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Los mejores discos internacionales del 2018 (20 al 1)

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Llega uno de los momentos más esperados del año como es el de volver a revisar todos esos discos internacionales que más nos han llamado la atención a lo largo del 2018. De este modo vienen a nuestra cabeza algunos discos de principios de año que teníamos ya algo olvidados y que al final se acaban convirtiendo en los más destacados, sintiendo como la novedad es algo que prima sobre el resto, intentando no dejarnos llevar por ella a la primera. Por ello la lista que hemos confeccionado resulta de lo más diversa, encontrando entre los miembros de la comunidad de Mindies trabajos en común pero sobre todo una gran diversidad que intentamos plasmar día a día en la web. Diversidad bien entendida como sinónimo de calidad y necesidad de ampliar nuestros horizontes día a día a la hora de intentar ofreceros cosas diferentes al resto de webs que pueblan el saturado mundo de los magazines musicales online. Por ello, al menos en este primer tramo de la lista con nuestros 40 discos internacionales favoritos, os encontraréis con alguna que otra sorpresa bastante mayúscula.

20

Last Building Burning (Wichita)

Cloud Nothings

Cloud Nothings han decidido volcar en su nuevo trabajo lo más visceral y de tintes oscuros que llevan dentro, lanzándose a por un apartado que aunque siempre ha estado presente en sus canciones nunca había explotado con tanta claridad como ocurre en este Last Building Burning. Con una carrera inmaculada, donde no nos encontramos ni un solo trabajo que ofrezca signos de agotamientos, la banda liderada por Dylan Baldi ha probado a ver lo que ocurría si intentaban reforzar todas sus líneas de la misma forma que exhiben su música en directo, sin perder de paso ese espíritu melódico tan asociado a la forma en la que en la música post hardcore se conducen los estribillos. Estamos por lo tanto ante un trabajo que sin establecer una nuevas coordenadas en la trayectoria de la banda acaba por fijar las ya presentes de forma definitiva, suponiendo su escucha todo un ejercicio de liberación de las múltiples formas de enfado que pueda haber dentro de ti.

19

In a Poem Unlimited (4AD)

U.S. Girls

Megan Remy ha logrado el que probablemente sea el trabajo definitive de la Carrera de U.S. Girls, sintiendo muy de cerca como su capacidad de ampliar nuevos horizontes la ha llevado muy lejos. A través de los temas contenidos en esta nueva referencia nos introduce en el epicentro de los problemas de la sociedad norteamericana actual a través de un pop seductor, con momentos realmente brillantes cuando se trata de acercarse al funky o un carácter puramente soul. Es preciso matizar que todo ello llega logrado con un especial protagonismo de unas guitarras de lo más moldeables pero que en todo momento aportan esa sensación de estar ante algo de lo más grande. Debido a ello canciones como ‘Rage of Plastics’ resultan de lo más exuberantes, incorporando unos coros que ponen de manifiesto lo necesario que resulta el resurgimiento de las características soul que no supongan tan solo un apartado estético, sino que sirvan para tomar fuerza en su mensaje. Desde luego U.S. Girls lo han conseguido en este trabajo de una forma impecable.

18

The Art of Pretending to Swim (Domino)

Villagers

Villagers regresa de nuevo con un álbum que ha sabido contentar a sus fans, haciendo eco de muchos elementos de ese maravilloso debut Becoming a Jackal, pero añadiendo con sabiduría ingredientes que demuestran una madurez emocional más marcada. Como siempre, este también mantiene aquella fantástica característica de O'Brien, aquellas emotivas, honestas e íntimas letras que lo ayudan a desnudarse sin miedo ante sus oyentes. Nos encontramos ante un tema que parece ser recurrente en las canciones de este disco, nos plantea cuestiones sobre la fe, de cómo ciertos aspectos de la religión, así como de la posible salvación, parece que lo han acosado en ciertos momentos de su vida. Instrumentalmente ha apostado por el uso de baterías y sintetizadores electrónicos llevándolo, sin desencaminarse, hacia una nueva dirección, algo que ya veníamos viendo en temas de anteriores discos como ‘The Waves’ o ‘Judgement Call’. The Art Of Pretending To Swim es el disco más ambicioso del irlandés hasta la fecha, donde hay una familiaridad reconfortante, un equilibrio placentero entre lo analógico y lo digital.

17

Heaven and Earth (Young Turks)

Kamasi Washington

Todo lo que toca Kamasi Washington da la sensación de excesivo, mayestático, inabarcable: desde su directo – una orgía auditiva en toda regla-, sus discos –dos horas y media contenida en este trabajo- e incluso su indumentaria: toda ello responde a una ambición sin medida, a un caudal creativo sin límites al que se le queda pequeño cualquier formato. En su largo minutaje –todo un corte de mangas a la inmediatez de nuestros días- nos ofrece guiños a ritmos latinos ‘Hub-tones’, funk grasiento en ‘Fists of fury’ y, cómo no, minutos y minutos de jazz lisérgico y espiritual (no es baladí el título del álbum) en ‘Can you hear him’, ‘Vi Lua Vi Sol’ o ‘Show us the eay’. Entremedias, el tipo tiene tiempo incluso de inventarse una banda sonora, ‘The space travellers lullaby’ y a anotar nuevas piezas en el cuaderno del jazz más heterodoxo: ‘The psalmnist’ o ‘The invincible youth’. Lo dicho: un auténtico genio.

16

Blood (Loma Vista)

Rhye

Tal y como hizo Woman, Blood apunta a la exquisitez combinando unos arreglos musicales excelentemente trabajados con el sentido uso de la voz de Milosh, cuya deliciosa ambigüedad florece cada vez que recordamos que es él quien canta y que, por increíble que parezca, no hay vocalista femenina en Rhye. Aun así, Hannibal, quien fue una pieza fundamental en Woman, pero que jamás fue parte del proyecto como tal, no ha participado en la gestación de este nuevo disco. Eso ha marcado diferencia más notable, pues se ha minimizado la presencia de toques electrónicos. Milosh, por su parte, ha estrechado lazos con los músicos que lo han acompañado en directo durante estos años y termina por entregarnos un disco de sonido definitivamente más orgánico. Aparte, el divorciarse de la actriz Alexia Nikolas, a quien el líder de la banda dedicó Woman en su totalidad, podría haber desembocado en un álbum surcado por la amargura y el dolor. La única referencia a este hecho es ‘Waste’, el primer tema.

15

God's Favorite Costume (Bella Union)

Father John Misty

Father John Misty, el magnífico ego de Josh Tillman, regresa con un álbum después de un año de la publicación de Pure Comedy. El artista sigue encandilándonos con ese suave soft-rock y su apacible voz, encantado de demostrar tan perfectamente cada emoción con sus palabras. Esta persona que brota del cantante y compositor ha demostrado siempre su grandeza, ha creado un mito a su alrededor y ha sabido contarnos sus historias siempre llenas de amor, ironía y sobre todo, honestidad. En definitiva, hemos podido ver a través de sus anteriores trabajos cuán fantástico quería creer ser. Sin embargo, su cuarto álbum, God's Favorite Customer, intenta destruir en gran medida todo lo que hasta ahora ha creado. El disco es comparativamente vulnerable, lleno de lamento, en muchas ocasiones llegando a ser desgarrador, ‘The Songwriter’ siendo un claro ejemplo de ello, posiblemente la canción más brutalmente honesta y devastadora que haya hecho Tillman como Father John Misty. Posiblemente todo esto sea debido a que el disco fue escrito durante un período de dos meses cargados de emoción en la habitación de un hotel de Nueva York, concentrando todos sus demonios en estas 10 canciones, donde parece que ha comenzado a alejarse de su ego para ver de distinto modo el mundo y los que le rodean.

14

Chris (Because Music)

Christine and the Queens

Chris, el esperadísimo segundo trabajo de Christine and the Queens, viene marcado por la compleja y potente personalidad del personaje que Hélöise Letissier ha creado, Chris, una heroína que destaca por su masculinidad, siendo a la vez tan creativa como seductora. El álbum resultante es una combinación eléctrica de sentimientos y sensaciones, transmitidos gracias a sus letras, sensuales y a la vez personales, evocándonos todo tipo de emociones; desde la lujuria, pasando por la tristeza, la pasión y la ambición. Un trabajo donde la artista ha sabido demostrar un severo cambio desde la publicación de Chaleur Humaine, donde se centró en la frustración que sentía para con la sociedad para enfocarse ahora en la mujer poderosa en la que se estaba convirtiendo, entendiendo que no había necesidad alguna de disculparse cuando así lo sintiera . En cuanto a su sonido viene marcado por un híbrido peculiar entre lo mejor del pop y el funk de los 80, haciéndonos bailar recordando lo mejor de aquella década.

13

Aviary (Domino)

Julia Holter

Resulta increíble como Julia Holter es capaz de fascinarnos como el primer día a la hora de moverse siempre en territorios inclasificables, tan peliagudos como resplandecientes, haciendo gala de un abanico de recursos realmente inacabable. En este Aviary seguramente recupera su faceta más inaccesible debido a la enrome catarata de ideas planteadas, todas ellas unidas mediante a la particular solemnidad que siempre ha sido capaz de reflejar en sus temas. Otra de las grandes características que posee este disco es la de la grandilocuencia con la que todo resulta llevado a cabo. Después de desnudar al máximo sus canciones un una gira en la que solo estuvo acompañada por su piano, en esta nueva referencia se ha situado en el extremo opuesto contando con una instrumentación excelsa. Si a esto le unimos su enorme capacidad para ofrecernos unas letras directas, cargadas del proceso de deshumanización que vive la sociedad actual, obtenemos otra de esas joyas con las que la norteamericana demuestra ser una de las artistas de pop experimental más influentes de la última década.

12

Freedom's Goblin (Drag City)

Ty Segall

A pesar de que el incombustible Ty Segall parece que siempre pone el mismo énfasis en todos sus trabajos, cierto es que hay veces que acierta más que otras. Este es el caso de Freedom’s Goblin, uno de los trabajos más madrugadores del 2018, plagado de momentos de lo más entusiastas y que se alejan en cierta medida a lo que solemos esperar de él. Este por ejemplo puede ser el caso del esplendoroso inicio del disco con ‘Fanny Dog’, introduciendo unos vientos que realmente le sientan a las mil maravillas. Abriendo del mismo modo la puerta a influencias funky pero cargadas de ese carácter visceral que siempre lo caracteriza, temas como el sintetizado ‘Despoiler of Cadaver’ siguen tendiendo nuevos puentes hacia otras zonas donde el garage no lo es todo. Del mismo modo también podríamos mencionar esa otra cara de lo más emocional donde el ruido no hace acto de presencia como ocurre en ‘The Last Wlatz’, mostrándonos una vez más una versatilidad sin límites.

11

Joy as an Act of Resistance (Partisan Records)

IDLES

Tomando como máxima que todo arte es producto de la época en que se produce, el segundo disco de los ingleses refleja como pocos el zeitgeist actual: tensión, rabia y decepción campean a sus anchas por los doce cortes de su álbum. Compartiendo ADN con otros colegas de parecido pelaje: Fucked Up, Sleaford mods o Girl Band, su propuesta combina hardcore punk y letras con enjundia, como si Noam Chomsky quisiera remover consciencias fuera del papel, dentro de la pista, aquí no estamos ante cinco tíos agitando cabezas y excretando sobre todo lo conocido: aquí hay substancia. En su música planea cierta tensión siempre a punto de estallar: ‘Danny Nedelko’, ‘Never fight a man with a perm’, bilis ‘Love song’ (¿la mejor canción de este año?), y mucho, mucho (combat) rock del bueno que te invita nada más escucharlo a unirte a la melé de la portada. Si alguien me pidiera que pusiera música a este año –Brexit, Trump, auge de la ultra derecha- yo le pondría ‘Joy as an act of resitance’. Sin duda.

10

Both Directions at Once (Verve Label Group)

John Coltrane

Atrapada como un insecto en una gota de ámbar, esta grabación de 1963 nos presenta al cuarteto clásico en plena forma: McCoy Tyner, Jimmy Garrison y Elvin Jones antes de acometer el mayúsculo ‘A love Supreme’ un par de años más tarde. Grabado en los estudios Rudy Van Gelder, la cinta original fue recuperada por la familia de la primera mujer de Trane, Juanita Naima, y planchada, cómo no, por el sello que más alegrías nos dio durante su vida, Impulse. Lejos de sus obras maestras, el antes mencionado ‘A Love Supreme’, el valiente (y añadiría hardcoriano) ‘Ascensions’ o ‘Blue train’, entre muchas otras; este trabajo nos muestra tanto su cara más mainstream –’Nature boy’ podrías ser un buen comienzo para neófitos- y su faceta más experimental: ‘Untitled original 11386’. A pesar de ser, cómo ya hemos dicho, un apunte menor en su discografía, se trata de uno de los mejores discos de este año y es que, cincuenta y cuatro años después John Coltrane sigue reivindicándose como uno de los mejores músicos del siglo XX.

9

Be the Cowboy (Dead Oceans)

Mitski

Parece que por fin ha llegado el momento en el que Mitski ha dado el salto definitivo hacia el gran público, encumbrándola hacia aquellos territorios donde ser una diva pop no está reñido con basar su propuesta en un apartado de guitarras más o menos clásico. Cierto es que el quinto trabajo de la artista tiene muchas similitudes con todo lo mostrado a lo largo de su carrera, solo que en esta ocasión parece que todas ellas se han juntado en unos temas bien estructurados y con mucho de esa necesidad de dar rienda suelta a sus sentimientos más pasionales. Cómo bien recoge en el tema ‘Remember My Name’, Mitski quiere perdurar de una vez en el estrellato, logrando una lírica de lo más directa donde las metáforas se esfuman, llegando los mensajes al oyente de una forma totalmente completa. A lo largo de sus canciones, la artista de origen japonés no duda en mostrar su fragilidad, sus anhelos y sus nuevas ambiciones, todo ello sin enmascarar la necesidad de acercarse al grito cuando las letras lo precisan.

