Review

No Joy - Motherhood

No Joy

2020

8
Por -

Jasamine White-Gluz supera la década al frente de su proyecto No Joy, reflejando una vez más su inconformismo a la hora de lograr trabajos donde las ideas siempre resultan agitadas y se precipitan hacia una catarata de constantes giros inesperados.  Moviéndose siempre a través de unos patrones shoegaze que buscan encontrar una gran profundidad en el apartado rítmico, en esta ocasión la artista se enfrenta a su trabajo más revolucionario, aquel donde asienta su sonido sobre la experimentación sintética. Seguramente el hecho de haber grabado en 2018 un EP junto a Sonic Boom ha tenido parte de la culpa a la hora de encontrar este nuevo enfoque a su música, logrando que sus canciones posean un cierto efecto efervescente y una gran pegada a la hora de lograr intervalos bailables totalmente convulsos.

Escuchando detenidamente este trabajo llama la atención como su sonido es capaz de seguir buceando en una oscuridad bien medida, salvaguardando por momentos la distorsión, pero al mismo tiempo apuntando en direcciones totalmente diferentes a lo mostrado hasta el momento. Desde la inicial ‘Birthhmark’ nos encontramos con una firme voluntad a la hora de hacer que sus temas se envuelvan en un atractivo exotismo donde las percusiones y los loops vocales poseen un punto de extrañeza que poco a poco va resultando cada vez más familiar. Esta apuesta por distanciarse de su pasado cada vez va ganando más peso a medida que avanzan los ambientes moderadamente discotequeros de ‘Nothing Will Hurt’ y ‘Ageless’, todo ello sin olvidarnos tampoco de un cierto poso trip hop.

Lo inmersiva que resulta esta propuesta queda una vez más de manifiesto en el momento en el que Jasmine decide ir a por todas y meter una marcha más al trabajo, llegando el momento de afilar su sonido pero sin descuidar el efecto díscolo a la hora de evitar cualquier situación que se pueda intuir como obvia. Solo así es posible lograr temas tan excitantes como ‘Dream Rats’ logrando adentrarse en ambientes inicialmente crispados pero que a posteriori acaban apuntando hacia lo espacial y psicodélicamente abrupto. ‘Four’ bien podría resultar otra de estas muestras de lo bien que le sienta introducirse en el ruido más feroz, todo ello con el objetivo de volver a emerger a la vuelta de la esquina con una nueva paz interior y devaneos en esta ocasión funk.

Aproximándonos a la recta final del trabajo, no cesan los experimentos relacionados con crear nuevas armonías y consolidar su apuesta por los sobresaltos agradables. Así es como mira de reojo al dream pop más cambiante en ‘Happy Bleeding’ jugando con un irónico estado de ensoñación que acaba por transformarse en pesadilla. Tampoco ‘Fish’ se queda atrás a la hora de dejarnos nuevos destellos de su capacidad para trabajar desde la electrónica analógica que se acaba meciendo en aguas turbias. Para rematarlo todo, tampoco podía faltar cierta clarividencia y gusto por adornos más barrocos y preciosistas como los de ‘Primal Curse’, disolviéndolo todo definitivamente en una ‘Kidder’ con la que liberar de buena forma todas las reservas restantes de desasosiego y ansiedad.

Conclusión

No Joy logra el trabajo más rupturista de su carrera, logrando que sus sonidos shoegaze queden relegados a un segundo plano en virtud de una atrevida propuesta donde el cóctel electrónico apunta desde el dance noventero hasta los patrones trip hop.

8
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Álbum

No Joy - Motherhood

Artista

No Joy

Año

2020

Discográfica

Joyful Noise

Noé R. Rivas

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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