Review

Lost in The Dream

The War on Drugs

2014

9
Por -

De forma silenciosa The War on Drugs se han ido convirtiendo en una especie de banda de culto, de esas que ofrecen siempre algo nuevo y cumplen con sobresaliente. La carrera de los de Philadelphia siempre ha estado marcada por la densidad de unas canciones que encierran experimentación y equilibrio a partes iguales. Reuniendo elementos dream pop para mezclarlos con algo más cercano al rock de raíz americana, Adam Granduciel y compañía se han ganado un lugar privilegiado dentro del panorama independiente, sirviendo como referente a multitud de bandas coetáneas. Mostrando su calidad para sacar pasajes sonoros tan distorsionados como evocadores, regresan de nuevo con Lost in The Dream, un disco donde la inspiración se mantiene y las canciones alcanzan aún más profundidad.

Allá por 2008 mostraron con Wagonwheel Blues la frescura de unos temas a medio camino entre Neutral Milk Hotel y unos Beach Boys pasados por un filtro moderno. Un disco embriagador, lleno de armonías nostálgicas y teclados salidos de cualquier capilla de la costa este norteamericana. Posteriormente Kurt Vile abandonó la banda dando lugar a una nueva etapa mucho más centrada en el rock experimental, obteniendo de este modo un gran EP de transición como Future Weather y Slave Ambient, su LP referencia hasta el momento. Canciones brumosas para perderte en ellas, con algún que otro momento de furia y unas guitarras llevadas magistralmente. En este nuevo Lost in The Dream, el panorama compositivo no ha cambiado mucho, pero sí que podemos intuir un estado de ánimo más decadente y una mayor madurez.

Lost in The Dream es un disco muy compacto de esos que se disfrutan sin prisas, viendo la tarde pasar. Arrancando con ‘Under the Pressure’, nos introducimos en esa especie de ambiente embriagador que nos guiará a través del trabajo. Sin grandes sobresaltos, observamos canciones muy elaboradas, en las que las los riffs de guitarras insistentes se entremezclan con algún que otro elemento electrónico y de nuevo más y más nubes de guitarras. Un ambiente contemplativo al que no opones resistencia. El guion da un pequeño giro con el segundo tema. El ya por todos conocido adelanto ‘Red Eyes’ supone imprimir más pasión y dejar fluir una melodía instrumental electrizante y cargada de algo de ira. Letras como You can see it in the dark, it’s coming our way/Well, we won’t get lost inside again ponen de manifiesto esa temática acerca de perderte en ti mismo y vivir atrapado en los recuerdos.

Adentrándonos de lleno en el álbum, encontramos bastantes canciones reposadas donde los motivos melódicos de las guitarras juegan su mejor papel. Aparece de este modo ‘Suffering’, un tema que seguramente no hubiese tenido cabida en ninguno de los trabajos anteriores de la banda. El ambiente vuelve a girar de nuevo más hacia la experimentación y los ritmos más intensos en ‘An Ocean in Between the Waves’, un tema que poco a poco se va perdiendo entre los magníficos solos de guitarra para acabar en ese inconfundible estilo épico que en ocasiones caracteriza a la banda.

Totalmente disfrutando del trabajo nos encontramos la prácticamente instrumental ‘Disappearing’ donde podemos ver como aún queda algo de la influencia de Kurt Vile. Un pasaje de esos lisérgicos, en el que te imaginas a una persona solitaria deambulando entre las oscuras calles de una gran ciudad. El disco cada vez se pone más y más interesante, haciendo gala de unos temas realmente emocionantes en los que casi no puedes distinguir realmente entre lo que es un arreglo y lo que forma parte de la propia melodía. Son un todo perfecto. Esto es lo que ocurre con ‘Eyes to the Wind’ o más aún con la enorme ‘Burning’, uno de los temas destacados del álbum donde el inquietante inicio da lugar a un estribillo cargado de épica doliente. Rematando el álbum quedan otras dos grandes canciones. La penúltima y homónima ‘Lost in The Dream’ se muestra como un tema totalmente nostálgico en el que la banda echa mano a su lado más acústico. Rematando este enorme trabajo aparece el tema de mayor duración. ‘In Reverse’ es el prólogo perfecto de un viaje de una hora cargada de sentimientos, recuerdos difíciles de digerir y algún que otro arrebato de confesiones honestas.

Foto a cargo de Dusdin Condren
Conclusión

The War on Drugs han superado con creces lo que en su caso era ese difícil tercer disco, pudiendo presumir de una discografía sin fisuras y cargada de personalidad. Su trayectoria es el ejemplo más claro de cómo evolucionar y apuntar a nuevos horizontes manteniendo una coherencia clara. No nos cabe ninguna duda de que este Lost in The Dream aparecerá en la mayoría de las listas de lo más destacado del año.

9

Álbum

Lost in The Dream

Artista

The War on Drugs

Año

2014

Noé R. Rivas

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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