Review

b'lieve I'm goin' down...

Kurt Vile

2015

8.6
Por -

El incansable músico de Pennsylvania vuelve a lograr otro disco de bella factura, manteniéndose fiel a su estilo basado en las progresiones de guitarra y una renovación folk marcada por lograr canciones de barniz suave. Si en Wakin’ On a Pretty Daze lo sombrío de su contenido tomaba apariencia propia de canciones dream pop y guitarras tenues, en este nuevo trabajo parte de una raíz mucho más propia de la tradición norteamericana. Los grandes artistas comparativos con los que siempre ha estado relacionada su música como Tom Petty o Jackson Browne, cada vez se van quedando más fuera de contexto, ya que sus recursos y la intrínseca personalidad de Kurt Vile se muestran una vez más en todo su esplendor. Partiendo de una temática que ataña todo aquello relacionado con las experiencias vitales más inquietantes, el músico vuelve a conectar la lírica y el estado anímico de las canciones de una forma gratificante para el oyente.

El trabajo arranca con ‘Pretty Pimpin’, el primer tema que conocimos del disco y que no supondrá la tónica general del trabajo. Un tema presentado como una narración casi continua, fuerte presencia de guitarra acústica y una percusión que se abre camino como los primeros pasos de la mañana. En él se nos describe la búsqueda de la identidad y una cierta frustración manifestada en frases como All he ever wanted was to be someone in life. Un inicio muy similar a su anterior trabajo con ‘Wakin’ on a Pretty Day’ en cuanto al contenido de individuo buscando su lugar en el mundo. La sensación que tenemos a lo largo del trabajo es la de unas letras que parten de aspectos de cierto carácter autobiográfico para acercarse a un enfoque mucho más global.

Avanzando en el trabajo nos encontramos con cortes como ‘I’m an Outlaw’ donde el apartado autodestructivo está presente. Una línea de bajo que recorre de una forma escalofriante la canción para mostrarnos esa parte del trabajo que realmente hace referencia a su título. Más de este estado depresivo aparece en ‘That’s Life, tho (almost hate to say)’ donde la intimidad y el carácter acústico abren paso a una visión realista y certera de la vida donde las matizaciones resultan muy acertadas (Hate to point out the painfully obvious). Continuando con esa situación casi analítica también podemos encuadrar ‘Wheelhouse’, uno de los grandes temas del disco, denso y repleto de esa parte guitarrera, ambiental y áspera a la que suele recurrir en ocasiones. En él trata de cerca el tema de la salvación y el morir en paz, todo ello relacionado con la fuerte soledad experimentada en algún momento de su vida.

Pudiendo diferenciar otra parte más alejada de la pesadumbre nos encontramos con un Kurt Vile cargado de esa ironía a la que acompaña un amago de falsete, algo que ya nos demostró en temas de su trabajo previo como ‘Pure Pain’. En esta ocasión es ‘Dust Bunnies’, donde las metáforas esconden una de las letras más crípticas del trabajo. Por otra parte, también nos encontramos a un músico hablando del amor, echando mano de su guitarra acústica y bonitos arreglos al piano como es el caso de ‘Stand Inside’. Seguramente este sea otro de los elementos diferenciadores del trabajo, ese lado que no esconde su vida felizmente casado y con dos hijas, aunque la melancolía que rezuman sus temas también se acaba colando. Sin dejar de vista la fuerte carga acústica que contiene el trabajo (terreno por el que nuestro protagonista se muestra más que cómodo), ‘All in a Daze Work’ también bordea esa distancia temporal y los peligros de caer en el hastío. No le hacen falta muchos acordes para saber llenar una canción de una forma impecable.

Continuando de una forma tenue y enfilando el final del trabajo, el músico nos muestra ‘Bad Omens’, un pasaje instrumental donde juega con recursos típicos del post-rock. La penúltima canción del trabajo titulada ‘Kidding Around’ viene a recoger muy bien la idea de disco oscuro que nos anticipó el norteamericano en el momento de su gestación. Elementos que tratan de no destacar, languidez y una frase final como es But I’m just kidding around over here de la que nos sabemos muy bien si hace hincapié sobre el contenido del tema o trata de restarle importancia. Finalizando y redondeando el LP, nos volvemos a encontrar paralelismo en su estructura respecto al trabajo anterior, ya que ‘Wild Imagination’ se encuentra girando en torno a la placidez y los desarrollos pronunciados. En este tema además vuelve a echar mano a los “believers and lovers” también expresados en ‘Jesus Fever’ para recoger la carga y experiencias determinantes vividas en pasado. Un final de disco que logra conectar muy bien con todo su contenido.

Conclusión

Kurt Vile sigue avanzando de forma decidida entre canciones sombrías y describiendo situaciones vitales que entrañan profundas reflexiones. Las características musicales tan distinguibles de sus últimos años se mantienen intactas a la par que muestra un enriquecimiento, buscando en esta ocasión entre los sonidos más propios de la tradición norteamericana.

8.6
Nota Usuarios (3 votos)

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9

Álbum

b'lieve I'm goin' down...

Artista

Kurt Vile

Año

2015

Discográfica

Matador Records

Noé R. Rivas

Estudiando teleco y escribiendo sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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