Entrevistamos a

Triángulo de Amor Bizarro

"El Gatopardo trata de criticar ideologías que solo se sustentan en la fe y la tradición, y que solo sirven para manipular y para alienar a la gente, nada más."

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Superando los 10 años de carrera, Triángulo de Amor Bizarro saltan de nuevo a la acción con un nuevo EP titulado El Gatopardo, donde nos encontramos con cuatro temas que tratan temas de actualidad desde la estética habitual que acostumbran a desarrollar sus temas. Las canciones encerradas en este trabajo ponen de manifiesto los males sociales y políticos de nuestra sociedad, sin renunciar a las señas de identidad tan aguerridas y ruidosas exhibidas hasta el momento. Desde la opresión propia del estado cantada desde un lado muy pop como ocurre en ‘Ciudadanos’ hasta una de esas canciones destinadas a crear revuelo en los directos como es el caso de ‘Les Llevaré en mi Cruz’. Temas forjados con rabia y ejecutados desde el apartado ruidoso que les caracteriza, encontrándonos con una muestra de cómo se puede reflejar un contenido hiriente y contestatario sin caer en los tópicos. Si a esto le unimos el tema titular del EP donde sacan a relucir su vertiente más cortante, más entregada los guitarrazos precisos, obtenemos un resultado de lo más completo. Aprovechando lo reciente de estos nuevos temas hablamos con Rodrigo Caamaño sobre los procesos compositivos del grupo, el contenido político de los temas y los elementos cíclicos que aparecen en los temas del grupo.

Habéis estrenado un nuevo EP hace escasos días, conteniendo cuatro temas fieles a vuestra trayectoria. ¿Estas canciones surgieron inmediatamente después de Salve Discordia o las veis más alejadas del proceso creativo del LP?

Surgieron acabando la gira de Salve Discordia, ‘O Isa’ durante el verano y las demás a partir de la gira en México de septiembre. Para nosotros es un lanzamiento separado del disco anterior, una idea nueva muy distinta de Salve Discordia. Un disco nuevo, vamos. Si decidimos sacarlo ahora como EP y no continuar, en vez de hacer un álbum largo, fue porque nos pareció que la idea estaba ya cerrada con esas canciones, y no queríamos diluirla ampliando el número de pistas.

 

No sé si ahora soy más consciente que anteriormente, pero parece que en este nuevo EP el contenido social y político parece aflorar incluso más que antes. ¿Sentís que esto es algo más evidente que antes o simplemente ahora parece centrar más los focos?

Es nuestro mini disco conceptual sobre el mundo humano. Simplemente fueron surgiendo canciones con una idea en común: faltar al respeto a los símbolos de la época de los imperios, burlarnos de esas ideas decimonónicas, vamos. Criticar ideologías que solo se sustentan en la fe y la tradición, y que solo sirven para manipular y para alienar a la gente, nada más. Las ideas del “esto es así porque es así”. Salieron estas canciones porque es una temática de la que me apetecía escribir, y en cuanto sentí que ya había escrito lo suficiente, pues decidimos sacarlo. Todos los discos los vamos haciendo a golpe de ideas desarrolladas en bloques de tres o cuatro canciones, y cuando tenemos 12 que conectan esas idea entre sí, grabamos un álbum . Pero esta vez nos pareció que estaba todo muy cerrado, y que no necesitábamos añadir nada.

Por ejemplo, ‘El Gatopardo’, el tema que da título al EP, parece que se ciñe bastante a todo ese sentimiento tan patriótico exhibido en estos últimos meses. ¿Creéis que este tema tiene una correspondencia directa con la realidad actual?

Es que creo que es más atemporal que otra cosa, eso sí, cada cierto tiempo, aprovechándose de épocas de crisis y decadencia, vuelve a resurgir. Ahora estamos en uno de esos momentos, y es una turra. Gente comportándose como hooligans porque todo es como en el fútbol, cada uno con su equipo y ‘palante.

"Simplemente fueron surgiendo canciones con una idea en común: faltar al respeto a los símbolos de la época de los imperios, burlarnos de esas ideas decimonónicas, vamos. "

‘Ciudadanos’ es una canción que por momentos mira directamente a los efectos del capitalismo. ¿Para vosotros os resulta difícil en ocasiones elaborar los temas sin caer en la crítica fácil al sistema?

Es una canción de burla sobre el cuerpo teórico de la economía de mercado y cómo mucha gente joven lo toma como un dogma de fe. Es una canción que se queda a dos palabras de ser una canción romántica.

Un poco con relación a esto, en los últimos años parece que dentro del denominado panorama independiente de la música nacional, bastantes bandas se han subido al carro de la crítica política y social. ¿Sentís que se ha exprimido y utilizado bastante este pretexto desde dentro del panorama independiente para conseguir mayor popularidad y protagonismo?

