Review

Familiars

The Antlers

2014

8
Por -

The Antlers y el drama; el drama y The Antlers. Los neoyorquinos destrozaron unos cuantos corazones con Hospice (2009, Frenchkiss), disco concepto sobre una chica que sufre un cáncer terminal. En Burst Apart (2011, Frenchkiss), Peter Silberman terminaba comparando una relación amorosa con el momento en el que un perro debe ser sacrificado. Eran dos discos excelentes que no solo te sumergían, te ahogaban en su propia angustia y ansiedad.

Con Familiars, The Antlers proponen celebrar la muerte, no tener miedo de ella. Es un disco pletórico, de sonidos inmensos, más aún que su predecesor. El primer single, ‘Palace’, ya suena a una versión más pop de Sigur Rós; está construida lentamente a partir del piano, al que pronto se le suman las trompas y la voz cuidadísima de Peter Silberman, in crescendo durante todo el tema. Es en el cantante donde está el principal cambio del grupo: él mismo ha reconocido que ha ganado tanta confianza en su voz que ya ni siquiera le gusta cómo cantaba antes. Dado el grado de implicación emocional que han alcanzado sus cuerdas vocales, el perfeccionismo de Silberman no se hace extraño.

Familiars es denso. De las nueve canciones temas, solo un par no se van por encima de los cinco minutos. Y se agradece, pues todas ellas han sido confeccionadas con mucho cuidado, encadenando gancho tras gancho. Puede resultar lento, pero acaba atrapando. Ayudan los constantes arreglos de viento y la habilidad del batería Michael Lerner, que transforma temas enteros como ‘Doppelgänger’. Los patrones rítmicos que maneja Lerner recordarán bastante a los de Phil Selway en la etapa tardía de Radiohead. ‘Hotel’ no desencajaría en In Rainbows, uno de los mayores cumplidos que se le podrían hacer a una canción.

Lo que hace especial a Familiars —y lo que ha hecho especial a The Antlers durante toda su carrera— es el enorme número de partes memorables que tiene. Como mínimo, encontraremos un momento en cada canción del que nos acordaremos de inmediato en cuanto volvamos a oír la primera nota, ya sea una letra, unos arreglos o un estribillo. De la guitarra a lo Alex Scully de ‘Director’ a la enorme letra de ‘Intruders’: “So who am I without weapons? / Without defense to arm my guards against intruders? / Well this is my house / so fuck your doubts and your cute battalion”. Y lo que le diferencia de sus otros discos es la sensación de clausura que tiene cada canción. Excepto ‘Palace’, cualquier canción cerraría el disco de forma majestuosa. Los siete minutos y medio de ‘Revisited’ dejarían el pabellón bien alto, siendo las trompas de nuevo protagonistas. Familiars tiene un aire a grandeza casi renacentista, tanto que a veces se echa de menos que bajen a la tierra y nos dejen algo más digerible como lo eran ‘I Don’t Want Love’ o ‘Every Night My Teeth Are Falling Out’.

Cuando Silberman ya te ha metido de lleno en su letargo pop, cuela con sigilo la melodía maravillosa de ‘Parade’, repetida durante cinco minutos que parecen dos y deberían haber sido veinte. Esto es Familiars. Música triste con la que acabas sonriendo; irte a dormir dejando una luz encendida. “And I can feel the difference when the day begins / Like all I know is, «This year will be the year we win” / We smoke the paper from the banner from our past parades / And start again, before the memory of the mess we’ve made”. A sus 28 años, Peter es tan excepcional haciendo música como lo es dándole vida a sus canciones a través de las letras, y es bien consciente de ello, dando cabida a una relación simbiótica entre palabra y música en todas sus composiciones.

La recta final ‘Parade’-‘Surrender’-‘Refuge’ envuelve a The Antlers en un torbellino de épica, dejando atrás definitivamente toda conexión shoegaze y alcanzando un pop grandioso que se beneficia de la genial producción del álbum.

Conclusión

Familiars no alcanza los picos de sus dos discos anteriores, pero es más cohesivo, un conjunto que pierde mucha fuerza si se escucha individualmente. The Antlers lo tienen y van creciendo con cada disco, dando la impresión de que cada vez están más cerca de pertenecer a la élite de grupos contemporáneos.

8

Álbum

Familiars

Artista

The Antlers

Año

2014

Alberto

Madrid, '94. En contra de muchas cosas y a favor de unas cuantas.

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