Review

Transgender Dysphoria Blues

Against Me!

2014

8.8
Por -

La noticia saltó a mediados de 2012. Tom Gabel, conocido por ser el líder del grupo de punk Against Me!, anunciaba que­, tras una vida entera sufriendo disforia de género, pasaría a llamarse Laura Jane Grace y a ser identificado como mujer. Su decisión, tan sorprendente como encomiable, nos lleva a este sexto disco de estudio de Against Me!, en el que –como es deducible por su título- se trata con la principal preocupación de la cantante en los últimos tiempos.

El contexto en el que se encuentra el álbum ya es lo suficientemente interesante como para que llame la atención. Hasta ahora, este tema se había tratado desde perspectivas totalmente diferentes en la música pop, siendo David Bowie la figura más reconocible. Sin embargo, este álbum está basado en la historia real de su autor, que, pese a relatarla sin perderse en recursos estilísticos, transmite a la perfección su experiencia.

Musicalmente, Transgender Dysphoria Blues tampoco se queda atrás. Es, como podíamos esperar de un grupo así, muy agresivo y poco contemplativo, pero también es enormemente melódico. Pese a la coraza formada por tempos altos, intensos guitarreos y letras muy directas, las diez canciones que forman el disco muestran un interior pop en el que los estribillos destacan sobre cualquier otra parte.

Desde la primera canción, que da título al álbum, Laura Jane Grace expone de forma cruda lo que ha vivido durante más de 30 años: You want them to notice / The ragged ends of your summer dress / You want them to see you / Like they see any other girl / They just see a faggot / They hold their breath not to catch the sick. Y la crudeza no se limita a las letras, sino que se expande a los riffs de guitarra y la producción del disco, realizada por la misma Laura. Aunque su grabación llevó más de dos meses, las canciones de Transgender Dysphoria Blues parecen sacadas directamente de una actuación en vivo. Es cierto que hay poca cabida para la improvisación o el aporte de los demás músicos del grupo, pero es bastante lógico si se tiene en cuenta lo personal del álbum y que la mayoría de las canciones surgieron de versiones acústicas de Laura, allá por 2012.

Se trata de un LP extremadamente pegadizo, como bien muestra el himno punk ‘True Trans Soul Rebel’, en el que la voz de Laura se convierte en el principal atractivo. Por supuesto, es complicado conseguir que haya algo que atraiga más que las melodías que canta Laura Jane y sus letras, por lo que no hay partes plenamente instrumentales y, exceptuando algún momento aislado, las guitarras no son protagonistas, sino que aguantan el tipo como escuderas de la cantante. La mayoría de los temas giran en torno a las estructuras arquetípicas de una canción de punk pop, es decir, alternando entre estrofas y estribillo, con un puente previo al último. Desde ese punto de vista, Transgender Dysphoria Blues no supone nada nuevo. Tampoco les pedimos que revolucionen el mundo del rock: ni Against Me! son Television ni es el 1977. Sólo en ‘Osama Bin Laden As The Crucified Christ’ –candidata desde ya a la canción con mejor título del año– las guitarras adoptan una posición más propia del hard-rock, con numerosos riffs, mientras que la voz de Laura queda algo distorsionada y tapada.

Pero lo que verdaderamente dominan es el pop (sí, porque Transgender Dysphoria Blues es más un disco de pop que de punk) de canciones como ‘Fuckmylife666’ (toma título para el recuerdo) o ‘Dead Friend’, en la que la cantante se desvía del tema principal. Tampoco es nada novedoso que Against Me! se dediquen al pop, puesto que ya ha sucedido en otros lanzamientos del grupo, como New Wave. Y hay una ligera mirada atrás con ‘Drinking With The Jocks’, auténtico punk en carne viva con Laura recordando partes incómodas de su pasado: I’m drinking with the jocks / I’m laughing at the faggots / Just like one of the boys / Swinging my dick in my hand.

El subidón de adrenalina se corta con la escueta ‘Two Coffins’, una maravillosa pieza acústica en la que Laura flirtea con la idea de la muerte. Poco después, vuelve el pop inyectado en vena de ‘Paralytic States’, en la que se retoma el tema de la disforia de género. Y estos 28 minutos terminan con la declaración de intenciones de ‘Black Me Out’, es decir, no volver a ser como antes y aplastar a todo el que se ponga en su camino. El hecho de que las letras sean tan explícitas aporta un aire de naturalidad requerido por el tema en cuestión. Y la jugada sale perfecta: es muy probable que te acuerdes de la mitad de las letras del disco con escucharlo una sola vez.

Conclusión

Pese a que la mayoría del LP trate sobre la disforia de género, muchas de las letras podrían ser extrapoladas a otros ámbitos. El rechazo, la violencia y el miedo a exponerse ante el mundo son los verdaderos temas de Transgender Dysphoria Blues, que seguramente sea el álbum más honesto que se haya publicado en bastante tiempo. Un disco que, además de suponer una revelación en cuanto al tema tratado, es prácticamente perfecto en lo suyo. Toca rendirse ante Laura y esperar a que el tiempo ponga a esta joya en su sitio. Mientras tanto, Transgender Dysphoria Blues será un prematuro candidato a álbum del año.

8.8

Álbum

Transgender Dysphoria Blues

Artista

Against Me!

Año

2014

Alberto

Madrid, '94. En contra de muchas cosas y a favor de unas cuantas.

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