Review

Don't Forget Who You Are

Miles Kane

2013

5.5
Por -

Miles Kane siempre ha sido conocido como “el amigo de Alex Turner”. Los dos primeros grupos de Kane, The Little Flames y The Rascals, fueron teloneros de Arctic Monkeys. Ambos grupos tuvieron una vida bastante corta: The Little Flames no llegaron ni a sacar un álbum, mientras que The Rascals sí lo hicieron –con funesto resultado-. Su amistad con Turner cambió su carrera musical, protagonizando ambos un ambicioso proyecto conocido como The Last Shadow Puppets, cuyo primer y único disco sigue siendo su mejor trabajo a día de hoy. La popularidad de Kane creció considerablemente, llegando el momento en el que decidió iniciar una carrera en solitario. Colour of the Trap (2011, Columbia) contaba con la producción de auténticos gigantes: Dan the Automator, Dan Carey y Gruff Rhys. Con la colaboración de Turner (la mitad de las canciones fueron co-escritas por los dos), Colour of the Trap fue todo un éxito en el Reino Unido, llevando al joven británico a puestos más que decentes en las listas de venta y buenos lugares en festivales de toda Europa. No obstante, el álbum no pasaba de correcto, desinflándose de manera terrible cuando pasábamos de los singles.

Con un correcto EP entre medias, Kane anunció su segundo disco para junio de 2013, con producción de Ian Broudie, de The Lightning Seeds. ¿Conseguiría por fin que su nombre quedase separado de su amigo Turner? En un principio, iba bien encaminado con adelantos como “Don’t Forget Who You Are”, que da nombre al LP. Una ligera pizca de épica y un sonido aún más sesentero que en su debut la convierten en una de las mejores canciones que ha escrito, pese a tener líneas tan dolorosas que deberían ser anticonstitucionales: Don’t build me up/ Make up your mind/ Then keeṗ the faith, I’ll keep the faith/ I like your style, you make me smile.

Que las letras no son su mejor baza es casi tan evidente como la notable influencia de The Jam y Paul Weller en canciones como “Better Than That” o “You’re Gonna Get It”, que podrían estar firmadas perfectamente por el Modfather, lo cual nunca puede ser malo. Hablando de Weller: canta en la balada “Fire In My Heart”, una de las pistas más sosas e intrascendentes del disco. Lo mismo pasa con “Out of Control” y sus forzados arreglos de cuerda, tratando de otorgarle un toque sentimental que se transforma rápidamente en ridículo.

Miles se desenvuelve bastante mejor en las canciones más glam: “Bombshells”, “Tonight” y “What Condition Am I In?” resultan bastante agradables, con ese guitarreo sencillo y la infalible fórmula estrofa/estribillo/estrofa. Sí se echa de menos algún momento más arriesgado, dando la sensación de que las composiciones de Kane son planas y unidimensionales. El mayor problema del inglés como solista es que se le atraganta el formato álbum, ¿de verdad alguien puede escuchar once canciones seguidas de Miles Kane sin cansarse ni un momento? Sinceramente, lo dudo mucho.

“Give Up” encabeza la recta final de Don’t Forget Who You Are con un sonido algo más agresivo, apoyándose más que nunca en las guitarras distorsionadas y la batería, acercándose incluso a sus compatriotas Kasabian. Desafortunadamente, la letra de la canción vuelve a empeorar el resultado final, con atrocidades que no se corresponden a su nivel como músico. El LP termina con “Darkness In Our Hearts”, reminiscente a los Oasis post-2000, que deja un sabor de boca tan agridulce como el resto del álbum.

Aunque sea algo más consistente que su debut, Don’t Forget Who You Are sigue sin resultar la prueba convincente de que Miles Kane puede ser un gran nombre por sus propios méritos. Su música, cargada de tintes británicos, agradará a aquellos que busquen pop inglés con guitarras por doquier y composiciones sencillas; pero también resultará cargante y aburrida a las pocas escuchas. Que Miles Kane, Jake Bugg, The Vaccines o Peace sean algunos de los grandes nombres de la música británica del momento habla bastante mal del estado en el que se encuentra ahora mismo. De hecho, resulta curioso que los mejores discos del año de pop con influencias británicas vengan del otro lado del charco, con grupos como Smith Westerns o Foxygen.

Conclusión

Aun ofreciendo momentos brillantes, la incapacidad de Miles para hacer de lo monotemático una virtud se combina con su falta de talento como letrista. ¿El resultado? Un disco plano, que puede resultar divertido durante un par de días, pero que quedaría perdido en cualquier colección que se precie. No te olvides de quién eres, Miles: el amigo simpático de Alex Turner.

5.5

Álbum

Don't Forget Who You Are

Artista

Miles Kane

Año

2013

Alberto

Madrid, '94. En contra de muchas cosas y a favor de unas cuantas.

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