Review

Chinese Fountain

The Growlers

2014

9.3
Por -

The Growlers siguen a un ritmo productivo imparable. Tras brindarnos el año pasado dos magníficos trabajos como Hung at Heart y Gilded Pleasure, la banda californiana sigue en estado de gracia a base de canciones de esas que muchos han denominado como beach goth. En esta nueva entrega, nos muestran un afán de experimentación que llega de la mano de los sintetizadores unido a la habitual brillantez lírica que encierran la mayoría de sus temas. Un disco que seguramente les sirva para afianzarse de una vez por todas en el viejo continente y llegar con sus sonidos a un mayor número de lugares.

En Chinese Fountain nos encontramos las mil y una caras posibles de la banda. Añadiendo el componente electrónico que hemos comentado anteriormente, logran ese punto de inflexión que convierte el trabajo en un paso adelante y que repele a todos aquellos que afirman que su abanico de sonidos es bastante limitado. Desde la inicial ‘Big Toe’ nos damos cuenta en seguida de que va todo esto del beach goth. Historia de amor fatalista, riffs de guitarras progresivos y uno de los mejores estribillos que ha logrado la banda hasta el momento. Brooks concentra todo ese espíritu de frontman que muestra en sus conciertos en los temas. De ahí el especial empeño vocal que muestra en el estribillo del tema.

Girando hacia a lo que más nos tiene habituados, aparece ‘Black Memories’. Incorporación de castañuelas, sonidos reposados y otra de esas frases demoledoras que nos sueltan con total normalidad como Nothing’s going to heal these scars. En canciones como esta es donde reside la esencia del grupo, sin embargo van aún más allá. ‘Chinese Fountain’, el tema homónimo del trabajo despliega una evolución sonora inteligente hacia terrenos que nos parecerían inconcebibles en anteriores ocasiones pero que ahora les quedan como anillo al dedo. Desde el arranque del tema saben combinar a la perfección el insistente riff con todo tipo de “efectos especiales” soltados desde sus sintetizadores. El resultado es la primera canción de los Growlers destinada a la pista de baile y que incluso puede ser remezclada.

Para que no nos olvidemos que proceden de toda la explosión de sonidos de la costa oeste americana, nos muestran ‘Dull Boy’, uno de los temas más nostálgicos del trabajo. La conjunción perfecta de las diferentes y sincronizadas melodías de la guitarra junto con frases como Cause I’m a dull boy with a dead dream, searching for a pulse in any given scene, confiere al tema todo ese trasfondo de individualismo que al final rodea la mayoría de canciones del grupo. Aunque si se trata de mensaje, también podemos obtener otras estupendas perlas de ‘Good Advice’, el tema con total potencial de hit del trabajo. There’s nothing as depressing as good advice / Nobody wants to hear how to live their life. La afirmación total que nos indica que los Growlers caminan muy por su cuenta. Un estribillo sin lugar a dudas para gritarlo ante cualquiera con el puño en alto.

Juntando las grandes penas que al final nos acontecen a todos, logran otro tema brillante como ‘Going Gets Tuff’ donde los compases finales repletos de teclados en espiral nos hacen realmente vibrar. Continuando por la misma senda descorazonadora, en esta ocasión con ‘Magnificent Sadness’, tratan de universalizar los problemas de todo el mundo. Incidiendo en el lado más sureño de su música, el más cercano a bandas como The Beets, imprimen una buena capa de aceleración al tema.

Cambiando de temática, el amor se va abriendo paso a paso en el trabajo. ‘Love Test’ es una canción destinada a encontrar a la mujer adecuada, siempre con la visión fatalista del grupo que se acaba convirtiendo en realista ante nuestros ojos. Ambiente de despreocupación guiado por cambios de ritmo y tono. A continuación aparece ‘Not the Man’, otra de las canciones más crudas del trabajo que hablar de estar perdido en la vida y esas cosas. Seguramente nos demos cuenta en este punto el gran trabajo que hay detrás de la producción del disco. Pequeños elementos como ventanas de sonidos de cuerdas en las transiciones entre estrofas. Detalles que nos muestran que la banda desea cuidar al máximo su sonido sin perder su esencia.

Llegando al final del trabajo se suceden los elementos sombríos pertenecientes al mundo siempre descorazonador de la banda. En penúltimo lugar aparece ‘Rare Hearts’ buscando difíciles encuentros vitales dentro de una vez más la extrema individualidad. Acompañado por las guitarras seguramente más cálidas que aparecen en el trabajo, el tema roza el máximo tono displicente de la discografía de los Growlers. Coronando el disco, ‘Purgatory Drive’ encierra otra historia destinada a un final terriblemente solitario y cruel, quedando demostrado el buen pulso que tienen para componer historias llenas de hundimientos. El final de un disco donde el componente lírico al final ha jugado un papel importante y el instrumental ha crecido de nuevo.

Conclusión

Esperemos que sus vidas no estén protagonizadas por los sucesos que nos narran en sus temas y que sigan facturando discos tan excelentes, estando llenos o no de tristeza.

9.3

Álbum

Chinese Fountain

Artista

The Growlers

Año

2014

Noé R. Rivas

Estudiando teleco y escribiendo sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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