8

Twin Fantasy (Matador Records)

Car Seat Headrest

Para poder entender bien el significado de Twin Fantasy (Face to Face) primero debemos ser conocedores de su historia. Will Toledo lanzó Twin Fantasy bajo el nombre de Car Seat Headrest a través de su página de Bandcamp en 2011, así pues el disco que nos entrega ahora no deja de ser una versión del álbum que creó cuando tenía tan sólo 19 años. Muchos se preguntarán entonces si esto era necesario, y la respuesta es que para un perfeccionista como Will Toledo sí. Según sus palabras el álbum nunca estuvo realmente terminado y no fue hasta el año pasado que supo cómo hacerlo. Y en realidad nadie mejor que él para saber qué curso debe seguir su trabajo, una obra tan personal e íntima que nos muestra sus obsesiones, sus dudas, sus deseos, sus experiencias y sus relaciones, eso sí, sin perder nunca el sentido del humor, haciéndonos sentir cómodos e incómodos con situaciones de lo más sinceras y reales, como ir en coche o hacer Skype con tus amigos.

7

And Nothing Hurt (Bella Union)

Spiritualized

Jason Pierce sigue apostando por interminable fuente de música espiritual para entregarnos otro trabajo con el que hacernos saltar las lágrimas. En este esperadísimo And Nothing Hurt, el músico se rodea de una gran formación para revivir episodios agridulces pero perfectamente enderezados en el apartado musical con coros que siempre van a más a la par de guitarras que resurgen en el momento más inesperado. El paso de los años parece que no hace mella, sino más bien refuerza las convicciones de un músico capaz de lograr canciones que con tan solo escucharlas unos instantes ya sabemos que pertenecen a él. Por todo ello el camino emprendido por Spiritualized siempre es de lo más atractivo y absorbente. Más aún si cuentas canciones como la inicial ‘A Perfect Miracle’, simbolizando unas energías renovadas, que surgen de donde parece que ya no había el más mínimo resquicio de entusiasmo.

6

Double Negative (Sub Pop)

Low

El momento en el que se reconozca la atrevida trayectoria que siempre ha mostrado Low por fin ha llegado. Alan Sparhawk, Mimi Parker y Steve Garrington nos han ofrecido el que probablemente sea el trabajo más críptico y atrevido de su carrera, recogiendo los frutos de una larga carrera plagada de momentos únicos. En este Double Negative el grupo apuesta más que nunca por la vía enigmática, aquella en la que jugar con el ruido y el silencio se traduce en unas texturas por momentos de lo más ásperas pero que también son capaces de conservar el halo angelical, sobre todo en los momentos en los que Mimi toma las riendas vocales. De esta forma todo el trabajo se sostiene en una deconstrucción melódica capaz de atrapar al oyente de una forma inexplicable, consiguiendo que al no tener las canciones un patrón claro, la atención se concentre en todo momento a través de la incertidumbre de qué es lo que nos espera en cada segundo de los temas.

5

Superorganism (Domino)

Superorganism

El hype creado en torno a Superorganism se ha visto materializado de una forma más que rápida en un primer LP. Recordemos que fue en mayo del año pasado cuando nos enteramos de la existencia del grupo a través del vídeo de ‘It’s All Good’, desconociendo por completo la identidad de la banda pero enganchándonos rápidamente a su fórmula híper melódica, que tanto tiene de Lily Allen como de los experimentos más pop de Damon Albarn al frente de Gorillaz. A partir de aquí el goteo de singles poco a poco se volvió más patente, para descubrir finalmente quienes se encontraban detrás de esta formación. Orono, una joven japonesa que a sus 17 años ya se ha recorrido medio mundo, hizo unos cuantos amigos virtuales, desembocando en un proyecto que ni ellos mismos sabrían sí podrían llevarlo a cabo al directo, más que nada debido a que se encontraban distribuidos entre Estados Unidos, Londres y Australia. Al final, ante las dimensiones que fue cobrando el proyecto, todo desembocó en un desembarco londinense donde realmente han podido sumergirse de lleno en esta aventura muy de pleno siglo XXI.

