Especial

Blur más allá de los singles (parte I): inicios y era britpop

Por -

Con Blur a punto de regresar con su primer disco en doce años, pensamos que sería buena idea reivindicar su carrera sin tener en cuenta ninguno de sus singles. Disecamos toda su discografía, de Leisure a Think Tank, con el fin de sacar a la luz gemas tapadas por el peso de las canciones más conocidas del cuarteto inglés. Blur no fueron simplemente el primer grupo de Damon Albarn, sino una enorme fuerza creativa que funcionaba mejor a medida que las diferencias entre sus cuatro miembros se agrandaban.

Leisure (1991, Food)

Lo único en lo que coincidieron Blur con su primera discográfica durante su corta relación fue en el nombre. Tras decidir que llamarse Seymour no era la mejor estrategia comercial, grupo y sello escribieron dos listas distintas con diez nombres y eligieron el único que aparecía en ambas. El respaldo económico de Food a un grupo joven con el que perdían dinero en cada concierto por los daños ocasionados llegó a cambio de un control claro sobre su música, que aparecería capada en los primeros capítulos de su historia.

Sin duda, Leisure es el disco más difícil de defender de Blur. Excepto en momentos muy puntuales, carece de personalidad alguna. Es el sonido de un grupo demasiado amateur que fue empujado por su discográfica hacia un estilo Madchester en el que nunca tuvieron opción para destacar. No lo hizo mal, eso sí, en las listas de ventas, consiguiendo el séptimo puesto entre los discos más vendidos de Inglaterra.

Curiosamente, los pocos destellos que dejaron en esta época no fueron incluidos en Leisure, del cual sólo nos quedaremos con ‘Sing’, ‘Repetition’ y ‘High Cool’. Las caras B ‘Day Upon Day’, ‘Inertia’ y ‘Mr. Briggs’ ofrecen una versión del grupo mucho más acorde a lo que acabarían siendo. También recuperamos ‘Close’, publicada para su club de fans en 1998 pero grabada en esta etapa.

Singles: ‘She’s So High’/’I Know’ (Doble cara A), ‘There’s No Other Way’, ‘Bang’.

Seleccionadas: ‘Sing’, ‘High Cool’, ‘Repetition’.

Caras B y rarezas: ‘Inertia’, ‘Mr. Briggs’, ‘Day Upon Day’ (caras B de ‘There’s No Other Way’), ‘Close’ (Fan Club Single).

 

Modern Life Is Rubbish (1993, Food)

Aquí es donde se empieza a poner interesante. Modern Life Is Rubbish fue el punto de partida del movimiento britpop y el primer disco de una trilogía con clara temática inglesa que sería completada los dos años siguientes con Parklife y The Great Escape. Indignado por la recepción que tuvo la gira americana de Blur en unos Estados Unidos sedientos de grunge, Damon Albarn cambió su forma de escribir canciones e hizo aún más explícita la influencia de los clásicos ingleses en su libreto: Beatles, Kinks, Bowie, Syd Barrett y XTC eran invocados habitualmente en sus composiciones. Precisamente, el primer elegido como productor del álbum —que por entonces tenía como título provisional England vs America— fue el líder de XTC Andy Partridge, aunque ambas partes quedaron poco satisfechas con las sesiones y Blur volvieron con Stephen Street (The Smiths, Morrissey), que ya produjo gran parte de Leisure y se convertiría en su aliado habitual en los estudios.

Además de definir el sonido de lo que acabaría siendo el movimiento musical más popular de Inglaterra en los 90, Modern Life Is Rubbish es el mejor disco de la trilogía britpop. Con más conciertos y ensayos a sus espaldas, la química entre el cuarteto había llegado ya a un pico del que se bajarían en pocas ocasiones. Alex James rellenaba con sus movidas líneas de bajo los espacios que dejaba Graham Coxon, cuya monstruosa capacidad para tocar la guitarra inundaba el disco. Mientras tanto, Albarn había encontrado una nueva voz, mucho más melódica, menos hundida y con un acento inglés marcadísimo a propósito.

Esta nueva dirección no se entiende sin el éxito de ‘Popscene’, single lanzado en 1992 que les dio la suficiente confianza para hacer un LP completo a su manera. Food estaba totalmente en contra del disco, al que llamaron anacrónico e invendible. En esto último tenían razón, ya que su mejor posición en las listas de ventas fue la decimoquinta, empeorando claramente los resultados de Leisure.

