Review

Petite League - Joyrider

Petite League

2020

9
Por -

Petite League siguen siendo una de las mejores formaciones de la escena neoyorkina asociada al basement rock, confirmando en el quinto LP de su carrera como su fórmula melódica sigue sonando igual de emocionante y certera que siempre. Dejando siempre que sus temas se guíen por un espíritu Lo-Fi que a estas alturas tenemos bastante claro que no se van a desprender de él, vuelven a  apostar por un formato de garage pop dinámico y plagado de momentos donde parece más que necesario esprintar al máximo para lograr enfatizar el contenido de sus letras. Al mismo tiempo saben muy bien como continuar explorando todos esos sentimientos de plenitud que parece que solo se pueden sentir durante la adolescencia, haciendo que el brillo propio de todas las situaciones que los originan esté muy presente en esta nueva colección de canciones.  Si en su maravilloso Rips One Into The Night se aventuraron de la mejor forma posible a la hora de recoger las experiencias imborrables en cuanto a vivir la vida de una forma intensa y agradecida, podemos afirmar que este Joyrider supone una buena continuación en cuanto a tratar de encontrar los momentos de placidez efímera que tanto extrañamos últimamente.

Con un Lorenzo Gillis Cook que se muestra de lo más inspirado a la hora de reflexionar sobre sus pasos previos y la forma en la que ciertos atisbos de nostalgia acaban siendo irremediables una vez pasas los veintipico, estas canciones no dudan en abordar los problemas de la vida adulta sin renunciar a todas las escapatorias posibles que se presentan en el camino. Solo así podemos encontrarnos ante temas donde no arrepentirnos a la hora de dejarnos llevar por nuestro lado más ingenuo, curioso y con esa sensación de buscar siempre las sensaciones más genuinas. Algo complicado de lograr que sin embargo Petite League consiguen a las mil maravillas en canciones ligeras y de mayores tintes acústicos como ‘Naked’. Incluso cuando todo apunta hacia la catástrofe personal como es el caso de ‘Dark Disco’, el tono empleado trata de resultar evasivo y enfocado a recuperar las mejores impresiones de los momentos que marcan tu vida. Todo ello además llega acertando de lleno en los momentos en los que perderse en la maraña rítmica de unas guitarras garageras que son sinónimo de disfrute melódico.

A medida que escuchamos el trabajo unas cuantas veces, vamos a comprobar como la variedad existente a lo largo de los temas resulta otra gran arma para lograr la completitud del disco. Pasando de perfiles de temas más enfocados a capturar el romanticismo más agridulce como ocurre en la preciosa ‘Greyhound’ a otros donde es mejor entregarse a la despreocupación como ‘St. Michael’, al final nos damos cuenta del tira y afloja existente entre entregarse a episodios cargados de aceleración y apostar por unos matices más power pop como ocurre en este último tema. Más momentos destacados con los que hacer acopio de sentimientos universales llegan con el tema que da título al trabajo, plasmando muy bien el vacío que aparece ante nosotros a la hora de sentir como quizás los veranos ya no volverán a ser como eran, encontrando de este modo narrativas sinceras que encajan muy bien con el dilema de como saber convivir con los recuerdos que siguen muy vivos en el presente. Así es como Lorenzo nos deja ante otro disco con el que insuflar ese tipo de pasión que tenemos que adoptar en todas las acciones de nuestras vidas, incluso aquellas que parecen más nimias.

Conclusión

El nuevo trabajo de Petite League nos abre la puerta a unas canciones de raíz Lo-Fi ejecutadas a partir de la inspiración melódica y afrontadas con la actitud de intentar ser pasionales en todo lo que se nos presente por el camino. Transformando la nostalgia en nuevas posibilidades, la banda neoyorkina nos demuestran que son una de las bandas más significativas del basement rock de la ciudad.

9
Nota Usuarios (0 votos)

vota:

0

Álbum

Petite League - Joyrider

Artista

Petite League

Año

2020

Discográfica

Zap World

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *