Especial

10 discos que mejorarán tu verano

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Con la llegada del verano parece que toda la actividad musical se centra en el apartado festivalero, algo que quizás provoca una cierta desconexión de los buenos lanzamientos que nos estamos encontrando en estos meses. Por ello, hemos decidido recoger en este especial un buen puñado de trabajos que nos han entusiasmado mucho y que seguramente calen a más de uno en los días de calor. Sin un criterio estilístico específico, nos vamos a encontrar bastantes piezas eufóricas pero también recogidas y algo sombrías. Con mucho protagonismo pop como es lógico y necesario en estas fechas, os mostramos estos trabajos para que los disfrutéis tanto como nosotros.

Warm Soda – I Don’t Wanna Grow Up (Castle Face Records)

Matthew Melton ha decidido poner fin a Warm Soda, uno de los mejores de power pop y reminiscencias glam que nos hemos encontrado en estos últimos años. Sus canciones enraizadas a los sentimientos amorosos contradictorios siempre han apuntado hacia himnos inequívocos contra el desánimo, caminando en una dirección de guitarras compactas y melodías palpitantes. I Don’t Wanna Grow Up deja el listón final muy alto, encontrándonos con que absolutamente todas las canciones tienen el nervio interpretativo preciso para ser llevadas a la euforia más extraña.  La concatenación que nos presentan en ‘To Be With Ramona’ junto a ‘Don’t Stop Now’ seguramente sean los mejores cuatro minutos musicales que vas a escuchar este verano.

Sheer Mag – Need To Feel Your Love (Wilsuns RC)

Teníamos muchas esperanzas puestas en la banda de Philadelphia tras su abrumadora presentación a través de los tres EPs previos que nos han ido soltando en estos dos últimos años. Su puesta de largo nos muestra más de esta buena fórmula de guitarras a lo Thin Lizzy, aunque seguramente estemos ante un sonido más suavizado. Lo cierto es que la mayoría de los temas del disco esconden detalles de gran calidad, ya sean logrados a partir de la revulsiva voz de Tina Halladay o esos cambios de ritmo que en un principio parecen de lo más tortuosos pero que siempre conducen hacia algo aún más entusiasmante. Sin bajar el pie del acelerador, no dan síntomas de monotonía a pesar de encontrarse en un rango bastante limitado pero característico en la exposición de sus elementos.

Ulrika Spacek – Modern English Decoration (Tough Love Records)

El segundo trabajo de los londinenses Ulrika Spacek solo puede recibir buenas palabras. En estas nuevas canciones nos encontramos como los límites creativos del grupo se expanden hacia nuevos territorios como el kraut o esa concepción de canción guitarrera densa y ambiental que tan bien emplearon Deerhunter en su Halcyon Digest. La sensación de solidez que desprende el disco se manifiesta en todas sus facetas, desde los momentos donde juegan a mantenerse en el misterio como ‘Saw a Habit Forming’ como en la distorsión más férrea bien representada en ‘Ziggy’. Sin lugar a dudas, estamos ante una de esas formaciones que lo tienen todo para crecer como la espuma y convertirse en una banda referencia en la escena británica que huye del shoegaze más clásico.

The Stevens – Good (Chapter Music)

A medio camino entre la suciedad guitarrera de Pavement y el toque huidizo de los Moldy Peaches,  The Stevens saben encontrar el punto de melodía eufórica en el momento preciso. Temas cargados de ese espíritu alicaído que siempre escapa hacia algo mucho más revitalizante. Algo así es lo que nos volvemos a encontrar en su nuevo disco, en el que suben la apuesta a través de Chapter Music. Good es el nombre escogido para albergar sus 18 nuevas composiciones, cayendo rendidos desde los primeros acordes de ‘Chancer’. Insistentes y repetitivos con las buenas ideas, The Stevens se encierran en un canto despreocupado a pesar de que las cosas no vayan bien, sacándose de encima el ruido cuando es posible para abrir un abanico realmente preciosista.

Lost Balloons – Hey Summer (Dirtnap Records)

El proyecto de Jeff Burke (Marked Men, Radioactivity) y Yusuke Okada (Suspicious Beasts) acaba de vivir su momento más álgido con la publicación de su nuevo trabajo Hey Summer. En él nos encontramos como se sacuden de encima a base de guitarrazos garageros el hilo conductor de bandas clásicas de pop psicodélico como The Hollies. A través de unas canciones que navegan a la perfección entre ese presente de cariz nostálgico pero feliz junto con emoción propia de las aventuras veraniegas, Lost Balloons entregan un disco sin grandes pretensiones pero muy completo en los giros presentados. El background acumulado por ambos músicos resulta ser una constante en la forma de presentar los temas, ya que todo se encuentra revestido del empuje rockero de sus proyectos en paralelo.

