Entrevistamos a

Moon Duo

"Por lo general nos guiamos por nuestros instintos a la hora de grabar y no solemos intelectualizar las canciones. "

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El veterano dúo norteamericano ha regresado este mismo año con un trabajo dividido en dos volúmenes. El primero de ellos hace referencia a toda la oscuridad y magnetismo encerrado en el Ying, mientras que el segundo de ellos contrasta totalmente representando el Yang. Avanzando una vez más entre la psicodelia más densa, la acidez y la electrónica minimalista puesta al servicio de las atmósferas, Moon Duo vuelven a poner de manifiesto su afán por mostrar mil y una caras diferentes en cada trabajo, saltándose en esta ocasión la parte más liviana de sus composiciones. Con explosividad, misterio y esperanza en su final, esta doble entrega refleja un estado de gran agudeza compositiva, realizando aportaciones de lo más curiosas a la parte más tradicional del género. Aprovechando su inminente gira por nuestro país con paradas en Barcelona (10 junio), San Sebastián (11 junio). Bilbao (12 junio) y Madrid (13 junio) entrevistamos a Ripley Johnson.

Decidisteis publicar vuestro nuevo trabajo en dos volúmenes. ¿A la hora de componer os distéis cuenta de que estabais obteniendo dos tipos muy diferentes de canciones?

Más bien esto ocurrió durante el proceso de grabación. Tuvimos dos sesiones en un estudio en Portand y durante la segunda sesión comenzamos a observar una especie de cambio en las vibraciones que nos transmitían los temas. Originalmente nos centramos en realizar un disco intencionadamente oscuro ya que el invierno del Pacífico Noreste nos consume bastante.

El primer Volumen representa el Yin, mientras que el segundo volumen representa el Yan. ¿Cómo apareció la idea de asociar los temas a cada una de estas dos fuerzas ancestrales?

Por lo general nos guiamos por nuestros instintos a la hora de grabar y no solemos intelectualizar las canciones. Sin embargo en esta ocasión la luz y la oscuridad junto con el Yin y el Yang aparecieron de una forma muy clara ante nosotros. Al final se convirtió en una vía a alcanzar muy interesante para nosotros. Donde nosotros vivimos existe un gran contraste entre la vida en invierno y en verano, y los efectos de estas dos épocas afectan mucho al comportamiento emocional y psicológico de las personas. Fue un camino fértil de explorar.

"Originalmente nos centramos en realizar un disco intencionadamente oscuro ya que el invierno del Pacífico Noreste nos consume bastante."

Hay una canción llamada ‘Creepin’’ en la que mostráis vuestro lado más melódico, contrastando enormemente en este apartado con temas como ‘Cult of the Moloch’. ¿Tratasteis de conseguir un balance en este aspecto a lo largo de los dos volúmenes?

No, nosotros realmente siempre dividimos las canciones según lo que nos transmiten. Nunca nos preocupa la estructura que desarrollen. Pero me imagino que las vibraciones que transmiten muchas veces son consecuencia de la estructura que encierran.

En un momento de la composición del trabajo dijiste que te interesaste por la literatura gnóstica y hermética. ¿Crees que a lo largo de este trabajo has podido explorar en mayor profundidad estas conexiones con los temas?

Este tipo de literatura tuvo una influencia realmente directa sobre los temas, pero quizás me aportó más a la hora de lograr una conexión abstracta con lo que estaba componiendo. Me gusta la idea de comprender la música como si fuese magia o como algo que surge a través de una chispa divina de inspiración.

"Me gusta la idea de comprender la música como si fuese magia o como algo que surge a través de una chispa divina de inspiración."

Creo que el uso de un mismo instrumento habrá cambiado bastante según aparezca en el primer o el segundo volumen del disco. ¿Tratasteis de utilizar los mismos instrumentos en ambos volúmenes o cambiasteis completamente los recursos musicales que aparecen en ambos?

Usamos un montón los mismos instrumentos, pero también empleamos el propio estudio como un instrumento en sí, especialmente en la etapa de la mezcla. Hay un montón de cosas que puedes hacer en el mezclado que pueden hacer cambiar el sentimiento del tema. Ese fue el motivo por el que ambos volúmenes fueron mezclados por separado. El volumen primero lo mezclamos en Berlín y posteriormente el segundo en el verano siguiente en portland. Portland en verano es muy soleado, con gente bañándose en los ríos, todo con luz brillante y aire fresco.

Creo que en este segundo volumen hay una mayor conexión con el space rock. ¿Creeis que os movisteis en estas coordenadas a lo largo de estos temas?

Creo que en este segundo volumen hay una mayor conexión con el space rock. ¿Creeis que os movisteis en estas coordenadas a lo largo de estos temas?

"Siempre intentamos lograr sonidos resultones, y casi siempre nos salen muy cercanos a la psicodelia y los Stoney Grooves."

Por ejemplo ‘Mirror’s Edge’ fue una canción que me sorprendió un montón cuando la escuché. ¿Crees que en cada disco vuestro concepto de psicodelia es reinventado?

La verdad es que no pensamos obre ello. En este punto siempre digo que todo lo que hacemos es muy instintivo. Es la forma en la que simplemente se desarrollan las cosas. Siempre intentamos lograr sonidos resultones, y casi siempre nos salen muy cercanos a la psicodelia y los Stoney Grooves.

Hace poco Sacred Bones reeditó Killing Time como parte de las actividades de celebración del décimo aniversario del sello. ¿Qué recuerdos tienes de aquel período de composición del disco?

Lo grabamos entero un nuestra casa de San Francisco en cassette. Recuerdo que fueron unas semanas muy soleadas, tocando la guitarra en el jardín y logrando melodías de un órgano viejo que conseguimos gratis. Los primeros años como banda, en muchos casos, son los mejores tiempos ya que no hay ninguna expectativa respecto a la comparación con los trabajos previos. Realmente podíamos hacer lo que quisiésemos. Rcuerdo que le envié los temas acabados a Caleb de Sacred Bones y nos preguntó que si eran las demos. Le dije que no, que el álbum iba a sonar así. El al final nos dijo que vale, que podría estar bien. Yo sabía que nuestras composiciones habían caído en buenas manos.

Noé R. Rivas

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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