Review

La insoportable levedad del ser

Grushenka

2015

7.3
Por -

Grushenka regresan con su segundo LP, un disco en el que nos muestran cambios enfocados en la dirección de Enredo Interesante, el single que nos dejaron el año pasado. El lado más shoegaze y asociado al sonido C86 de bandas como The Pastels, se ha visto enormemente reducido con respecto a su primer trabajo. Sin embargo, el grupo ha dado un paso hacia adelante a la hora de lograr inmediatez en sus melodías, sacando a relucir el lado más pop de Los Planetas, una sensación que te acompaña en la mayoría del trabajo. Seguramente este hecho también se refleja en un estado de ánimo más decaído que de costumbre, algo que percibimos también en unas letras marcadas por la extrañeza e incertidumbre de la etapa juvenil.

El trabajo da inicio con ‘Maltratarse y Asustarse’, la primera canción que conocimos del disco y que sin lugar a dudas es la carta de presentación perfecta. Fuerte presencia de teclados para lograr matices del synth pop más apagado y otorgar a la canción esa prefecta sensación de contradicción emocional. Sentimientos difíciles que nos acompañarán a lo largo del trabajo y que suponen ese punto interesante y de compenetración total. Continuando con la misma base sobre la que se van desarrollando nuevos sintetizadores, aparece ‘Viaje Lisérgico’. Escapatoria hacia lo desconcertante donde de nuevo se da la armonía perfecta entre los teclados y las guitarras, trayéndonos a la mente la capa inquebrantable de sonido de grupos como The Clientele.

Moviéndonos de nuevo en blanco y negro nos encontramos con ‘Nueva Era Existencial’, una canción repleta de reflexiones y que languidece de una bonita forma a medida que transcurre el tema. La inclusión de violines al tema aporta esa sensación de dejar escapar el tiempo entre los dedos sin hacer nada por evitarlo. A pesar de la larga duración del tema, todas las partes presentes en él se antojan necesarias. Cambiando de dinámica, llega ‘Bipolaridad’, una canción que busca un cierto giro a la esperanza a base de curar heridas. Motivos de guitarras muy logrados y una letra realmente inspirada (lo que tú le llamas roce, yo lo llamo asiduidad). A continuación nos encontramos nuevos cambios ahora sí enfocados hacia un sonido mucho más influenciado por Los Planetas. Estamos hablando de ‘La Belleza Interior’, donde los teclados vuelven a mutar y la letra vuelve a mirar hacia delante de una forma muy decidida (pienso hacer lo que quiera, cuando tú ya no estés).

Jugueteando en esa versatilidad que da el tener las ideas claras a la hora de concretar una canción de espíritu pop, aparece ‘No queremos verte más’. Uno de los himnos más sumergidos del trabajo en el que de nuevo el grupo muestra una actitud decidida y valiente. Rugiendo un poco más sus guitarras, nos encontramos con más espíritu corajinoso de la mano de ‘El eterno retorno’. La perfecta sucesión de canciones en el que el grupo parece que va ganando más confianza hasta sonar rotundos como lo hacen en este tema. Levantando el pie del acelerador e introduciéndonos un inquietante ambiente a base de delicados teclados, llega ‘Nos encanta hacerlo todo mal’ en uno de los momentos de más abatimiento del disco. La medida sensación de desesperación que nos recuerda a partes del último trabajo de sus compañeros de sello Cosmen Adelaida se hace muy presente.

Continuando en una dinámica de tristeza, se muestra el tema que da título al trabajo. De nuevo otro buen servicio de los sintetizadores a la canción, esta vez con un carácter más espacial para aportarle profundidad. Una descripción de hechos que no duda a la evocación por momentos (manual de geografía, nos separan las montañas) y que no esconde otra cosa más que una despedida fría y dolorosa. Llegando prácticamente al final del disco, seguimos con el tono íntimo en base a ‘La procesión va por dentro’. La conversación interior donde se reduce al mínimo la instrumentación, algo que en esta ocasión otorga un mayor valor emocional al tema. Con ‘Un Mundo Feliz’ llega el punto y final, algo críptico pero con una fuerza en crecimiento que puede ser también ideal para finalizar los directos.

Conclusión

Grushenka siguen evolucionando sin asentarse en un sonido prefijado y enseñándonos un pequeño mundo en cada tema. Su juventud es una de sus grandes virtudes tanto a nivel musical como lírico, dando en este disco un paso adelante en este segundo aspecto y mostrando su ambición por poder hacerse un hueco importante en el mundo musical que tanto aman.

7.3
Nota Usuarios (3 votos)

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7.4

Álbum

La insoportable levedad del ser

Artista

Grushenka

Año

2015

Discográfica

El Genio Equivocado

Noé R. Rivas

Estudiando teleco y escribiendo sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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