Cine

Dogville

Lars Von Trier

2003

Por -

Dogville es una película con unos planteamientos fuera de lo común, al igual que su puesta en escena. En un espacio teatral, sin ningún escenario construido más allá de unos planos dibujados en el suelo, Lars Von Trier nos cuenta las desdichas de Grace, la cual, huyendo entre disparos, llega a un pequeño pueblo en las montañas con tan sólo una calle principal, y unas pocas casas. La gente es muy sencilla. Por no tener, no tienen ni alcalde. Esas funciones se las dejan a Tom, el portavoz del pueblo, que reúne a todos los habitantes para decidir si hospedan o no a Grace, ocultándola de sus perseguidores, y de la ley. Dogville acepta a la forajida durante un periodo de prueba de dos semanas, durante las cuales Grace les ayudará en sus trabajos para demostrar que es una buena persona.

Aunque de primeras los pueblerinos no parecen necesitarla, pronto pasarán a tratarla como una esclava, ya que, al fin y al cabo, Grace no tiene a dónde ir. Lars Von Trier, en una historia dividida en nueve actos, nos contará hasta dónde puede llegar el ser humano cuando puede abusar de alguien. De cómo podemos abandonar nuestros principios y comportarnos como nunca pensamos que seríamos capaces. Todo de una manera fría y sin tapujos.

Nicole Kidman (Grace) lo borda. Ha sabido leer a su personaje al completo, y actuar en consonancia a su forma de ser. El discurso calmado, las caras que pone cada vez que se aprovechan de ella. Sus gestos son los de una persona que acepta cualquier cosa, porque de verdad piensa que es lo correcto. Una mezcla de ingenuidad y convicciones firmes, que retrata a la perfección.

Dogville es una propuesta muy arriesgada y original de Lars Von Trier. Si bien la primera hora puede hacerse algo pesada, es necesaria para el impresionante desenlace. Es una película que te hará pensar, y te hará dudar de tu propia moral. A partir de aquí, entro a comentar ciertos aspectos de escenas puntuales, así que cuidado,  porque entramos en terreno spoiler.

Dogville

El punto central de Dogville es la moral. Pero no nuestra moral, sino la de Grace. Es importante tener esto presente. Grace hace de Diosa de la justicia. Tiene sus propios principios, con los cuales juzga los comportamientos de los habitantes del pueblo. Nosotros, si sufrimos alguna injusticia, lucharíamos contra ella. Grace no. Da su opinión, pero intenta ponerse en la piel del otro, intentando excusarlo de cualquier forma. Nuestra protagonista es chantajeada, violada, explotada, y humillada, pero en ningún momento deja de pensar que no lo hacen con maldad, sino que está en su naturaleza ser así. Es decir, no saben actuar de otro modo, aunque saben que están haciendo el mal.

Algo que puede hacerla parecer extremadamente vulnerable, también puede dotarla de una frialdad despiadada a la hora de acometer el juicio sobre todo el pueblo. Cuando tiene entre sus manos el ver al pueblo vivir o morir, tiene una revelación. Puede que no sepan actuar de otra forma, pero no hacen nada por cambiar. Si fuese ella misma la que estuviera en la situación, se imagina castigándose, teniendo algún tipo de remordimiento. Pero ellos no. Por lo tanto, cuando hace un minuto sentíamos compasión por la pobre e indefensa Grace, ahora nos sorprendemos cuando decide matar a todo el pueblo. Traumática escena en la que ordena matar a los hijos delante de la madre, uno a uno, como ésta hizo con sus figuras. El espectador, de repente, tiene sentimientos encontrados. Por una parte, su deseo de venganza sobre todo el pueblo se ve cumplido. Por el otro, la forma de la venganza, es demasiado brutal y sádica. ¿En qué nos convertimos si nos alegramos de la decisión de Grace?

Otro punto importante, es el autoengaño de todos los habitantes. Todos se aprovechan de la forastera de una u otra forma a lo largo de la película. Saben que no tiene escapatoria, y que jamás podría denunciarles. Se esconde en el pueblo de la policía y de un grupo que la persiguió disparándola, así que está indefensa, y a su merced. Es algo que quizás de inicio no piensan, pero que poco a poco les da carta blanca para dar rienda suelta a las atrocidades que van planeando. Pero, ¿no debería aparecer algún tipo de resentimiento por todo lo que hacen? Depende. El resentimiento sólo aparece cuando crees que has hecho algo mal. Pero si te autoengañas justificando tus actos, ¿por qué iba a aparecer? Queda muy, muy bien reflejado en el conductor del camión, el cual le promete que la ayudará a escapar del pueblo, a cambio de dinero, claro. Pero conforme avanzan por la carretera, se encuentran ciertos problemas, que el conductor utiliza de excusa para sumarle “intereses” al precio, los cuales se cobra en forma de abuso sexual. Algo que para nosotros es horrible, él justifica (a Grace, al espectador, y probablemente a sí mismo) diciendo que no tiene elección. Que es lo normal, cobrar un interés por la peligrosidad, ya que todos lo hacen, y por tanto él debía hacerlo también. “No pienses que estoy intentando sacar provecho de esto”, le dice. Acto seguido, la traiciona llevándola de vuelta al pueblo, por supuesto.

Aunque otros habitantes cometieron maldades más atroces, en mi opinión Tom es uno de los más responsables de todo lo que le ocurre a Grace. Tiene cierto poder sobre el pueblo, pero no lo termina de controlar. Cuando todos empiezan a degradarse y a abusar de su amada, decide formar parte del juego y justificar cada acto. El plan de escape que piensa no es más que una excusa por su parte para no enfrentarse a sus vecinos, con los que se ha criado toda la vida. Sabe que igual que maltratan así a Grace, él podría ser el siguiente. Por eso, cuando al final, pierde interés por ella, se autoengaña para cambiarse al bando del pueblo de nuevo. No sólo la vende a quién la perseguía, sino que la encierra con llave e incluso intenta sacar un poco de dinero como “recompensa” por ello. Es el mismo que al final, durante la matanza, habla con ella de forma amigable, pidiéndole que le deje usar toda esta historia para su libro. Una cercanía que ya no engaña a nadie. De hecho, es al único al que Grace mata por sí misma.

Dogville te atrapa, te emociona, te repugna. Es una película diferente, que te hará cuestionarte hasta a ti mismo.

Enrique

Amante de la música y el buen cine. Me gustan las películas que cuentan una historia a través de pequeños detalles. Hay mil formas en las que un director expresa una idea; yo trato de averiguarlas para contártela.

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