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Analizamos Mad Men

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Hoy termina una serie cuyo nombre quedará grabado en la historia de la televisión. Soportará el paso del tiempo, de la misma forma que han hecho otras antaño, tales como The Sopranos, The Wire, o Six Feet Under. No importa si vemos una escena de Tony jugando con su hijo a la Nintendo 64 en el salón de su casa. O a Sarah criticando que Bush saliese elegido una vez más. Lo que importa es lo que hay detrás de esos diálogos o escenas. Lo importante, en estas series, son los temas que tratan en un aparente segundo plano, cómo maduran (o tocan fondo) los personajes. No darte cuenta al instante de los cambios que se han producido de una temporada a otra, porque no todo está mascado para el espectador. El público puede meterse de lleno en la serie, o simplemente disfrutar de, en este caso, el mundo de la publicidad. Una serie que posiblemente será distinta para cada persona que decida verla.

Mad Men es una serie sin una trama principal definida. O al menos, no resulta obvia. La publicidad no es más que una excusa para explotar a los personajes, que son la verdadera esencia de la serie. Si bien es cierto que las campañas publicitarias son muy ingeniosas y entretenidas, con lo que nos quedaremos al final del capítulo es con la experiencia que ha tenido un personaje durante su transcurso. Quizás la presentación de la campaña de Heinz nos convenza hasta a nosotros, el público. Pero lo que de verdad recordaremos al final, es ver que a Megan no le ha producido ninguna satisfacción ese triunfo. Ver a Sally madurar con el paso de los años, desde ser una niña pequeña, hasta convertirse en una adolescente contestona y mordaz. O a Pete perder todo lo bueno que tenía en su vida. Son cosas que no pasan en un capítulo, y a veces, tampoco en una sóla temporada. Pero, como las propias experiencias de la vida, tanto el personaje como el espectador, se dan cuenta con el paso del tiempo cómo ha cambiado todo respecto a unos años. De ser la secretaria remilgada Peggy, a ser la aspirante a directora creativa de una importante agencia de publicidad, la Srta. Olson.

Y por detrás de todas esas experiencias, se encuentra una sociedad plasmada al milímetro. Una clara representación de una gran compañía en la Nueva York de los 60. Toda la estética está cuidada a la perfección: los vestidos, coches, peinados… Hasta eventos históricos, como la victoria de Kennedy, la muerte de Martin Luther King, o la llegada del hombre a la Luna. La serie renueva todos estos aspectos conforme pasan los años, hasta que se acercan a los 70. Los personajes son modificados no sólo por sus experiencias, sino también por una sociedad cambiante y activa. Las drogas, el movimiento hippie, el rock and roll, o la guerra fría, serán factores que deberemos considerar en la ecuación que define a nuestros protagonistas. Por otra parte, hay muchos comportamientos típicos de la época, como son el claro machismo reinante en las oficinas, la homofobia, la adicción al alcohol y el tabaco… Todos los personajes están marcados por esa forma de pensar de la sociedad, afectando a cada uno de forma distinta.

Si aún no has empezado la serie, te recomendamos que dejes de leer. A continuación hablaremos un poco de los principales personajes de la serie, y la evolución que han sufrido a lo largo de las temporadas. Nos dejamos a algunos como Trudy , Salvatore Romano, Harry Crane, Duck Phillips, Crosgrove, Kinsey, Pryce, o Megan, entre otros muchos. Algún día sacaremos una enciclopedia con todos ellos.

Betty2Es irónico pero, gracias a su ADN machista, Mad Men se ha convertido en una de las series más feministas de la actualidad. La serie tiene los mejores personajes femeninos de ficción que podamos imaginar. Empezando por Betty Draper, que vive en una constante lucha entre lo que ella quiere ser y lo que los demás esperan de ella. Desde pequeña se le ha inculcado que debe ser una esposa con buena planta. Tener la cena preparada para cuando llegue su marido a casa, criar a sus hijos haciéndoles andar el camino de las personas decentes… En resumen, vivir por su familia. Pero, ¿y ella? A pesar del cambio que supuso en su vida el dejar a Don por Henry, Betty no se ha contentado y ha ido liberándose de esas cadenas una a una. El drama que nos dejan para despedir al personaje, con ese cáncer, sirve de prueba para ver que ya no es la misma persona que hace siete temporadas. No busca llamar la atención, ni el drama. Quiere seguir viviendo su vida de forma plena, le quede el tiempo que le quede. Aunque no tenga fuerzas y se caiga una y otra vez en las escaleras de la universidad. Betty ha cambiado, ya no es débil, ya no necesita que se preocupen por ella. No quiere vivir lo máximo que pueda, quiere vivir como ella quiera el tiempo que le quede.

