Review

7

Beach House

2018

7.5
Por -

El ritmo compositivo de Beach House no decelera con su séptimo trabajo, el tercero en cuatro años sin tener en cuenta su publicación de caras B y rarezas del verano pasado. Esta buena productividad también llega acompañada de inspiración, ya que en ninguna de las diferentes etapas que ha atravesado el dúo de Baltimore hasta el momento han evidenciado algún signo de agotamiento. En este nuevo 7 volvemos a tener la sensación de estar ante otro nuevo giro y lavado de cara, evitando caer en ejercicios de estilo ya repetidos pero sí sabiendo consolidar las líneas sonoras abiertas en la dirección dream pop de formaciones como Cocteau Twins. Sin embargo esta nueva entrega los matices apuntan mucho más hacia una faceta más relacionada con saber cómo interpretar los ambientes ruidosos y la calma que llega detrás de ellos, un poco en cierta medida como aquellos Slowdive que se entregaban a los melodías aperturistas en su trabajo debut. Seguramente este sea el apartado más llamativo del trabajo, el nuevo uso que hacen de las guitarras. Donde antes por ejemplo teníamos los punteos finales de ‘Myth’ apuntando hacia la distorsión, en esta ocasión el enfoque va a tener una nueva utilidad, más relacionada con la de crear un apartado más trepidante, con más cuerpo y ganando en una definición sonora difícilmente observada en anteriores  ocasiones.

En un primer acercamiento al trabajo, ‘Dark Spring’ emerge de una forma firme, alcanzando momentos realmente crispados hacia su final pero sabiendo como conducirlo todo a través de texturas más cristalinas y con capacidad de serenar los momentos más ásperos. Enfocando en esta ocasión el carácter evocador de sus composiciones hacia un lado más tangible, donde la voz de Victoria Legrand quizás no suene tan resonante porque no tiene tanto protagonismo en el tema. Manteniendo en cierta medida esta línea, nos encontraremos con ‘Lemon Glow’, el primer single del disco donde la oscuridad hace acto de presencia sobre los motivos melódicos más repetitivos, como si en todo momento el tema estuviese a la espera de desembocar en algo mucho más tormentoso. A pesar de ello, no todos los momentos del trabajo parece que van a encerrar rincones con tendencia casi a lo asfixiante, ya que el lado más clarificador y basado en la mayor uniformidad melódica también va a estar presente en temas tan necesarios como ‘Lose Your Smile’. Quizás el lado más agridulce y más directo en lo lírico siempre resulte el mejor aliado de los de Baltimore para regresar a lo simple, destacando una vez más en el formato más cercano a lo reposado.

Algunos de los mejores momentos del trabajo llegan precisamente cuando la banda define de forma clara la estructura melódica de los temas, como es el caso de ‘Drunk in L.A.’. Girando toda la canción entorno a las estrofas entonadas por Victoria, aparecen esos momentos de descripciones vagas pero de lo más sugerentes, algo realmente importante en la carrera del grupo. Siendo conscientes seguramente más que nunca del paso del tiempo por encima del resto, quizás este tema suponga el punto de inflexión del trabajo. Aquella canción donde demuestran que podrían tirar por caminos quizás más convencionales y que el resultado volvería a ser igual de positivo que lo experimentado en el Teen Dream. Más allá de ello, su cara más experimental también queda de lo más reforzada con ‘L’Inconnue’, un tema donde a través de un juego coral poco a poco van dejándose sucumbir ante los ritmos de metrónomo y las guitarras espaciales. Una cierta exhibición de versatilidad en el cambio de registros, quedando totalmente evidenciada en ‘Last Ride’, el último tema que cierra el trabajo, donde consiguen otra de ellas canciones que se intuye que va a acabar en lo más alto de los cielos una vez más para nuestro disfrute.

Conclusión

Beach House siguen sin repetir fórmula en su séptimo trabajo, enfocándolo en esta ocasión hacia un lado más terrenal, más relacionado con cómo saber administrar el ruido que emana de sus guitarras para demostrarnos que el carácter evasivo de sus composiciones también puede tener cabida a través de esta vía. Ofreciéndonos un trabajo de lo más compacto, que funciona más bien como conjunto que como obra compuesta por singles, los de Baltimore pueden seguir presumiendo de no haber facturado nunca un trabajo poco inspirado.

7.5
Nota Usuarios (5 votos)

vota:

9.2

Álbum

7

Artista

Beach House

Año

2018

Discográfica

Bella Union

Noé R. Rivas

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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