Review

Mystery Hour

Pavo Pavo

2019

8
Por -

Pocas veces una ruptura sentimental dentro de un grupo musical se puede llevar tan bien, haciendo que al final prevalezca el sentido artístico y continuar adelante. Esto es lo que les ocurrió a Oliver Hill y Eliza Bagg, poniendo fin a su relación de 6 años pero conservando Pavo Pavo, al mismo tiempo de enfocar lo que son el uno para el otro de una forma muy diferente. Esto les llevó a un segundo trabajo donde aparecen guiños constantes entre ellos sin que estos resulten punzantes, sino más bien afrontados con la cabeza fría y siendo conscientes de un necesario proceso reflexivo que podían canalizar a través de su música. Por lo tanto este disco es una buena muestra de todo lo que es capaz de dar de sí una situación como esta, teniendo las herramientas precisas como ya mostraron en su debut Young Narrator in the Breakers para desarrollar un pop de apariencia de lo más onírica e historias con vista futurista, pero intentando enfocarlo todo hacia la forma en la que se relacionan las personas. Con todos estos antecedentes, el camino emprendido hacia este Mystery Hour ya estaba en cierta medida construido, encontrándonos ante otro trabajo de lo más imaginativo en todas las dinámicas planteadas, al mismo tiempo de lograr integrar todas las vertientes del grupo relacionadas con diferentes movimientos entorno al pop de raíz más clásica. Cierto es que quizás la bonita novedad que nos causó su debut entorno a la forma de combinar la voz de Eliza junto a los delicados arreglos se ha desvanecido, sin embargo este hecho lo contrarrestan a través de una nueva paleta de recursos sintéticos que resultan bastante acertados.

Desde el momento inicial del trabajo se pone de manifiesto la capacidad que tiene el grupo para encontrar belleza en todas aquellas situaciones de sentimientos amargos, todo ello planteándolo desde la visión propia del dream pop en el que conviven características propias del glamour de las divas de los 60 junto con momentos de guitarras de lo más etéreas. Una combinación de lo más moldeable donde el grupo también busca recrearse en las canciones de tempos más rebajados como ocurre en ‘Close to your Ego’, uno de esos cortes donde lejos de tirarse los trastos a la cabeza más bien sirve para aceptar la culpabilidad a partes iguales. Lo mejor de todo resulta observar como el grupo logra sacar la máxima suavidad de su línea de bajo, consiguiendo que lo único que pueda llegar a resaltar sea el ritmo marcado. Esta característica propiciará que cuando quieran que el tema despegue por completo no lo tendrán complicado. Por lo tanto estamos ante uno de esos momentos que resulta de lo más atractivo, tanto en su vertiente más calmada como cuando es preciso dejarse llevar por el juego de insinuaciones soltadas desde una perspectiva que huye de lo hiriente. Buena muestra de ello nos la encontramos también en ‘The Other Way’, una canción que bien podía tomar parte en un musical de corte intimista. Quizás esta faceta de encontrar canciones que se mueven en los pequeños detalles sea la nota dominante del trabajo, sintiendo al mismo tiempo como a partir de ideas sencillas son capaces de crear grandes temas.

Los momentos más rupturistas del disco, y que expresan cómo el grupo intenta agitar los temas sin resultar estridentes, llegan sin ir más lejos desde el inicial ‘Mystery Hour’. En él la angelical melodía que contrasta con frases como “Mon chérie I’m designed to be unsatisfied” poco a poco desemboca en algún que otro atisbo épico donde las guitarras son capaces de sacar de sí la frustración experimentada. Más recursos interesantes planteados llegan a través de más destellos con vocación por dotar al disco de un ambiente más cargado y denso, como bien podemos apreciar en una ‘Mon chérie’, donde unos aires más setenteros y con un cierto trasfondo crispado acaban por hacer acto de presencia. Todo esto poco a poco se va difuminando a lo largo del disco, hasta adentrarse en un tramo final de lo más místico donde difícilmente se pueden distinguir las capas de sonido. En estas condiciones temas como ‘Statue is a Man Inside’ y ‘Goldenrod’ adquieren el perfecto punto misterioso y espacial que estaba tan presente en su debut, logrando de este modo que el disco resulte de lo más completo posible. Estamos por lo tanto ante una de las grandes sorpresas de este tramo inicial del año, ofreciéndonos una cara del desamor que lejos de caer en lo solitario y apesadumbrado, incide en el lado más reflexivo y racional del fin de una relación.

Conclusión

Pavo Pavo nos ofrecen un segundo trabajo donde afrontan la ruptura sentimental de sus miembros de una forma de lo más racional, siendo capaces de describir sus sentimientos encontrados en unas canciones dream pop donde los arreglos responden de una forma notable.

8
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Álbum

Mystery Hour

Artista

Pavo Pavo

Año

2019

Discográfica

Bella Union

Noé R. Rivas

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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