Review

Playland

Johnny Marr

2014

4
Por -

El año pasado, Johnny Marr se lanzó a la aventura con su primer disco en solitario, The Messenger (2013, Sire), que era una buena colección de canciones pop en las que destacaba el trabajo de guitarra del genio inglés. Desde entonces, Marr no ha parado: este segundo álbum ha sido escrito y grabado en los pequeños huecos que ha tenido durante una extensa gira. Para no perder fuelle y continuar la buena senda comercial que dejó su debut, Playland (2014, Sire) llega solo unos 15 meses después que The Messenger.

Los principales  problemas de The Messenger —la mediocre voz de Marr y su pobre contenido lírico— no solo vuelven a florecer, sino que incluso aparecen exagerados. Este tiempo como solista no ha servido para que consiga la confianza necesaria para mejorar sus habilidades al micrófono, y tampoco sus letras han mejorado del día a la mañana. De todas formas, más allá de estos dos contratiempos, lo que hace que Playland esté muy por debajo de su antecesor es la falta de imaginación de sus composiciones. Incluso su hasta ahora infalible guitarra carece de la frescura y originalidad en el sonido con la que siempre había sido identificada.

Tomemos, por ejemplo, ‘Easy Money’, primer single del álbum. Absolutamente toda la canción se basa en un riff de guitarra poco imaginativo, lo que la convierte en una escucha ciertamente pesada y aburrida. Esto puede ser extrapolado a la mayoría de los otros diez temas que conforman Playland. En pocos momentos salimos de la inapetencia provocada por el pop intrascendente que aparece aquí; algo especialmente grave si consideramos que Marr es uno de los compositores clave de la música popular inglesa.

Mientras que ‘Back In The Box’ no es un mal comienzo con su batería frenética y sus líneas de sintetizador, la ya mencionada ‘Easy Money’ falla en continuar este arranque. Tampoco es que Marr haya perdido toda la inspiración: ‘Dynamo’ es uno de los momentos más brillantes de su carrera en solitario e incluye sus clásicos arpegios de guitarra con reverb, además de un gran estribillo en el que las armonías vocales hacen todo el trabajo.

Las dificultades llegan cuando los temas exigen una destreza vocal que el guitarrista no posee. ‘Candidate’ es una composición de medio tiempo con arreglos muy interesantes, pero la voz de Marr no da la talla a la hora de alargar las notas y termina por estropear lo que hubiese sido un tema estelar.

Exactamente al igual que sucedía con su debut, le va mejor con canciones de tempo más alto, como ’25 Hours’, de fuerte importancia rítmica y guitarra intuitiva en las secciones instrumentales. En los medios tiempos, como ‘The Trap’, Marr se pierde entre progresiones de acordes que solo consiguen impresionar un poco más que sus interpretaciones vocales.

Sin estar especialmente iluminado en las altas revoluciones —temas como ‘Speak Out Reach Out’ o ‘Little King’ resultan ciertamente intrascendentes—, consigue tapar los evidentes huecos que tiene como artista en solitario. Así, buena parte de las canciones se queda a medio camino entre lo agradable y lo vulgar, algo que podríamos esperar —y esperamos, y esperaremos— de nuevas sensaciones británicas como Jake Bugg, pero no de un músico de la talla de Marr.

Conclusión

Con poco más de un par de buenos momentos, Playland ofrece demasiado poco para poder ser calificado como un disco mayor en la discografía de Marr tras la separación de The Smiths. Es, de hecho, su segundo tropiezo en solitario, tras ese Boomslang a nombre de Johnny Marr & The Healers del que él mismo parece querer olvidarse. Pese a que cada vez parece más claro que Johnny ha hecho mejor trabajo como relativo actor secundario, canciones como ‘Dynamo’ o ‘Back In the Box’ nos dejan con algo de esperanza para sus próximos discos.

4

Álbum

Playland

Artista

Johnny Marr

Año

2014

Alberto

Madrid, '94. En contra de muchas cosas y a favor de unas cuantas.

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