Review

Symbiosis

Drift.

2020

8
Por -

Nathalie Bruno es una artista localizada en Londres que acaba de publicar su LP debut, dejándonos ante una sensación inmejorable a la hora de moverse en esos terrenos donde la new wave resulta cortante y con un punto de desconcierto que es el que guía en todo momento su propuesta. Tras publicar sus dos primeros EPs Black Devotion y Genderland en 2015 y 2017, respectivamente, ahora llega el momento de desplegar de forma definitiva todos sus recursos en una puesta de largo que nos remite a un abanico de influencias relacionadas con la electrónica analógica de la escuela berlinesa, el dark ambient o las texturas de efecto escapista de Broadcast. Solo así es posible encontrarnos ante un disco tan absorbente y con una gran capacidad para moverse en un rango de sonidos lúgubres sin que la propuesta acabe por tornarse intrincada.

Atendiendo a lo que nos vamos a encontrar desde el principio del trabajo, podemos comprobar como el espacio imaginativo más relacionado con los arreglos clásicos y el pop barroco está presente en la inicial ‘Masquerade I’, logrando de este modo lo más parecido a un juego de ilusionismo donde se alternan las melodías cristalinas con un cierto componente noise bastante orgánico. Encontrando como buena fuente de inspiración a la hora de facturar este disco el libro The Fourth Industrial Revolution de Klaus Schwab, bastantes de los temas resultan toda una declaración de intenciones a la hora de recuperar la base musical del movimiento synthpunk setentero, como bien podemos comprobar en ‘Human’.

Momentos de lo más interesantes del trabajo llegan justo cuando la artista explora una vía sonora donde la densidad de las atmósferas creadas se hace de lo más evidente, golpeando de una forma bastante evidente en ‘Symbiosis’ y todas esa carga de sonidos electrónicos agudos y burbujeantes. Así es como va a utilizar este recurso en ciertos momentos donde la adrenalina sube como es el caso de ‘Function’. En una cara más lejana, también hay espacio para la construcción de un universo más relacionado con los ritmos orientados hacia una dirección de dream pop convulso como es el caso de ‘Atomic Soldier’ o ‘Visualise the Invisible’, haciendo presente esa forma de combinar momentos de susurro con todo lo electrizante que pueden esconder las cajas de ritmo o los teclados que parten de  la música de nueva era.

A medida que nos acercamos al final del trabajo y ya somos completamente familiares con su propuesta, la amalgama de elementos presentes se sigue abriendo de una forma decidida como en la instrumental ‘Masquerade II’, apostando en esta ocasión por las líneas de bajo sinuosas y las modulaciones sintéticas. Tampoco pasa desapercibida ‘Raytheons Radar’ donde juega más que nunca con ciertos elementos del dance más primigenio, desembocando en la final ‘A.V.T.T.C’ que se presenta como el completo renacimiento y el culmen de un camino angosto, que te mantiene en vilo y que el resplandor final te ciega definitivamente a la espera de comprobar que es lo que hay más allá.

Conclusión

Nathalie Bruno consigue a través del LP debut de Drift. situarse como una de las artistas que mejor ha sabido contextualizar la new wave en su faceta más desafiante e industrial, tratando de equilibrar en todo momento su propuesta a través de una invitación a sumergirnos en lo atractivo del misterio y retrofuturismo.

8
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Álbum

Symbiosis

Artista

Drift.

Año

2020

Discográfica

Tapete

Noé R. Rivas

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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