Review

Color Theory

Soccer Mommy

2020

8
Por -

El pasado 28 de febrero Sophie Allison, más conocida como Soccer Mommy, lanzó el que sería su segundo álbum de estudio después de su magnífico debut Clean en 2018.  De la mano de Loma Vista Recordings -casa de artistas y guitarristas tan excepcionales como St. Vincent- nos llegaba Color Theory.  Este nuevo trabajo contó con la producción de Gabe Wax -quien ha trabajado con artistas como The War On Drugs o Fleet Foxes.

Este nuevo trabajo de la cantautora y guitarrista de Nashville nos trae 10 canciones donde se mezclan sentimententos arrelados a la depresión y a la oscuridad que da llegar a los 20 y preguntarte si ahora todo va a ser así para siempre, si ya nunca volverás a sentir esa vitalidad naive, ese brillo, de la adolescencia. Aun así, sus temas logran arrojar una cierta luz sobre un trabajo mucho más introspectivo y maduro que su debut. Un álbum donde se mezclan las claras influencias pop-adolescente de sus letras con un estilo indie-rock donde podemos encontrar desde guitarras desnudas a sintetizadores y tintes shoegaze. Su voz logra mantenerse firme y al mismo tiempo dulce a lo largo de todo el disco. Esto podría hacer parecer el álbum algo monótono pero por lo contrario, al no romperse nunca consigue crear una atmosfera de absoluta dignidad, totalmente hipnótica, para hablar de situaciones cotidianas y problemas que suelen estar solo en nuestras cabezas.

Para entendernos, Color Theory es un álbum para toda aquella gente que le gustó Complicated de Avril Lavigne pero quiere que suene a 2020. Un álbum para tirarte en tu habitación y pasar esa angustia postadolescente que te llega cuando no tienes fuerzas para enfrentarte a lo de ser adulto. Ya lo dice ella, y todos lo pensamos “My room is a kingdom for the princess of screwin’ up. And I’ll be the dragon, I’ll hold me captive” en ‘Royal Crew up’.

Este recital de melancolía joven-adulta, depresión y nunca ser suficiente abre con ‘Bloodstream’ donde ya quedan plantados todos estos temas en una suave melodía suave propia del indie rock . Queda claro que el álbum será un constante dialogo consigo misma al decir “there’s a pale girl starin’ through the mirror at me”. Le sigue ‘Circle The Drain’. Un tema que al mirar el videoclip, si aún tenías dudas, ves cómo vive de muchas de las influencias, tanto visuales como emocionales, del espíritu angst-soleado de Lavigne de principios de los 00’.  Entonces entra la guitarra desnuda de ‘Royal Crew up’ donde encontramos letras -que podrían llegar a ser de hasta Taylor Swift- como “I am fake it ‘til you make it in a can”. La canción va creciendo a medida que se le suma la batería y el resto de instrumentación y tú te regodeas en el not enough de todo el disco.

De una manera mucho más dulce y con sintetizadores de fondo- que crean la ilusión de una atmosfera acuática- suena ‘Night Swimmer’. Aun sin tener un suspiro veraniego consigue cantar una de las líneas más duras de angustia e impotencia que cruzan el álbum “Try to break your walls but all I ever end up breaking is your bones”.  Ahora, más metálica, suena ‘Crawling In My Skin’ que aun y parecer más vitalista sigue encontrando el problema en ella misma entre ritmos que parecen sacados de mediados de los 90’.

Superada la mitad del álbum está’ Yellow is the color of here eyes’. Es pop adolescente dulcísimo que se recrea en sí mismo. Podría ser de los 00’ pero con rifs de guitarra que vienen de mucho antes evocando una nostalgia absoluta en esta canción a base de un rollito shoegaze en ocasiones. Y le sigue la canción más corta ‘Up the Wall’, una canción de amor que te rompe el corazón y maravilla a partes iguales. ‘Lucy’ es posiblemente la mejor canción del álbum. Todos los trucos, todos los juegos de claros obscuros del disco están en esta canción pero funciona por si sola.

Llegando casi el final está ‘Stain’ que es sin duda la canción más oscura, donde melodía y conceptos liricos van a la par. Un ritmo somnoliento donde ella va desvaneciéndose entre la idea de un fantasma y el cloroformo. Es dura, sí, pero es inevitable, que al igual que toda la gente que ha comentado en su Bandcamp, no te parezca de las mejores.  El álbum cierra con ‘Grey Light’, una canción poderosísima que nos habla de la perdida, de la mortalidad. Con sus letras- y su templanza al cantarlas- parece que esa pérdida sea concebida, como en muchas ocasiones a lo largo de todo este trabajo, como algo físico. Culminas con una existencia desgarrada que en la canción cierra como un sonido que se rompe.

Reseña a cargo de Eva Sebastián

Conclusión

Color Theory ha sabido readaptar el dolor pop postadolescente de principios de los 00’ para que no solo suene como algo totalmente contemporáneo, sino también para darle una percepción física. El álbum queda articulado por tres pilares cromáticos: azul, por el concepto blue relacionado siempre con la depresión, el amarillo por la enfermedad física y mental y finalmente por el gris que refleja la mortalidad; por los que el receptor transita casi flotando gracias a sus canciones casi siempre a medio tiempo. Allison logra hacer un álbum para ponerte en repeat cuando esté mal. De una manera u otra, el nivel de introspección pero al mismo tiempo ambigüedad, hace que cualquiera se pueda sentir reflejado tanto en sus letras como en sus ritmos. Posiblemente sería uno de los álbumes favoritos de la Avril Lavigne de Complicated.

8
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Álbum

Color Theory

Artista

Soccer Mommy

Año

2020

Discográfica

Loma Vista

Redacción Mindies
Redacción Mindies

Los miembros de la redacción de Mindies amamos la música por encima de todas las cosas.

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