Cine

Georges Méliès: Viaje a la Magia

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Hay en Barcelona, en el Caixaforum, una exposición muy peculiar. Se trata de la denominada «Viaje a la magia», una exposición dedicada a Georges Méliès, a la que tuve la suerte de asistir en sus primeros días de apertura. Aquí van mis impresiones.

EL PADRE DEL CINE

Si le preguntamos a cualquiera quien inventó el cinematógrafo, la respuesta es unánime: los Hermanos Lumiere. Y hasta ahí todo correcto. Pero el aparato no lo es todo, y es que el auténtico padre del cine, el que de verdad lo usó para construir historias, fue Georges Méliès. Interesado por la magia y el teatro, Méliès empezó a dedicarse al ilusionismo durante su estancia en Londres. Más tarde asistiría a una exposición, al primera, del cinematógrafo de los Lumiere. Asombrado por esas imágenes en movimiento, que le recordaba a sus propios espectáculos de Linterna Mágica,  quiso comprar el aparato. Los Lumiere, interesados, le preguntaron para que lo utilizaría, y el Méliès dijo que para el espectáculo, que veía un gran potencial para contar historias en el cinematógrafo. Al oir esto, los inventores le dijeron que no, que su aparato estaba pensado para estudiar la realidad, para la investigación científica, no para el teatro y la farándula. Decepcionado, Méliès vuelve a su mundo de teatro, pero algo en él ha cambiado. No deja de pensar en esto hasta que un buen día consigue hacerse con una cámara de otros inventores, parecido al modelo de Edison, que él mismo modifica para poder grabar y reproducir, ya que el modelo original solo le permitía una de las acciones. Y entonces, empezó la magia.

 

Méliès empieza a grabar en exteriores, pero debido a las inclemencias del tiempo, invierte todo el dinero que tiene en dos cosas: La primera, construir el primer estudio de grabación de la historia, un palacio de cristal para permitir la mayor entrada de luz posible, con cortinas para simular la oscuridad, y una cámara fija, por lo que el «travelling» era un poco distinto del actual, ya que el actor era el que tenía que acercarse o alejarse del objetivo. La segunda, el teatro Robert-Houdin, donde proyectará sus más de 600 películas.

El culme de Méliès llegó con «Viaje a la Luna», adaptación del título de Julio Verne «De la Tierra a la Luna», una superproducción de 15 minutos, llena de extras, decorados y vestuario. Esto ocurrió en 1902. Sin embargo, un destino extraño le esperaba a Méliès, ya que la piratería que se llevaba a cabo en EEUU (raspando el logo de STAR FILMS, el estudio de Méliès o copiando las películas plano por plano) hacen que Méliès pierda todo su dinere y se vea obligado a vender el estudio y a reciclar el celuloide de sus películas. Por suerte, y avanzó el final feliz de la historia, se conservaron unas 250.

Méliès desapareció de la escena pública y sobrevivió con diversos espectáculos de teatro y, más tarde, casándose con una de sus antiguas actrices, Jeanne d´Alcy, que poseía una juguetería en la estación de trenes de Montparnasse, donde Méliès trabajó durante unos años.

Pero la historia termina bien, y es que Henri Langlois, creador de la Cinematique Français, lo reconoce en la estación y le pide por favor que vuelva y, con un gran homenaje, se proyectan las películas de Méliès en un teatro repleto de gente. La obra del genio, del padre del cine, ha sido revalidada, redescubierta y reivindicada por la Cinematique Français, hasta el punto de que es reconocido con la Legión de Honer en 1931 y sus restos descansan en el famoso cementerio Père-Lachaise.

LA EXPOSICIÓN

La Caixa se ha dejado el dinero y los recursos para esta exposición, ya que cuenta con toda clase de piezas cedidas por la propia Cinematique Français, así que son todas originales. Entre las piezas mas interesantes, se encuetra una cámara original de Méliès, una linterna mágica, guiones, reproducciones y maquetas de los estudios de Méliès o un autorretrato encadenado en la juguetería de Montparnasse. Hay muchísimas piezas interesantes, la exposición es enorme y merece muchísimo la pena. Hacen visitas guiadas los Lunes y los Sábados, en catalán y en castellano (yo la hice en catalán y me enteré prácticamente de todo). La exposición es gratuita, y la guiada a un precio de 3 euros, pero si tienes tarjeta de La Caixa, cuesta 1.5 euros. Además se hacen actividades paralelas relacionadas con el tema, como la que yo asistí que era una proyección de varias películas de Méliès con música en directo.

Sin embargo, una de las piezas más importantes es el autómata original de la Invención de Hugo, cedido por Scorsese a la Cinematique Français

EL ÚLTIMO HOMENAJE.

Y es que el último homenaje a Méliès lo hizo el señor Martin Scorsese con su genial película la Invención de Hugo, una fantasía llena de historia del cine e imprescindible para todo aquel buen cinéfilo. Pero eso, es otra historia que deberá ser contada en otro momento.

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