Modern Life Is Rubbish está repleto de comentarios sociales en forma de canciones pop de tres minutos. Lo tenemos en ‘Pressure On Julian’, ‘Star Shaped’ o ‘Colin Zeal’, todas con un personaje distinto caricaturizado por Albarn: While sitting in traffic, Colin thinks in automatic / He’s an immaculate dresser, he’s your common aggressor / He’s a modern retard with a love of bombast / Keeps his eye on the news, doesn’t dwell on the past. Aun así, lo mejor del disco viene cuando Albarn toca temas más personales, como en ‘Blue Jeans’, que trata sobre su relación con Justine Frischman y tiene su punto fuerte en las armonías vocales entre Damon y Graham. Los momentos más peculiares vienen con la balada acústica ‘Miss America’ y la arrolladora y ruidosa ‘Oily Water’, además de los pequeños homenajes de Albarn al music hall (‘Intermission’, ‘Commercial Break’).

Esta etapa enormemente prolífica se tradujo en la que seguramente sea su mejor colección de caras B, algunas de ellas sacadas de un segundo álbum perdido que iba a ser lanzado en el 92. ‘Young & Lovely’ o ‘Into Another’ podrían haber entrado perfectamente en Modern Life Is Rubbish mejorando el resultado original, al igual que la versión de Andy Partridge de ‘Seven Days’, que cayó en el olvido hasta 2012, fecha en la que fue includia en el boxset Blur 21.

Singles: ‘For Tomorrow’, ‘Chemical World’, ‘Sunday Sunday’.

Seleccionadas: ‘Advert’, ‘Colin Zeal’, ‘Blue Jeans’, ‘Oily Water’, ‘Coping’, ‘Resigned’.

Caras B y rarezas: ‘Young & Lovely’ (cara B de ‘Chemical World’), ‘Into Another’, ‘Bone Bag’ (caras B de ‘For Tomorrow’), ‘Seven Days’ (incluida en el segundo disco de rarezas de Blur 21).

 

Parklife (1994, EMI)

Si Modern Life Is Rubbish estableció el principio de la era britpop, Parklife es el pináculo de la misma, al menos en términos comerciales. Fue el primer disco de Blur en ganar múltiples premios y conseguir el número 1 en las listas inglesas, ayudado por ‘Girls & Boys’ o ‘Parklife’, sus primeros hits reales. En la primavera de 1994, Blur se convirtieron en un fenómeno cultural que comenzó a ir más allá de la música. El suicidio de Kurt Cobain le dio el golpe de gracia al grunge y el britpop pasó a ser el paradigma de la música popular en Europa durante los tres años siguientes. Parklife tenía todos los ingredientes para convertirse en un disco histórico: grandes singles, portada icónica y ambiente cultural adecuado.  Tampoco vino mal que EMI absorbiese Food Records, dándole a Blur el empujón económico necesario para pegar el salto.

Estéticamente, no se diferencia mucho de Modern Life Is Rubbish. Es un álbum más enfocado al éxito y continúa trabajando el collage musical inglés creado por Albarn un año atrás. Todos los personajes de Parklife acaban siendo derrotados por la sociedad en la que están inmersos: en ‘Tracy Jacks’ tenemos al mediocre funcionario que se cansa de su vida de cuarentón y empieza a correr desnudo hasta que es detenido por la policía; ‘Jubilee’ cuenta la historia de un adolescente con problemas para relacionarse que se pasa las horas jugando a la consola y ‘London Loves’ trata de enfocar de manera simpática el efecto deshumanizador de la sociedad de consumo. El lado más dramático está en ‘Clover Over Dover’, en la que el protagonista pide no ser enterrado cuando se le empuje desde los acantilados de Dover: And now the bluebirds are over / Over the white cliffs of Dover / So when you push me over / Don’t bury me, I’m not worth anything.

