Review

Delta Machine

Depeche Mode

2013

7.5
Por -

Cuánto se ha hablado de la decadencia de Depeche Mode. Que si ya no son lo que eran, que si tenían que haberlo dejado cuando Alan Wilder salió del grupo. Y entre tanta discusión, ellos han sacado 5 discos de estudio en todo ese tiempo. 5 discos que han dividido tanto a crítica como a fans, sin conseguir ninguno la aceptación de Violator o Some Great Reward. ¿Les queda algo por ofrecer a Depeche Mode?

Delta Machine es, pues, el decimotercer álbum de estudio de los de Basildon en poco más de 30 años. Su predecesor, Sounds of the Universe, fue un fiasco para muchos y un disco correcto para unos pocos. A pesar de todo, quedaba claro que aun podían sacarse un par de hits de la manga. Las dudas llegaban con sus LPs, que pecaban de inconsistentes.

Quizá se haya sido injusto con ellos. Al fin y al cabo, Playing The Angel está bastante lejos de ser un mal disco, y tiene gran parte de los mayores éxitos de Depeche en los últimos 20 años. Algo parecido pasa con Ultra. ¿Se unirá Delta Machine a estos dos discos o caerá en el olvido como Exciter y Sounds of the Universe?

Para empezar, han decidido hacerlo diferente. El primer single, Heaven, es una balada ligera en la que predominan la guitarra y los coros de Martin Gore. Es decir, toman una dirección totalmente distinta respecto a Wrong o Precious, que sirvieron como adelanto en sus dos últimos discos. Welcome To My World, que abre el disco, comienza con Dave Gahan cantando sobre una base electrónica minimalista a la que se le van añadiendo capas de arreglos y detalles, llegando a aparecer incluso algún instrumento de cuerda. Angel es la típica canción entre la electrónica, el industrial y el rock que Depeche Mode llevan haciendo ya un buen tiempo. Y les sigue funcionando. Continúan de la misma manera en Secret To The End, que va creciendo al llegar al estribillo, con Gahan y Gore compartiendo rol de vocalista.

 

My Little Universe nos enseña una cara más experimental, recordando incluso a los Radiohead de Amnesiac. Una balada synthpop con melodías grandiosas made in Martin Gore acompañadas de una interpretación vocal perfecta por parte de Gahan. En principio, Delta Machine nos trae lo que se le llevaba pidiendo a un disco de Depeche Mode durante tanto tiempo: consistencia. 5 temas notables seguidos que consiguen engancharnos al disco.

Por eso mismo, es una lástima que de repente aparezca Slow y lo estropee. Entre el riff de guitarra horrible, los arreglos intrascendentes y la voz cansada de Gahan, Slow consigue ser una de las canciones más prescindibles del grupo. Lo mismo me pasa con The Child Inside, una balada azucarada cantada por Martin Gore. Entre medias está Broken, que –sin ser mala canción- no deja el buen sabor de boca de las 5 primeras canciones. Una especie de segunda parte de Little 15, cuyo estribillo nos saca de ese círculo vicioso de versos aburridos e insustanciales.

Miremos el lado positivo: la peor parte del disco dura únicamente 3 canciones. Lentas, aburridas, pero soportables. Pero ahí tenemos a Soft Touch/Raw Nerve para comenzar a remontar gracias a su hiperactividad, con la guitarra rockera de Martin Gore y un estribillo tan simple como pegadizo. Me costaría mucho entender que no se convirtiese en single. Otro de los grandes temas de esta última parte del disco es Should Be Higher, plagada de sintetizadores, con Gahan y su falsete saliéndose en un estribillo 100% Depeche Mode:  “Your lies are more attractive than the truth”.

 

Alone hará las delicias de los fans del grupo, pese a que puede que no sea del agrado de todos, al ser la canción más difícil y oscura del álbum. Y llegamos a los dos últimos temas: Soothe My Soul nos lleva a un terreno mucho más bailable, bastante reminiscente de antiguas etapas de la banda, pero con tintes electrónicos más actuales. Una gran elección como segundo single. Delta Machine termina con Goodbye, un corte algo soso con un riff de guitarra country que va siendo tapado por los sintetizadores en partes de la canción. No es la mejor manera de despedirse, y menos después de haber encadenado unas cuantas buenas canciones.

Conclusión

Depeche Mode no se han ido, y han creado su trabajo más sólido desde Songs of Faith and Devotion. No llegará a ser un clásico, ni tampoco alcanzará el altar en el que están otros de sus discos anteriores, pero cuenta con grandes singles y bastantes canciones que agradarán en gran medida a sus seguidores. En Delta Machine, Depeche Mode han desmontado la leyenda de que llevan prácticamente 20 años siendo un grupo de singles. Los bajones del álbum son soportables y -al contrario que con alguno de sus antecesores- el grupo sabe salir de ellos a base de grandes canciones. Olviden los prejuicios, Delta Machine es un disco que merece ser valorado.

7.5

Álbum

Delta Machine

Artista

Depeche Mode

Año

2013

Alberto

Madrid, '94. En contra de muchas cosas y a favor de unas cuantas.

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