Review

Onion

Shannon and The Clams

2018

8.8
Por -

Cumpliendo casi la década desde su formación Shannon & the Clams acaban de publicar un quinto trabajo resplandeciente, quizás el más inspirado de su carrera, al menos en un apartado melódico donde poca discusión posible existe. Quizás buena parte de esta culpa la tenga Dan Auerbach, la mitad de los Black Keys que los ha acogido en su reciente sello Easy Eye Sound que tan buen resultado ha dado a otros artistas como Sonny Smith. Además de editarlos bajo su propio sello, el propio Dan ha sido el encargado de la producción, quitándole la capa más polvorienta a su sonido pero dejando intactas las particulares referencias estilísticas que siempre han exhibido. A estas alturas la banda de Oakland no va a renunciar a su inspiración sesentera basada en los elementos propios del doo-wop ejecutado desde la gutural voz de Shannon, sin esquivar tampoco a las pinceladas de surf más toscas y alejadas de cualquier pose moderna que se le pueda asociar al género. Por lo tanto estamos ante una banda que sin cambiar para nada sus coordenadas ha encontrado el camino para hacerlas relucir al máximo y sonar de una forma más limpia con la que sus melodías trasciendan aún más. Quizás el venir de Gone by the Down, un disco demasiado lineal y donde presentaban alguna de las canciones de ánimo más cabizbajo de su carrera, suponga que este disco también tenga parte de reacción frente a ello para instaurarse una vez más en la parte más poderosa de su música.

Uno de los puntos fuertes del disco sin lugar a dudas es lograr que las melodías sean la gran baza de las canciones. Si lo pensamos bien, las cartas sobre la mesa que siempre exponen los norteamericanos son las adecuadas para revitalizar cualquier buena estrofa que se les pase por la cabeza. A partir los ritmos marcados con tendencia al rockabilly, la línea de bajo que los acompaña y la guitarra de Cody Blanchard siempre logrando progresiones de lo más inquietas, consiguen que los estribillos pasen de menos a más para que el golpe de efecto sea aún mayor. Este es el caso de ‘Onion’, el tema titular que acaba entre la frustración y la rabia, conteniendo unas arrancadas de esas que se agradecen. En esta parte donde más se dejan llevar hacia un terreno donde cantan sobre sentimientos no muy positivos desde un tono cercano a la ironía, también nos encontramos con ‘Tell Me When You Leave’ o una ‘If You Could Know’ muy entretenida que queda apuntalada a la perfección con unos teclados groove. El lado más jovial también está presente en ‘I Never Wanted Love’ interpretada prácticamente por Cody para sacar algunos de los pasos de baile más propios de garito con tarima de madera. Salvo alguna que otra excepción que explicaremos más adelante, la tendencia de la formación es levantar la cabeza en todo momento, algo que intuimos desde su primer single ‘The Boy’, quizás la canción más alejada estilísticamente de su zona de confort.

Aunque hemos hablado del lado con más positivismo, también tenemos que hacer mención a la cara sombría del disco, ya que cuando empezaron a trabajar en él se produjo el incendio del centro cultural Ghost Ship en su ciudad natal, dejando 36 muertos donde figuraba algún amigo de la banda. Un hecho tan desafortunado no podía dejar de tener su cierto peso específico en temas donde se produce seguramente el mayor derroche vocal de Shannon, como la emocionante ‘Backstreets’ donde se incluyen estrofas que tratan de amplificar voces (My song will never rest. When you open your chest. This is what she said ). De forma explícita también cantan sobre el incendio en ‘Strange Wind’ refiriéndose al lugar como un lugar seguro donde poder mostrar su sonido y que les recordase a casa, todo ello adquiriendo una dimensión de más urgencia y adentrándose en una concepción más psicodélica, y a la postre enrarecida, de su música. Un bonito homenaje que no obliga para nada a cambiar su estilo, sino que lo realizan desde toda la fortaleza que les caracteriza y que les ha llevado a ser una de esas bandas necesarias para levantar el ánimo frente a todo.

Conclusión

Shannon and the Clams posiblemente hayan logrado el disco más inspirado y completo de toda su carrera, destacando sobremanera una fortaleza melódica ejecutada desde su habitual línea doo-wop sesentera. Poniéndose en manos de Dan Auerbach en la producción, los de Oakland vuelven a exhibir una vez más unas canciones de ímpetu bien canalizado.

8.8
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8.4

Álbum

Onion

Artista

Shannon and The Clams

Año

2018

Discográfica

Easy Eye Sound

Noé R. Rivas

Estudiando teleco y escribiendo sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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