Review

Sasami

Sasami

2019

8.5
Por -

Sasami Ashworth ha decidido que ha llegado el momento de mostrar todo su esplendor en solitario, dejando atrás su etapa en Cherry Glazerr. Durante unos cuantos años la artista afincada en Los Ángeles ha sido la responsable de los teclados en la ya mencionada banda, del mismo modo que se encargaba de grabar arreglos de cuerda para otras formaciones como Hand Habits o Wild Nothing. Sin embargo la colección de temas que tenía guardada en el bolsillo era lo demasiada buena como para no poder dejar pasar la ocasión de lograr un álbum en solitario realmente impresionante.

Intentando no decantarse por ninguna de las caras mostradas a lo largo del disco, Sasami se muestra de lo más cómoda en el pop de baja fidelidad, del mismo modo que en los ambientes más nebulosos que se mantienen en suspense, o en esos momentos en los que la vena noventera con querencia por el ruido acaba aflorando. Si bien es cierto que el disco está planteado casi como episodios de un diario junto con una colección de cartas nunca enviadas, el equivalente de estas características en su sonido se refleja en estados de ánimo bastante viscerales.

Aportando en ciertos momentos ligeras pinceladas sintéticas, la artista nos demuestra como el abanico de posibilidades que intenta cubrir resulta de lo más amplio, actuando por momentos de una forma bastante camaleónica pero encontrando el hilo conductor en precisamente en el ambiente esquivo y cambiante que logra sacar de los temas.

Si atendemos a la disposición de las canciones a lo largo del disco, tampoco nos vamos a encontrar con un patrón claro acerca de su orden, ya que el tenue inicio que nos encontramos con ‘I Was A Window’ se rompe rápidamente con ‘Not The Time’ y esas guitarras que raspan al más puro estilo de Liz Phair. También resulta de lo más interesante como todo el esfuerzo de contención realizado en este segundo tema poco a poco se va conduciendo hacia una espiral de distorsiones que va adquiriendo un cierto formato melódico, dejándonos claro la plasticidad que puede tomar su sonido.

Es este el momento en el que a la mente se nos vienen ciertas técnicas más relacionadas con el art rock, solo que Sasami logra muy bien evitar el cierto carácter discontinuo en sus composiciones. Sin ir más lejos, el tercer corte titulado ‘Morning Comes’ nos muestra por momentos un cierto carácter cíclico en los ritmos, apareciendo unas guitarras que vienen y van con bastante ímpetu pero que no dejan el tema en el aire en ningún momento.

A pesar de ello, nos queda por mencionar otra vertiente clara que se mostrará a lo largo del trabajo como es la capacidad para generar una especie de estado de alerta a través de recursos relacionados con el ruido. Temas como ‘Pacify My Heart’ se van moviendo entre lo desalentador y lo acechante, empleando para ello voces distorsionadas sobre una persistente línea de guitarra que acaba llevándolo todo por un camino de apariencia más tormentosa.

Más detalles que llaman la atención a lo largo del disco llegan con la forma en la que la artista ilustra sensaciones o escenas que tienden a lo efímero. Con frases de lo más vagas que intentan mostrar el lado más sensitivo de las situaciones expuestas, Sasami crea un imaginario donde juega con la ironía más oscura y todos aquellos pensamientos irrefrenables. Tan solo basta con escuchar ‘Jealousy’, un tema de apariencia un tanto sombría que poco a poco nos va dejando con frases de lo más frías y medidas como “Evolution systematic. Individuals consider it tragic”, moviéndose en todo momento en ese reflejo del comportamiento humano de lo más parecido al de una máquina.

Esto no quiere decir que las letras de la artista sean desalmadas, sino todo lo contrario, ya que encuentra en la reflexión conclusiones que intenta agudizar de una forma que pueda despertar una reacción aún más potente en el individuo. Lo que sí podemos asegurar es cómo la recta final del trabajo también está a la altura de todo lo mostrado, intentando mostrar quizás un planteamiento más recogido y cíclico, culminando de este modo el carácter experimental de un trabajo que no puede resultar más completo.

Conclusión

Sasami logra en su primer disco en solitario un conjunto de canciones de lo más cambiantes, intentando mezclar sus múltiples caras que a la postre resultan de lo más acertadas. Desde juegos experimentales con el ruido como principal protagonista hasta un carácter pop de lo más desinhibido, todo ello logrado a través de una paleta de recursos de lo más amplia.

8.5
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Álbum

Sasami

Artista

Sasami

Año

2019

Discográfica

Domino

Noé R. Rivas

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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