Review

Communion

Years & Years

2015

7
Por -

Desde hace unos años hemos visto cómo el mainstream ha ido apropiándose poco a poco de los códigos estéticos y musicales de eso tan impreciso que se llamó indie y que en algún momento significó algo.

Este proceso de canibalización lo hemos visto (y sufrido) en cortinillas musicales de cadenas de la televisión patria, en spots de marcas de cervezas, en chonis con gafas de pasta, en barbudos decorando cualquier cartel publicitario que se precie… y podríamos seguir. Nosotros por nuestra parte hemos aceptado de forma natural la presencia de Beyoncé, Justin Timberlake o Rihanna en las listas de lo mejor del año junto a viejos conocidos como Yo la tengo o Spoon, por citar a algunos, todo un quid pro quo.

El debut de estos tres zagales oriundos de Londres encaja perfectamente en esa tierra de nadie donde se dan la mano la radiofórmula y el indie aburrido de tanto angst y pose que quiere comulgar con sonidos más próximos al pueblo llano, sobre todo ahora que se acercan el verano y las fiestas del pueblo.

Y no ha sido cosa de un día: antes de saborear el beneplácito mediático de la BBC se desvirgaron vía Kitsuné con el tema ‘Traps’ en 2013 y a partir de ahí ha sido un no parar de regar con singles (hasta cinco adelantos) cualquier chart que se preciara, operación que ha culminado con el pelotazo de ‘King’. Capitaneados por Olly Alexander, otrora secundario de la serie Skins y al que hemos podido ver en el debut como director de Stuart Murdoch o en la más reciente ‘The Riot Club’, el trío londinense viaja en el mismo vagón de Sam Smith donde se dan la mano el r&b, el house y el pop y aunque se les haya comparado con Hot Chip, el resultado final dista mucho de los aciertos de los segundos.

Hay que coger este primer trabajo sin prejuicios y olvidarse del tufillo de boy band que rezuma todo el minutaje y dejarse llevar por un puñado de singles que más de alguna banda seria y respetable querría para ella. ‘Shine’, ‘Desire’, ‘Ties’, ‘Real’, ‘King’ y ‘Take Shelter’ son auténticos candidatos a rellenar recopilatorios con los éxitos del año, pura ambrosía pop que hará las delicias de quienes alabaron el doble álbum de Justin Timberlake o esperan con ansia el nuevo trabajo de the Weeknd. ¿Cuál es el problema, entonces? El problema es seguir ciñéndonos al formato de álbum, o dicho de otra forma: lo bueno ya estaba dicho y disponible; no hacía falta un elepé completo cuando un e.p. hubiera sido la elección perfecta para quienes querían tener todos los singles en formato físico .

Además, no hubiera molestado tanto si hubieran sumado nuevas razones para creer en ellos pero es que el ramillete de medios tiempos que nos presentan se arrima más a Justin Bieber que a Michael Jackson. ‘Eyes Shut’, ‘Workshop’ o ‘Without’ nos recuerdan el por qué nos da igual que Hurts vayan a sacar un disco nuevo o no: baladas empalagosas y aburridas que agrian un poco los adelantos y que ponen en solfa al trío inglés.

Conclusión

A pesar de todo, un disco disfrutable, aunque se haga casi obligatoria la función forward (máximo si hemos adquirido la edición deluxe), perfecto para estos calores estivales, más cercano de la verbena que de la obra que sienta cátedra, pero que sin lugar a dudas puede sacar pecho de regalarnos unos cuatro o cinco pelotazos que más quisieran muchas óperas primas.

7
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Álbum

Communion

Artista

Years & Years

Año

2015

Discográfica

Polydor

Ruben
Ruben

Oriundo de La Línea pero barcelonés de adopción, melómano de pro, se debate entre su amor por la electrónica y el pop, asiduo a cualquier sarao música y a dejarse las yemas de los dedos en cubetas de segunda mano. Odia la palabra hipster y la gente que no calla en los conciertos.

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