Review

Coratge i Misteri

Sergi Egea

2018

9
Por -

Después de estar muchos años desde dentro de la maquinaria del punk rock underground barcelonés, trabajando para sellos como Aloud Music, La Castanya y sobre todo fundando Famèlic Records, Sergi Egea dio el paso como instrumentista hace cosa de una par de años gracias a Polselguera. Junto a amigos como Verónica Alonso y Tomeu Mulet crearon uno de esos grupos donde todos aportaban sus gustos musicales para lograr una formación de guitarras resonantes, precisión post punk y un cierto trasfondo desafiante. Estos primeros pasos a bien seguro que propiciaron que Sergi se lanzase definitivamente en solitario con un proyecto que ahora ha dado sus frutos publicando Coratge i Misteri. El que seguramente sea el disco más valioso y que al mismo tiempo ha pasado casi desapercibido en esta recta final de año, se desvela como diario de reflexiones personales, sencillas en su expresión y al mismo tiempo ingeniosas en su contenido. Lo que nos desvela este trabajo es una serena exploración, sin necesidad de transmitir una historia concreta e hilada, sino más bien mostrar un conjunto de estampas que en su conjunto alcanzan una buena coherencia a través de las sensaciones que logran suscitar. Como bien comenta el propio Sergi en la introducción al trabajo, estos temas han podido tomar vida gracias a la ayuda de Ferran Palau, Louise Samson, Àngel Garau y Tomeu Mulet, rodeándose de este modo de amigos cuyas propuestas musicales a bien seguro han acabado influenciando las canciones del de Torelló.

A lo largo de la escucha del trabajo nos vamos a encontrar con una bonita forma de alejar cualquier tipo de pretensión más allá que compartir metáforas con las que intentar acercarse a todas aquellas acciones cíclicas e inexplicables. Sin ir más lejos en el tema inicial titulado ‘Estat Conscient’ nos encontraremos una especie de conversación interior, preguntándole al  hipotálamo acerca del futuro como si fuese el tarot más honesto y fiable. A todo esto tenemos que unirle una envoltura instrumental que evita todo aquello que suene sobrecargado, pero que al mismo tiempo es capaz de aportar un toque propio de ensoñación, entendido como un estado inexplicable pero más bien satisfactorio. Esta lectura también se puede realizar de forma clara a partir de ‘Testimoni’, el tema en el que incluye entre sus estrofas el título del trabajo como fuerza a la que agarrarse, al mismo tiempo de un auto convencimiento claro de dejar fluirlo todo para llegar al camino adecuado. Con una batería que marca de forma determinada el paso y unos sintetizadores que sobrevuelan el tema para arroparlo todo como si se tratase del edredón con el que intentas evitar la realidad cada mañana, parece que toda la instrumentación intenta en todo momento ser un acompañamiento de la sutil melodía lograda. Esto por momentos me recuerda mucho a la trayectoria emprendida últimamente por Damon McMahon al frente de Amen Dunes. Salvando las distancias respecto a la presencia del tono propio de la canción americana, la similitud existente en cuanto a esa reducción a lo mínimo y al mismo tiempo lograr cubrir todos los segundos musicales de una forma plena resulta un acierto en ambos.

Más detalles interesantes del trabajo llegan en el momento en el que las estructuras de los temas parecen volverse más férreas y definidas como es el caso de ‘Et Quedes’, encontrando al mismo tiempo ese elemento recurrente como son los coros para marcar las diferencias. Cierto es que aunque esta canción adopte una forma cíclica, su final es el que quizás deja más imaginación a la parte instrumental del trabajo, volviendo a producirse una vez más sin hacer ruido pero dejando constancia de ese afán porque todo sea lo más natural posible. Avanzando en el trabajo, nos vamos a encontrar con momentos donde el recogimiento se hace totalmente presente como bien ocurre en ‘Premonició’, recurriendo seguramente a las estrofas más enigmáticas del trabajo con las que la capacidad de sugestión se multiplica exponencialmente. Sin dejar de lado la expresividad que tiende a lo reconfortante sea cual sea el contenido lírico del tema, nos encontramos el mejor ejemplo posible en ‘Món Incert’, una canción donde se valora más que nunca el desconcierto y la flaqueza de las fuerzas interiores. Un poco esta es la línea que sigue la recta final del trabajo, donde destaca sobre todo la presencia de ‘Huracà’, una canción que podría ser una buena síntesis del trabajo debido a lo poderoso que resulta el imaginario mostrado, alternándose las imágenes borrosas con aquellas que difícilmente te puedes quitar de la retina. A esto tenemos que unirle las justas dosis de tensión en las guitarras cargadas, un elemento que seguramente se oponga en lo espiritual a lo anteriormente mostrado en el trabajo pero cuya presencia no desentona a la hora de ofrecer una nueva salida en el laberinto emocional presentado.

Conclusión

Sergi Egea debuta en solitario haciendo gala de unas canciones repletas de reflexiones serenas y el buen gusto por la instrumentación más sencilla pero que al mismo tiempo garantiza una escucha plena. Jugando con lo simbólico y las estampas más realistas, el músico de Torelló sin lugar a dudas nos entrega el último gran disco de este 2018.

9
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Álbum

Coratge i Misteri

Artista

Sergi Egea

Año

2018

Discográfica

Famèlic/Hidden Track

Noé R. Rivas

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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