Aunque la mayoría de canciones de Parklife tratan sobre temas amargos, la música va totalmente en otra dirección. Es un disco de melodías amables al oído y pegadizas, sonido claro e instrumentación impecable. ‘Clover Over Dover’ muestra la mejor compenetración entre el cuarteto durante sus años pop, con Albarn introduciendo el clavicémbalo a modo de sección de cuerdas por debajo de los riffs de Coxon y James. ‘Bank Holiday’ comienza con buen pie la tradición de tener una canción punk por disco, algo que se repite hasta en The Magic Whip (2015, EMI), mientras que ‘Trouble In The Message Centre’ y ‘Badhead’ son dos clásicos que representan lados distintos de Blur, el primero más directo y destructivo y el segundo melancólico y melódico. Sin embargo, la verdadera gema de Parklife es ‘This Is A Low’, balada perfecta de cinco minutos rematada por un solo inusual de Coxon y una interpretación vocal emocionante por parte de Damon. Vuelven a aparecer los interludios en ‘The Debt Collector’ y ‘Far Out’, primera canción escrita y cantada por Alex James.

No hay mucho que rescatar de las caras B de Parklife, que suelen ser recordadas como las peores de su carrera. ‘Magpie’ es un buen tema sacado de las sesiones de Modern Life Is Rubbish y ‘Theme From An Imaginary Film’ fue pensada como un vals escrito por Albarn para una película de Steven Berkoff.

Singles: ‘Girls & Boys’, ‘Parklife’, ‘To The End’, ‘End Of A Century’.

Seleccionadas: ‘Clover Over Dover’, ‘This Is A Low’, ‘Tracy Jacks’, ‘Badhead’, ‘Trouble In The Message Centre’.

Caras B y rarezas: ‘Theme From An Imaginary Film’ (cara B de ‘Parklife’).

 

The Great Escape (1995, EMI)

El hermano feo de la trilogía britpop y el principio del fin de esta etapa. Aprovechando el éxito de su antecesor y la gran cantidad de canciones que estaba escribiendo Albarn, Blur entraron a grabar su cuarto disco pensando en él como un sucesor directo de Parklife, pero acabó adquiriendo personalidad propia y resultó ser algo más oscuro y confidencial, con Damon usando a distintos personajes para hablar de sí mismo: él es tanto el fraude de ‘Charmless Man’ como el trabajador japonés que nunca ve a su esposa de ‘Yuko and Hiro’.

El disco proporcionó al grupo su pico de popularidad a mediados de los noventa, siendo el acontecimiento más destacado la famosa pelea con Oasis por conseguir el primer puesto en las listas de singles. ‘Country House’, primer sencillo de The Great Escape, superó a ‘Some Might Say’ e Inglaterra se dividió en dos bandos. Aupados en una guerra de declaraciones, Blur consiguieron el segundo LP número 1 de su carrera y encadenaron un buen número de singles entrando en el top 10.

The Great Escape es el producto de estar un año entero desayunando champán y merendando cocaína. Su homólogo de la época sería el Be Here Now (1997, Creation) de Oasis, que también pecaba de ser demasiado largo y de una sobreproducción agotadora. Tiene alguna de las mejores canciones que han grabado jamás y sus singles son totalmente incontestables, pero también hay atrocidades como ‘Ernold Same’, ‘Top Man’ o ‘Dan Abnormal’, que embarran y alargan el disco se forma innecesaria.

Merecería la pena escuchar The Great Escape sólo por la sobrecogedora ‘He Thought Of Cars’, de la que habría que exponer su línea de bajo en un museo. El bajo es precisamente la excusa para la existencia de ‘Entertain Me’, cuatro divertidos minutos con el único propósito de que James se luzca. Las baladas también cobran parte importante, siendo ‘Best Days’ y ‘Yuko And Hiro’ dos de las más emocionantes que ha firmado Albarn. Teniendo un tema central tan interesante como la soledad y ansiedad del millonario dependiente en el prozac para poder vivir, es una pena que The Great Escape acabase siendo tan disperso y desordenado.

En cuanto a las caras B, muchas fueron grabadas meses después de las sesiones principales del disco y reflejan indicios de la nueva dirección que tomaría el grupo un par de años después. ‘The Man Who Left Himself’ y ‘Tame’ son claras muestras de ese sonido más sucio y alejado del pop, mientras que ‘Ultranol’ encaja mejor en The Great Escape que muchas canciones del álbum.

Singles: ‘Country House’, ‘Charmless Man’, ‘The Universal’, ‘Stereotypes’.

Seleccionadas: ‘He Thought Of Cars’, ‘Best Days’, ‘Yuko and Hiro’.

Caras B y rarezas: ‘The Man Who Left Himself’, ‘Tame’ (caras B de ‘Charmless Man’), ‘Ultranol’ (cara B de ‘The Universal’).

Alberto

Madrid, '94. En contra de muchas cosas y a favor de unas cuantas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *