Review

Algo para Romper

Terrier

2018

8.5
Por -

Terrier son de esas bandas que siempre son capaces de crear unas canciones destinadas a corearlas sin ningún tipo de complejo, conteniendo siempre unas letras lanzadas a insuflar valentía sin mensajes de motivación insulsos, sino partiendo de pequeñas dosis de rabia. Así es como poco a poco han ido moldeando un estilo de lo más reconocible a estas alturas, entrelazando sus voces de forma alegre y echando mano a momentos de garage latiente donde la vena pop es la que acaba marcando las diferencias. Así es como en La Plaga sacaron el mejor rendimiento a esa capacidad de construir estampas a medio camino de lo real y lo fantástico, encontrando los momentos precisos en los que aportar más caos a su propuesta. Dos años después llega ante nosotros Algo para Romper, el disco que mejor funciona como conjunto en la trayectoria de la banda afincada en Madrid. Reafirmándose en su forma de hacer canciones, consiguen llevarlas por momentos a ese límite donde lo lírico parece que va a colapsar, sin embargo el apartado instrumental siempre sabe cómo reconducirlo todo hacia una parte más aliviadora. Estamos por lo tanto ante un conjunto de canciones de lo más impulsivas, generosas en las múltiples melodías que conviven en cada tema y con momentos líricos de doble filo con los que dinamitarlo todo.  Estas características nos conduce a lo largo de la escucha a una gran visceralidad si traducimos el contenido de los temas a un plano propio, sintiendo lo bien que esconden Terrier la realidad en los temas.

Adentrándonos en la cara más radiante, aquella en la que el grupo sabe cómo exhibir unas mayores dosis de optimismo bajo el chaparrón de emociones que siempre tienden al colapso, nos encontraremos con temas como ‘Casa Ciudad’ o la inicial ‘Como un Volcán’, ahondando siempre en la vertiginosidad de los ritmos. Sacando a relucir ese estado de énfasis por todo lo que cantan, lograr entremezclar sentimientos contradictorios que acaban apuntando siempre en una dirección de escapatoria. Si a esto le unimos los momentos de mayor brío instrumental como ocurre en el final de la mencionada ‘Casa Ciudad’, logramos un puñado de piezas de lo más entusiasmantes, donde los finales son el fiel reflejo del camino que ha llevado hacia ellos. Sin renunciar tampoco a aquel lado más ingenioso, el que mezcla el tono más irónico con el del trasfondo serio y algo macabro, al estilo de lo que hicieron en su momento con ‘Vedette’, en esta ocasión destaca ‘Postales de Muertos’ donde se acercan más a un sonido más rocambolescos que podrían encajar a la perfección en los museos de cera del siglo pasado. Peculiaridades que definen muy bien una trayectoria y que siempre son de agradecer. Más canciones destacadas, donde el fino sentido del humor del grupo hace acto de presencia llegan con ‘Vegana (entre semana)’, centrándose en un personaje y sus ansiedades, pero sometiéndolo todo ante tintes casi cómicos (“Andas preocupada por la selva tropical/Y nada está tan mal con pan”) para dar rienda suelta a lo que bien podrían ser bromas internas.

Dejándonos llevar a la parte del trabajo más eléctrica y desbocada, donde los sintetizadores también parecen tomar el control, nos encontraremos ante ‘Río Dorado’, la que seguramente sea una de las mejores canciones de la carrera del grupo. Intrépida desde su inicio, regresando una y otra vez sobre melodías de lo más inspiradas, logran plasmar con gran viveza una historia de triunfos y caídas a modo de pequeño homenaje a todos aquellos olvidados.  Sin detenerse en ese empeño por dejar caer algún que otro detalle reivindicativo, todo ello bien ejecutado de nuevo con la ironía bien hilada, ‘La Constitución’ es el buen ejemplo de cómo asentar su parte rock más ochentera y pegajosa, demostrando la riqueza de influencias que configuran un estilo más que particular. Con ningún tipo de titubeo, también llegan piezas que encajan con un formato más desafiante como es el caso de ‘Oro y Marfil’ o ‘Cuando Llegue el Momento’, demostrando como también es posible mantener la atención o más bien la intriga en este caso a base de pasar de un lado más relacionado con las reflexiones de corte analítico. Una muestra precisa de cómo aislarse del espíritu más alucinado sin perder la cara a la esencia de su música.

Conclusión

Terrier logran el disco que mejor funciona como conjunto de toda su carrera, dando rienda suelta a sus identificativos momentos de euforia junto otros más comedidos pero que resultan igualmente entusiasmantes. Manteniendo o incluso subiendo el listón, Algo para Romper enmascara perfectas dosis de rabia guiadas mediante melodías de pop guitarrero.

8.5
Nota Usuarios (1 votos)

vota:

9.4

Álbum

Algo para Romper

Artista

Terrier

Año

2018

Discográfica

Sonido Muchacho

Noé R. Rivas

Estudiando teleco y escribiendo sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *