que las canciones adquieren mayor aire narrativo.

A partir de este contenido más brutal del disco, dan cierta continuidad al sonido más cercano al thrashcore presente en anteriores entregas. Sin embargo, lo más sorpresivo y que a la postre resulta también bastante disfrutable es esa nueva cara donde se adaptan mejor que nunca a un formato propio de single. Estamos hablando de temas como ‘Hungry’, donde las voces cesan en su estridencia y las guitarras no van a toda pastilla. Algo parecido también ocurre en ‘Below’, donde la melodía se va volviendo más vigorosa sin recurrir a la técnica de la aceleración. Este es el nuevo camino que White Lung deciden explorar y que realmente no les sienta tan mal. Donde parece que alcanzan el punto medio entre los dos extremos es en ‘I Beg You’, donde el frenético inicio deja paso a una canción igualmente aguerrida, pero bastante serenada.

Conclusión

White Lung moderan su vertiente más cercana al hardcore en su cuarto trabajo, tratando conceptos como el feminismo o el amor destructivo a la par de inspirarse en sangrientas historias. Donde todo esto les podría haber llevado a terrenos más contundentes y descontrolados, Mish Barber-Way apuesta por tenderle la mano a un lado cercano al power-pop para evolucionar hacia algo nuevo pero al mismo tiempo representativo de lo que viene siendo la trayectoria del grupo.

7

Álbum

Paradise

Artista

White Lung

Año

2016

Discográfica

Domino Records

Noé R. Rivas

Estudiando teleco y escribiendo sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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