Review

Wakin' on a Pretty Daze

Kurt Vile

2013

9.2
Por -

Kurt Vile es un tipo peculiar que siempre suele acertar con toda la música que hace. Su nuevo trabajo Wakin’ on a Pretty Daze no es una excepción, ya que el músico ha sabido continuar perfectamente con su rock que guarda elementos tanto clásicos como experimentales. Con a penas 30 años va camino de convertirse un de los grandes del mundillo, demostrándonos en este nuevo trabajo toda la experiencia que le ha proporcionado ser fundador y miembro de The War on Drugs, a la vez de rodearse de grandes músicos como son su banda de acompañamiento The Violators.

Para aquellos que esperen un álbum fácil de digerir y que entra en la primera escucha, que no se engañen. La música de Kurt Vile te atrapa poco a poco, especialmente en este álbum. Las canciones del norteamericano están repletas de matices y sonidos de guitarra muy delicados que una vez descubiertos hacen que el oyente quiera más. Por ello, o prestas mucha atención a la primera o escuchas los temas en diferentes momentos del día. Mi recomendación es que la segunda, ya que resulta más agradable ir descubriendo las melodías de este álbum de forma progresiva.

Metiéndonos en materia, el disco comienza con la homónima ‘Wakin on a Pretty Day’, un tema de más de más de nueve minutos. Y es que la duración total del disco es de unos 68 minutos. Algo que hay que agradecer en estos tiempos. Este corte inicial muestra toda la capacidad compositiva de Kurt Vile, ya que superpone un montón de melodías que logra de diferentes guitarras. Como bien indica su título, la canción nos sumerge en una especia de dulce aturdimiento gracias a la repetición de esos ye-ye que Kurt entremezcla a la perfección con los acordes de su guitarra. Con una letra nostálgica (It’s hard to explain, my love in these days) es fácil dejarnos llevar a uno de esos días soleados de primavera, en el que se experimenta a la perfección la sensación que describe nuestro protagonista. Donde muchos elegirían este tema para rematar el disco, Kurt no solo lo pone en primer lugar sino que otorga su título al LP.

Continuando con la escucha, nos encontramos ‘KV Crimes’, un tema en el que el sonido de la guitarra de vuelve mucho más crudo y marcado, girando hacia sonidos mucho más a lo Pavement. Sin embargo esto resulta un espejismo, ya que en el siguiente corte ‘Was All Talk’, vuelve el sonido lánguido del guitarra, ese que consigues dejando deslizar el mayor tiempo posible tus dedos sobre las cuerdas. Kurt deja que la melodía vaya cayendo poco a poco, modulando su voz que es capaz de adquirir matices un tanto siniestros. En el siguiente tema titulado ‘A Girl called Alex’, (uno de los favoritos de este servidor) la cosa cambia notablemente. El ambiente se vuelve relajado, similar al de los primeros War on Drugs que sorprendían a todos en la playa de la Zurriola. Aparecen por primera vez leves sonidos de teclado emulando a los organillos de iglesia que Morcheeba supieron rentabilizar al máximo en su día.

kurt vile

Acercándonos a la mitad del disco aparece otro de esos temas que al igual que ‘Wakin’ on a Pretty Day’ nos sumerge en una fase embriagadora. Se trata de ‘Never Run Away’. El comienzo un tanto depresivo se va tornando algo más ácido para lograr lo más parecido a un estribillo que se puede considerar en la música de Kurt Vile. Algo bastante distinto ocurre en ‘Pure Pain’, un tema que comienza con una melodía muy marcada, algo monótona, que a mitad de la canción se rompe creando uno de esos ambientes propios del álbum. El tema que lo sucede y que lleva por titulo ‘Too Hard’, tiene una clara influencia californiana. A partir de un simple acorde de guitarra, la canción se desarrolla con un Kurt Vile que nos va recitando la que puede ser una de sus historias. Mucho más animado se muestra el tema que continua el disco. ‘Same Chamber’ se postula como el tema más alocado y cercano al pop del disco. En él incluso aparece gritos un tanto funkies.

En la recta final del disco nos encontramos ‘Snowflakes are Dancing’, un tema de vuelta a los orígenes del anterior trabajo. El tema más corto del disco, en el que se atisba algo de anti-folk. El que sigue a continuación se titula ‘Air Bud’ y en él Kurt experimenta el sonido más electrónico de las guitarras acompañado de unos curiosos coros. Para rematar el álbum, aparece el tema más largo del disco. ‘Goldtone’ podría suponer la perfecta deconstrucción del tema inicial. Acompañado de una voz femenina de la que no hemos conseguido datos, Kurt nos conduce hacia algún lugar retirado dentro de Norteamérica, únicamente con una guitarra al hombro. El broche perfecto a un disco capaz de introducirnos en un enigmático y a la vez agradable submundo.

Álbum

Wakin' on a Pretty Daze

Artista

Kurt Vile

Año

2013

Noé R. Rivas

Estudiando teleco y escribiendo sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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