4

For Ever (XL Recordings)

Jungle

El incesante goteo de buenos temas de Jungle por fin se materializó en un segundo LP de tintes continuistas en el que se refuerza todo lo bueno de su debut a la par de encontrar un mayor dinamismo dentro de los temas. Cada una de las 13 canciones contenidas en él podría ser tomada como single, dejando claro como la combinación de soul y funk, marcando siempre a la perfección los ritmos e incorporando brillantes, resulta de lo más explosiva sin necesidad de agitarlo todo. Lo bien estructuradas y repletas de detalles que se encuentran las canciones construyen una base más que sólida para hacer que este disco pueda ser disfrutado tanto en un ambiente íntimo como compartido a través de momentos más álgidos en grandes espacios. Estamos por lo tanto ante la perfecta conjunción de ambientes envueltos en apartados sintéticos realmente camaleónicos junto con el énfasis porque todo se vea suavizado en sus acabados, midiendo a la perfección todo lo que ocurre en las canciones para emocionar por diferentes vías.

3

Soy Pablo (U OK?/ 777 Records)

Boy Pablo

Boy Pablo nos hizo calentar motores con los singles ‘Sick Feeling’ y ‘Loosing You’, que más adelante encontramos en su Álbum Soy Pablo. El nuevo trabajo del artista noruego está formado por 7 temas que siguen completamente su estética y su característico sonido, marcado por la inspiración de uno de sus máximos referentes, Mac DeMarco. Esta vez, el artista ha mostrado una evolución en su sonido, haciéndolo mucho más limpio y maduro que en su anterior Roy Pablo. A pesar de que sus temas traten de amor, siendo un tema muy recurrente, Boy Pablo incita al baile y presenta una lista de temas realmente pegadizos. Un auténtico fenómeno que tan solo acaba de despegar y que promete acercarse al bedroom pop desde una cara de lo más multitudinaria aprovechando el enorme tirón mediático causado con sus vídeos en Youtube. Una nueva forma de entender al público joven que precisamente llega a través de uno de los iconos de su generación.

2

7 (Bella Union)

Beach House

El ritmo compositivo de Beach House no decelera con su séptimo trabajo, el tercero en cuatro años sin tener en cuenta su publicación de caras B y rarezas del verano pasado. Esta buena productividad también llega acompañada de inspiración, ya que en ninguna de las diferentes etapas que ha atravesado el dúo de Baltimore hasta el momento han evidenciado algún signo de agotamiento. En este nuevo 7 volvemos a tener la sensación de estar ante otro nuevo giro y lavado de cara, evitando caer en ejercicios de estilo ya repetidos pero sí sabiendo consolidar las líneas sonoras abiertas en la dirección dream pop de formaciones como Cocteau Twins. Sin embargo esta nueva entrega los matices apuntan mucho más hacia una faceta más relacionada con saber cómo interpretar los ambientes ruidosos y la calma que llega detrás de ellos, un poco en cierta medida como aquellos Slowdive que se entregaban a los melodías aperturistas en su trabajo debut. Seguramente este sea el apartado más llamativo del trabajo, el nuevo uso que hacen de las guitarras.

1

Little Dark Age (Columbia Records)

MGMT

MGMT siempre han sido de lo más impredecibles a la hora de tomar nuevos rumbos en su carrera. Si con su debut Oracular Spectacular fueron incluidos en una liga en la que posteriormente quedaba claro que no querían jugar, sus otros dos trabajos pusieron de manifiesto un carácter esquivo a la hora de reinventarse, de buscar giros en el guion que les proporcionasen unas canciones con las que sentirse totalmente cómodos. Así es como hemos llegado hasta un cuarto trabajo con el que consiguen de nuevo desconcertar, replantearse todo lo mostrado hasta el momento y reflejar un especial énfasis por lograr antisingles. Este Little Dark Age está concebido desde una enorme libertad a la hora de jugar con un abanico de sintetizadores y efectos con punto de partida en la psicodelia más deformada, poniendo a veces en jaque la coherencia del conjunto del disco. Sin embargo quizás este sea el punto en el que precisamente reside su atractivo: la capacidad para pasar de destellos de glam rock de opiáceos a un pop cabizbajo y casi depresivo, ofreciendo en todo momento una sensación de anestesia. El giro ochentero que se evidencia en este nuevo disco, contiene las dosis precisas de lentejuelas y voces naïf, no aspirando en ningún momento a la grandilocuencia, sino más bien intentando destapar que es lo que hay debajo de todo el glamour de esa década.

Redacción Mindies
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Los miembros de la redacción de Mindies amamos la música por encima de todas las cosas.

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