Mayor popularidad y protagonismo da salir en La Voz o en El Hormiguero, no sé yo. De hecho sé que con este disco corremos el peligro de hablar solo de política en las entrevistas cuando en el disco hay mucho más, nosotros lo que hacemos es música. Solo escribo de lo que me apetece, es así de fácil, y a lo mejor la mitad de nuestras canciones, tirando por lo bajo, van de insultar a algo o a alguien. Otra cosa es que estas cuatro, hechas de forma consecutiva, vayan justo de eso. No quisimos hacer un análisis político ni un disco combativo, simplemente insultar un poco en un contexto estético de decadencia imperialista. Una gran inspiración para El Gatopardo son Los Episodios Nacionales, de Benito Pérez Galdós, escritos la mayor parte en el siglo XIX, que si los lees te das cuenta que estos temas tan de actualidad no lo son tanto, sigue siendo una y otra vez la misma historia que se repite.

 

Otro de vuestros signos de identidad que vuelve a mostrarse con claridad en estas canciones es la potente simbología relacionada con lo prácticamente medieval, como puede ser la capa de plata, la cruz, quema de brujas… ¿Sentís que estos elementos son capaces de crear imágenes muy potentes en el oyente?

Es que son unos símbolos que están muy presentes hoy en día y se siguen usando para lo mismo que cuando se inventaron. Nos gustaría vivir en una arcadia donde todos fuéramos respetuosos con el prójimo y el poderoso no manipulase la realidad, pero mala suerte. Así que lo usamos como fuente de inspiración por dos cosas: porque nos gusta la estética y porque nos gusta más aun corromper su significado.

"No quisimos hacer un análisis político ni un disco combativo, simplemente insultar un poco en un contexto estético de decadencia imperialista. "

Un poco en relación con estos escenarios de tiempos pasados que planteáis, siempre lográis contextualizarlos dentro de situaciones actuales como en este caso resulta ‘Les Llevaré en Mi Cruz’, un tema feminista y que al mismo tiempo ataca directamente a un formato cercano a lo monárquico. ¿Por vuestra cabeza se pasan constantemente estas asociaciones entre modelos de sociedad muy antiguos y sus semejanzas en el presente?

Justo esto es la idea esencial que da forma al disco, intentamos separar esos símbolos de su significado para usarlos como nos apetezca. Lo que más me motiva de hacer canciones es que dentro de ellas puedes hacer lo que te dé la gana, por ahora.

Cambiando un poco de tema, en este nuevo EP volvéis a sacar vuestro lado más popero, algo que alcanzó su máximo esplendor en temas como ‘Barca Quemada’. ¿Sentís que con el paso del tiempo poco a poco habéis ido girando más hacia este apartado?

Ese lado siempre estuvo presente en el grupo, de hecho yo creo que el disco más abiertamente pop es el primero. Con el tiempo hemos ido separando más los palos en los discos, y también por una cosa: todo lo que canta Isa se convierte en mucho más pop de lo que en realidad es, pero de eso justo trata el juego.

 

El año pasado publicasteis otro gran EP como fue el caso de Barca Quemada, recogiendo algunas canciones pasadas de vuestra trayectoria e incluyendo un tema que considero de gran calado como fue ‘Barca de Oro’. ¿Esta canción no os pegaba para nada en Salve Discordia?

‘Barca de Oro’ no entró en Salve Discordia por una cosa muy simple: no cabía en el vinilo. Es una canción sobre la que trabajamos mucho, y nos dio mucha pena dejarla fuera del disco, la verdad. ¿Por qué fue esa y no otra? Pues porque es una canción muy complicada de llevar a directo en formato cuarteto, y decidimos que si se tenía que quedar alguna fuera, era la que no podríamos tocar en los conciertos. Pero es una de mis favoritas de esa época. La más importante razón para sacar el EP Barca Quemada es esa canción. Pero El Gatopardo es otra cosa: es un disco presente compuesto y hecho con el sentido completo que tiene.

"Todo lo que canta Isa se convierte en mucho más pop de lo que en realidad es, pero de eso justo trata el juego."

Me interesa mucho la portada de El Gatopardo. Por algún motivo me recuerda a la de Año Santo. ¿Tienen alguna relación?

Si, está hecha por Rubén Domínguez, el mismo que hizo el arte de Año Santo. Tiene un estilo muy personal y reconocible, y nos encanta su trabajo.

Carlos Hernández os ha acompañado desde el principio de vuestra carrera en las labores de producción. ¿Consideráis que sin él los discos de Triángulo de Amor Bizarro hubiesen sido muy diferentes?

Es una parte muy muy importante, sobre todo como amigo.

En todas nuestras entrevistas nos gusta que nos dejéis una pregunta para la siguiente banda a entrevistar. ¿Cuál es la vuestra?

¿Qué opinas de la URRS?

Del mismo modo tenemos una para vosotros a cargo de Gus Dapperton, dice así: ¿Cuál es tu canción favorita para bailar?

Hoy, ‘Hot on Heels of Love’ de Throbbing Gristle, mañana seguro que es otra.

Noé R. Rivas

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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