Don2

A pesar de haberle visto durante siete temporadas, es imposible saber qué va a pasar con Don hoy. Muchos abogan por la teoría de los créditos del inicio, según la cual, la serie terminará con él suicidándose al tirarse por la ventana de la oficina. Astutamente, los guionistas jugaron con esa idea, haciendo que Don mirase mucho por la ventana en los últimos capítulos. Sin embargo, a día de hoy, no sabemos que pasará con él. De momento parece que ha dejado de lado el perseguir la felicidad casándose con una nueva Sra. Draper a la que engañará pasados unos meses, y simplemente viaja. Es millonario, y ha dejado el trabajo (aunque en McCann aún le estén esperando). Se deja llevar por la carretera, sin ningún destino en concreto al que dirigirse. Es significativo que en el último capítulo, por fin confesó su falsa identidad a un grupo desconocidos. Parece que ya sólo le queda una cosa que resolver en su camino, algo que ha sido la causa de su infelicidad desde que le conocemos: dejar de hacer las cosas que se supone que te dan la felicidad (conseguir una mujer, hijos, un buen trabajo, tener mucho dinero, etc.), y encontrar aquellas que te la dan de verdad.

Joan2

Joan Holloway, por otra parte, es quizás el personaje femenino que más ha entendido, asimilado y modificado las presiones sociales de su época. Al entenderlas, Joan es capaz de obligar a sus compañeras a cumplir su función mientras que ella astutamente se abre paso por los resquicios de las normas. Las presiones del entorno existen, pero Joan está -muchas veces- por encima de ellas. Sabe jugar con su condición de mujer y volver los ataques que recibe en fuertes armas con las que abrirse paso entre el mundo de machistas que la rodea. Esto la vuelve en uno de los personajes más cínicos y manipuladores de la serie, aunque no siempre podrá salir indemne de su juego. Piedra angular de todas las compañías en las que ha estado, es quizás el personaje que más se ha sacrificado por todo, y por todos. Desde su relación con un marido que prefería estar en la guerra que en casa por problemas de autoestima, pasando por las idas y venidas con Roger y su hijo en común, hasta el trato con Jaguar. Joan ha sobrepasado todos los problemas que le han ido viniendo en su vida, siempre con la cabeza alta y vista al frente. Como Peggy, supo abrirse paso y conseguir sus objetivos, aguantando todos los golpes.  En una ocasión dijo que la habían criado para ser una mujer excepcional. Vaya si lo consiguieron.

Roger2

Roger siempre tiene una respuesta para todo. Normalmente, cargada de ironía. A simple vista nos puede parecer un personaje muy simple, pero nada más lejos de la realidad. Roger tiene el mismo problema que Don; no sabe estar en una relación stable. Y tampoco es apto para tomar responsabilidades. Puede enamorarse de su secretaria, y dejar todo por ella, porque es LA mujer de su vida. Pero acaba cansándose, y volviendo a dejarla para ser libre. Su relación con Joan siempre está de fondo, aunque cada uno sigue su vida. El trato con Bert es como el de un padre con su hijo, y la muerte de éste le hace dar un paso al frente para tomar las riendas de la compañía en momentos de crisis. Sin embargo, la venta del 51% de las acciones a McCann, acabó volviéndose en su contra. Perdieron toda la libertad que se les prometió al mudarse a sus oficinas, y dos personajes tan importantes para él como son Joan y Don, han dejado la empresa. Un golpe más, al siempre sonriente Roger Sterling.

Peggy2

Empieza como secretaria de Don, pero pronto saca a relucir su talento para la publicidad. Sin embargo, no es fácil, y menos para una mujer, conseguir el respeto de tus compañeros en una época así. Y no sólo tendrá que luchar contra ellos. Su familia, muy católica, esperará que Peggy retome el buen camino, encuentre un buen marido, y deje de intentar ser lo que no es. O lo que ellos creen que no es. Ella no se contenta con eso; prefiere compaginar su vida profesional con la sentimental. Quiere formar una familia, pero siente atracción por hombres con los que todo el mundo sabe -menos ella- que no lo podrá conseguir. Empezando por Pete Campbell, con el que tendrá un hijo no deseado, y a pesar de ello, guardará silencio y seguirá adelante. Es una mujer con unas ideas muy claras, y que sabe cuáles son las prioridades en su vida. Su relación con Don es de las más especiales de toda la serie. Se asemeja a la que puede haber entre un mentor y su pupilo más prometedor, pero con muchas interferencias de por medio (algo lógico cuando tu referente es Don Draper). Existe un respeto entre ambos que está por encima del amor/odio que se puedan profesar en distintos momentos. Al final de la serie, vemos a una Peggy desinhibida (gracias en parte a la conversación con Roger), dejando atrás las preocupaciones que siempre le han importado. Tiene clara su hoja de ruta; permanecer en McCann Erickson un par de años, y luego buscar trabajo de lo que de verdad quiere, ser directora creativa. Sin jefes. Para crear, como ella dijo, algo que perdure en el tiempo. Y seguro que lo conseguirá.