Walrus – Family Hangover (Madic Records)

El LP debut del grupo canadiense reune muchas características para trascender en ese tipo de pop aturdido, de base psicodélica y ambiente intencionadamente Lo-Fi. Si el bedroom pop está tan de moda ahora, Walrus ponen de manifiesto una forma más tradicional de hacer las cosas para que el resultado sea equiparable. Sin rechazar por completo el tipo de canción antifolk que nos presentan en ‘So Far Gone’, el grupo tampoco rechaza influencias tan clásicas como las de Syd Barret a la hora de lograr sus canciones más grandilocuentes como es el caso de ‘Regular Face’. Por lo tanto estamos ante un disco completo, donde la variedad de los temas no se disuelve en la incoherencia, sino más bien proporcionan un bonito repaso por aquella parte de pop sesentero que quiso escapar hacia algo más ecléctico.

School Damage – School Damage (Chapter Music)

Los australianos Carolyn Hawkins (Chook Race, Parsnip) y Jake Robertson (Ausmuteants, Frowning Clouds) han dado en la tecla perfecta para conseguir una emocionante combinación entre el lado más trepidante de The Feelies junto con el carácter tan creativo e indómito de Daniel Johnston. Su LP debut resulta una sonriente colección de canciones que viven instauradas en un espíritu que rechaza por completo de alejarse de la problemática juvenil. La completa integración entre las guitarras menos tratadas y teclados que tintinean en un apartado más propio de bandas de Sarah Records, proporciona al disco la perfecta sensación de despreocupación requerida. En definitiva, el no complicarse la vida a la hora de rematar una canción sencilla pero plena en su melodía, resulta ser el mejor arma que nos presenta el grupo.

The Last Dinosaur – The Nothing (Naim Audio)

Los británicos The Last Dinosaur nos entregan un segundo trabajo que vuelve a mostrarse muy completo a la hora de darle vueltas a la configuración del intimismo. Tanto cuando susurran como cuando unen todos sus instrumentos en algo mucho más espiritual, logran que su discurso suene de lo más convincente y acertado. Recorriendo la senda de renovación folk totalmente apegada al pop barroco que artistas como Andy Shauf han sabido desarrollar a la perfección en estos años, The Last Dinosaur consiguen que todos los arreglos sean de lo más precisos y no opaquen el carácter recogido de los temas. Sin llegar en ningún momento a la saturación y la sobrecarga de sonidos preciosistas, parece que las ideas de los británicos se encuentran aún más asentadas que en su debut.

The Memories – Royal United Song Service (Burger Records)

No vamos a esconder nuestra pasión por la banda de Rikky Gage y compañía. Entendiendo el pop como medio para afrontar cualquier dificultad que se presente en la vida, tanto si se trata de abrazar la almohada de la cama sin dejar de llorar como de reírse de uno mismo, los angelinos vuelven a la carga con un disco de 28 temas inéditos salvo alguna versión. Royal United Song Service pone de manifiesto el don para que cualquier melodía Lo-Fi que se saquen de la manga va a resultar de lo más acertada. Huyendo de todo tipo de urgencia para aferrarse a ideales amorosos de lo más cursis pero con total sentido dentro de la burbuja creada cuando todo va bien, The Memories han encontrado una vía para alcanzar la felicidad casi permanente. Al menos sus canciones nos suenan más o menos felices en casi todos los contextos o situaciones, ya que son capaces de sacar al personal de cualquier bajona.

Major Leagues – Good Love (Popfrenzy Records)

La banda australiana se debuta por todo lo alto con un trabajo que se mueve en los terrenos del pop más vitaminado, cercano a grupos tan actuales de Tacocat, solo que nuestros protagonistas rebajan las dosis punk.  Lo que nos encontramos en este primer LP del grupo es una perfecta combinación entre la serenidad conducida a través de la luminosidad junto con un apartado algo más nervioso que remite a una vertiente más relacionada con el pop británico de grupos como los ya extintos Allo Darlin’. Dos características básicas que nos harán disfrutar de un trabajo que entra a la primera, recorriendo recuerdos moderadamente felices con total naturalidad. Un grupo que transmite optimismo y que sin lugar a dudas lo ha conseguido encerrar a la perfección en este conjunto de temas.

Noé R. Rivas

Estudiando teleco y escribiendo sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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