Review

Comedown Machine

The Strokes

2013

6.5
Por -

Cómo les gusta el trolleo a The Strokes. Primero nos dicen que desde la gira de Angles no han grabado nada, luego nos enseñan un single con Casablancas imitando a Onofre cantando Take On Me y para terminar anuncian que no harán ningún tipo de gira ni promoción para su quinto disco de estudio. Pese a contar con los mismos cinco integrantes, queda poco o nada del grupo que sacó Is This It hace ya 12 años. Peleas, proyectos en solitario, supuestas separaciones…es difícil decir en qué momento se encuentran los neoyorkinos. Su anterior disco, Angles, fue grabado tras cuatro años de descanso, con el cantante Julian Casablancas visitando ocasionalmente el estudio en el que los otros 4 miembros colaboraban. Incluso llegaron al punto en el que Julian grababa sus partes en un estudio distinto al de la banda y se las enviaba por correo electrónico, dándoles pocas indicaciones de cómo quería que trabajasen en cada canción. El resultado -como era de esperar- fue bastante mediocre, llevándose palos de la prensa e incluso de los fans. Por si fuese poco, la tensión entre Casablancas y los demás miembros del grupo crecía cada vez más, especialmente con Nick Valensi, que llegó a rajar públicamente del cantante en varias ocasiones. A pesar de todo, han vuelto a grabar –esta vez todos juntos- y ya podemos escuchar el resultado final. Con todos vosotros: Comedown Machine.

El disco comienza con Tap Out, una introducción similar a la de Angles con Machu Picchu. Un giro radical respecto a los orígenes garageros del grupo, en el que los punteos de guitarra y una línea de bajo funky acompañan a la “nueva” voz de Casablancas, experimentando con el falsete. Si nos dicen que es un single de Phoenix nos lo creemos. All The Time, el primer single oficial, es la canción arquetípica de The Strokes, con las guitarras de Albert Hammond Jr. y Nick Valensi compitiendo entre ellas y un estribillo que debería ser demoledor pero no pasa de correcto. Pese a ser una gran canción dentro del disco, me sigue pareciendo demasiado floja y sosa para presentarla como primer single. All The Time es la prueba definitiva de que los Strokes de Is This It han muerto, y que si siguiesen por el mismo camino su música no pasaría de ser una imitación burda.

 

Y por fin llegamos a One Way Trigger. El primer gran trolleo de los Strokes en esta etapa. Y -seguramente- la canción más interesante del disco: Los teclados a lo A-ha, el falsete exagerado de Casablancas y la guitarra acústica la convierten en una escucha más que curiosa. No voy a mentir, las primeras veces que escuché One Way Trigger me pareció extremadamente deleznable. Hasta que tuve ganas de darle al botón de repeat, y aquí estamos. Porque el falsete se te acaba pegando, porque el último minuto es muy grande, porque no hay nada tan exageradamente pop en todo el disco y pese a ser muy engañoso fue el primer adelanto. Podrá gustar o no, pero hay que reconocer que es un movimiento muy arriesgado.

Welcome To Japan hubiese sido un gran primer single, demostrando que se sienten muy a gusto en el universo discotequero con un estribillo tremendo en el que Casablancas se pregunta “what kind of asshole drives a Lotus?” Hablando de canciones que podrían haber sido singles, 50/50 lo tiene todo: los riffs angulares de guitarra, la voz pasada por un filtro y los berridos de Julian hacen que podamos retroceder al lanzamiento de Room On Fire, disco en el que encajaría perfectamente.

Mi impresión con estas cinco primeras canciones fue más que positiva. Un disco notable, muy lejos de Is This It, pero con grandes momentos. Podrían haber seguido esta nueva dirección durante el resto del disco, pero han querido demostrar que pueden dar más de sí como músicos. 80’s Comedown Machine pertenece al selecto grupo de canciones lentas de los neoyorkinos que merecen la pena –tan selecto que las demás se pueden contar con los dedos de un muñón-. En Slow Animals se quedan a medias entre el coqueteo con el progresivo y el garage de toda la vida, fallando estrepitosamente. Vuelven a sacar a pasear el falsete en Chances, una especie de balada ochentera ligeramente estropeada por un juego de guitarras bastante pobre. Y si a Chances le sobran guitarras, a Partners in Crime le sobran teclados, que replican la melodía de la voz y resultan algo estridentes.

Entonces, ¿cuál es el problema de esta segunda parte? Bueno, es evidente que el grupo se ha metido en un terreno prácticamente inexplorado hasta ahora, de ahí los experimentos fallidos o los problemas de Valensi y Hammond Jr. a la hora de adaptarse al sonido de algunas canciones. A pesar de todo, la impresión general es buena. Pero luego llegan Happy Ending y Call It Fate, Call It Karma, dos canciones muy poco inspiradas que estropean el resultado final. La primera es más de lo que hemos visto en el resto del disco, pero no destaca en absolutamente nada y resulta soporífera; mientras que la última pista es una chapuza lo-fi repleta de guiños al pop de la primera mitad del siglo XX que nunca llega a convencer. Sin una duda, el gran error del disco es tener un final tan flojo, incluso Angles dejaba mejor sabor de boca con ese Life Is Simple In The Moonlight. Afortunadamente, la primera parte es bastante sólida y la segunda -pese a sus altibajos- tiene sus momentos.

Conclusión

Renovarse o morir. Sigue sin quedarme muy claro qué es lo que han hecho en este disco. Para muchos habrán escogido las dos opciones, ya que este Comedown Machine tiene todo lo necesario para ser odiado. Y también puede ser amado por las mismas cosas. Take it or leave it.

6.5

Álbum

Comedown Machine

Artista

The Strokes

Año

2013

Alberto

Madrid, '94. En contra de muchas cosas y a favor de unas cuantas.

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