Review

Foxwarren

Foxwarren

2018

8.8
Por -

Andy Shauf ha dado este año vida a un nuevo proyecto en el que se ha rodeado de sus amigos de la infancia, entregándonos un trabajo que perfectamente podría pasar como un nuevo disco de su autoría completa salvando algún que otro matiz. Esta nueva banda llamada Foxwarren, toma el nombre de la comunidad canadiense vecina a Regina, la ciudad en la que Andy Shauf, Dallas Bryson, Darryl Kissick y Avery Kissick crecieron juntos. Localizada en lo que se conoce como las praderas canadienses, este núcleo urbano bastante destacado dentro del país, supuso la ciudad perfecta para despertar las inquietudes musicales de los miembros del grupo. Manteniendo las peculiaridades acerca de su larga historia de amistad, las canciones del debut de Foxwarren se grabaron en la granja de los padres de los hermanos Kissick, precisando regresar a Regina a terminar de grabar el disco precisamente en el piso de alquiler que un buen día compartieron todos ellos. Algo así como un regreso a los orígenes, con todo lo que ello representa a la hora de revivir anécdotas y experiencias vitales. Merece la pena destacar que aunque a nivel interno la banda llevase cociéndose unos 10 años, no ha sido hasta este año cuando se ha podido materializar todas las ideas que encerraban en su cabeza en forma de un “LP oficial”, algo que sin lugar a dudas los miembros del grupo afirman estar más que orgullosos de haber podido llevarlo a cabo.

Buceando por internet, podemos encontrarnos con Has Been Defeat, otro disco de 9 temas que data del 2011 que sin embargo no han querido destacarlo con el paso del tiempo. Sea como sea, estas composiciones donde destaca quizás un carácter más propio de la canción americana más sureña y algún que otro eco en su ejecución cercana al emocore más rebajado, suponen una cara bastante distanciada de su posterior referencia. Quizás un hilo estilístico que no acababa de encajar del todo con estas nuevas canciones por lo que han preferido pasarlo por alto. Ahora bien, si nos adentramos  de lleno en este LP homónimo, nos encontramos un particular y cuidado recogimiento a la hora de desplegar cada uno de sus elementos. Meciéndose en ocasiones casi en el susurro convertido en sonidos instrumentales, estas canciones toman la raíz del folk más preciosista en su instrumentación, acabándose por extender hacia una cierta cara pop a medio camino entre los impulsos más barrocos y el buen gusto por la canción americana más sobria. A esto tenemos que unirle la cualidad única del timbre de Andy Shauf, siembre suave y sentimental con el que lograr auténticas virguerías en temas como ‘Lost in a Dream’. Todo ello sirve para configurar un conjunto de postales que llegan a modo de recuerdos de gran poder descriptivo donde la lucha interior es el principal motor.

La constante alternancia entre escenas que apuntan hacia matices optimistas, junto con el convencimiento propio para ahuyentar fantasmas, propicia que estemos ante un trabajo donde la melancolía quizás no acaba tomando tanto protagonismo como cabría esperar a partir del plano puramente instrumental. Así es como el abanico temático se va abriendo desde la presencia del sentimiento amoroso hasta desembocar en sentimientos que se alejan puramente de él como sucede en la bonita ‘Your Small Town’. La buena inventiva del grupo a la hora de reflejar un constante escapismo de lo real se manifiesta de forma constante, bien sea encontrando el refugio en otras personas o en lugares. Por ello es frecuente que se entremezclen las ideas ligeras de alcanzar un futuro mejor junto con todo el afecto capaz de demostrarse los protagonistas, algo que aparece reflejado en ‘Another Life’. Si a esto le añadimos una capa bastante ensoñadora, lograda en muchas ocasiones a través del uso sencillo de los teclados, llegamos a situaciones como las presentes en la final ‘Give It a Chance’ donde parece que estemos ante un disco bastante diferente de lo inicialmente planteado. Pequeñas variantes que sirven para ganar dinamismo y provocar que sea imposible resistirse al último gran disco del año.

Conclusión

Andy Shauf y sus amigos de la infancia han logrado un LP debut donde muestran un extremo cuidado por lograr unas canciones cálidas que puedan unir recuerdos pasados y sirvan para afrontar el futuro. Haciendo brillar las estructuras pop dentro de una instrumentación propiamente de canción americana, Foxwarren han facturado un disco de lo más disfrutable en toda su duración.

8.8

Álbum

Foxwarren

Artista

Foxwarren

Año

2018

Discográfica

Anti-

Noé R. Rivas

Estudiando teleco y escribiendo sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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