Review

SAWAYAMA

Rina Sawayama

2020

9
Por -

Parece que las modas desde hace unos años vienen van, aparecen y desaparecen a una velocidad imposible de seguir. Cuando algo resulta novedoso (musicalmente hablando), la velocidad con la que otros lo copian lo convierte en una reliquia sin que nos demos cuenta. Quizá es esta la razón detrás del ‘tufillo’ ochentero (que personalmente me encanta) en gran parte de la música indie y pop de los últimos años; estamos buscando en la nostalgia una sensación de ‘atemporalidad’.  Sin embargo, es como si nuestra mente hubiera aceptado los años 80 como una tendencia aceptable al mismo tiempo que muchos renegamos de nuestros gustos pasados por miedo a parecer horteras o desconectados de la realidad.

Rina Sawayama, toma la dirección contraria, intentando demostrar (con mucho éxito) como quizá hemos creado una imagen de nuestros gustos anteriores mucho más diabólica de lo que realmente es, con un sonido que está a ratos tan cerca de Korn como de Christina Aguilera, Jamiroquai o TWICE. Y es que SAWAYAMA es una oda a los ‘orígenes’ en todos los sentidos, no sólo en lo referente a la música que marcó nuestra infancia y adolescencia, si no a como Rina se aleja progresivamente de su tradición japonesa, al mismo tiempo que no puede renegar de ella. Todo esto resulta en una experiencia tan marciana como atractiva. Además, la producción agresiva y ‘dosmilera’ de Clarence Clarity hacen que el disco sea una declaración de intenciones aún más potente.

El disco se abre con ‘Dynasty’, un corte cuya estrofa suena a un medio-tempo de Iron Maiden (‘Seventh Son of a Seventh Son’, por ejemplo) pero cuyo estribillo apoteósico nos devuelve a ese pop ‘divesco’ de estadio al que Rina quiere rendir homenaje. Para el siguiente tema cambiamos de banda, y de subgénero, pero volvemos a ver tintes metaleros. Esta vez más cercanos al nu metal, aunque simplemente tomen forma de transición, ya que estos riffs puntuales tan agresivos desembocan a una instrumental más cercana a ‘Toxic’ de Britney Spears.

La voz de Rina es frenética y aparece y desaparece por ambos lados del estéreo, sobretodo en el estribillo, que resulta casi hipnótico. Por si llegamos a pensar que el throwback al nu-metal había sido un espejismo, Rina se encarga de sumergirse en él hasta casi ahogarse con ‘STFU’, la siguiente canción. La discordancia entre la tonalidad mayor de la voz y la tonalidad menor de la visceral y agresiva instrumental nos lleva inconfundiblemente al SCIENCE de Incubus. De nuevo, al igual que en el primer corte, vuelven los temas relacionados con el origen de Rina, pero esta vez desde el punto de vista de alguien que sólo la mira como un estereotipo.

El disco prosigue y los cambios estilísticos no cesan, escuchamos k-pop (‘Paradisin’), stadium rock (‘Who´s Gonna Save U Now?’), trap (‘Akasaka Sad’), disco (‘Comme Des Garçons’) e incluso ciertos tintes de City Pop (‘Love Me 4 Me’). Todo ello a través de canciones que, por encima de toda la amalgama de colores e influencias, son realmente potentes, directas y simple y llanamente, buenas. Personalmente, considero que ‘Chosen Family’ es quizá el único punto débil del tracklist, quedándose algo inocente.

Líricamente, Rina aborda su origen de distintas maneras, apelando a su herencia genética y a cómo su dolor pasa de generación en generación (‘Dynasty’, ‘Akasaka Sad’), de manera ácida con la ya mencionada STFU y también con cierta nostalgia, reflexionando sobre como quizá se haya desarraigado hasta el punto de considerarse una cantante más cantando sobre Tokio (‘Maybe this is just another song about Tokio’), aunque sepa que le une un vínculo mucho más profundo (‘Tokio Love Hotel’).

El álbum termina con ‘Snakeskin’, musicalmente de lo más interesante y agresivo del LP, y líricamente el cierre de todo lo que mencionábamos, con referencias profundas sobre la apropiación cultural, comparando su herencia, de la que se siente orgullosa, con la piel de serpiente que cierta gente querría aprovechar y ‘vestir como un bolso’.  En definitiva, esta variedad de sonidos tan estereotípicos pero alejados entre sí convierte al álbum, por paradójico que suene, en algo único en su especie. La producción de Clarence Clarity, aunque a veces resulte excesiva, es innegablemente efectiva y el tracklist es básicamente hit detrás de hit detrás de hit.

Conclusión

Rina Sawayama revienta el mundo del pop con un álbum tan ecléctico que podría resultar esperpéntico. Sin embargo el producto final es tan atractivo y divertido como interesante y novedoso de principio a fin.

9
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Álbum

SAWAYAMA

Artista

Rina Sawayama

Año

2020

Discográfica

Dirty Hit

Pablo García Lozano
Pablo García Lozano

Músico y productor madrileño de 22 años. He formado parte de bandas muy activas en la escena nacional como Naranja o Qvilava. También he grabado bandas sonoras para televisión. Mis ídolos son Kirin J. Callinan y Luka Modric.

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