Pete2

Pete es, quizás, el personaje más manipulador de toda la serie. Sin embargo, una vez te ganas su lealtad, es capaz de renunciar a grandes beneficios por ayudarte, como ya hizo en su día con Don. Como Peggy, mantiene con él una relación muy especial, en las que unas veces le admira, y en otras le odia con todas sus fuerzas. Irónicamente, conforme pasan los años, vamos comprobando que guarda muchas similitudes con él. Es de los mejores en su trabajo, y tiene una familia aparentemente perfecta, pero que va dejando de lado poco a poco para descubrir el mundo del adulterio. Lo cual, como a Don, le cuesta su matrimonio. Y al igual que él, también tiene un gran secreto que siempre ha guardado. Mientras Draper mantiene su verdadera identidad en secreto, Pete tiene un hijo secreto con Peggy, al que no conoce. Sin embargo, hacia el final, parece que se ha separado de ese camino. Va a cambiar de trabajo, y a volver a empezar desde cero con Trudy. Personalmente, me parece algo que ha sucedido de forma muy brusca, en un sólo capítulo. Es difícil saber si Pete de verdad ha cambiado y se ha dado cuenta de lo que le hacía feliz, o vuelve a querer rizar el rizo de nuevo, mintiendo a Trudy y a sí mismo. Como si de un nuevo desafío se tratase, con el que salir de la rutina en la que se había convertido su vida.

Sally2

Poco o nada podía imaginar Matthew Weiner que la -por aquel entonces- pequeña Kiernan Shipka tenía un talento tan grande en su interior. Heraldo de la juventud de los sesenta, le corresponde criticar y rebelarse en contra del estilo de vida de sus progenitores. De la pluma de Weiner nace un personaje respondón, irónico y mordaz. Sally es la mezcla perfecta de Don y Betty, algo muy difícil de plasmar, pero que consiguió hacer a la perfección. Su relación con los padres es agridulce. Con Don ha tenido momentos muy dramáticos, como cuando presenció en directo el affair que mantuvo con la vecina de arriba. Sin embargo, y a pesar de decir que su padre nunca le ha dado nada, siempre han sabido hablar de las cosas importantes, y entenderse el uno al otro. Con Betty, por otra parte, ha mantenido una relación bastante fría. Al principio le echaba la culpa de que su padre se hubiera ido de casa, y, conforme crecía, desataba todos sus comentarios mordaces sobre ella. Cuando se enteró de lo del cáncer, mantuvieron una charla bastante representativa de lo que es su relación. No hubo contacto físico alguno, pero hablaron como dos mujeres adultas, entendiéndose la una a la otra. Con cariño, y amor, pero sin expresarlo claramente.

Bert2Y para acabar, como no podía ser de otra manera, hablamos de Bert Cooper. El capitán del barco, reconocido por todos. Quizás es el personaje que menos evoluciona de toda la serie (lo cual es muy significativo), pero es porque no le hace falta. Él ya ha madurado, está al final de un camino que el resto de la oficina aún recorre. Mientras todos cambiaban, para bien o para mal, él simpre se ha mantenido fiel a su filosofía, a la sabiduría que le ha proporcionado toda una vida. Obsesionado con los gérmenes, no dejaba que nadie entrase a su despacho sin descalzarse antes. Puede que sea el único personaje al que Don nunca ha cuestionado. Como a todos los personajes de la serie, a excepción de Draper, también le llegó su momento de decir adiós. Unos encuentran un trabajo nuevo, otros intentan recuperar su vida… Bert nos dice adiós mientras el hombre pone el pie en la Luna, al son de ‘The best thing in life are free‘.

 

 

Enrique

Amante de la música y el buen cine. Me gustan las películas que cuentan una historia a través de pequeños detalles. Hay mil formas en las que un director expresa una idea; yo trato de averiguarlas para contártela.

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