Entrevistamos a

Escuelas Pías

"Ahora mismo tenemos la leve sensación de que está virando todo a algo más de velocidad, aunque es aventurarse demasiado teniendo en cuenta que estamos en las primeras fases del proceso y lo mismo se nos cruzan los cables y hacemos un disco de baladones épicos"

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Tras la disolución de Sundae, Cristian y Davis se pusieron rápidamente manos a la obra con otro proyecto de lo más interesante. Estamos hablando de Escuelas Pías, la nueva formación en la que siguieron desarrollando sus inquietudes entorno al pop de matices más sintéticos y envolventes. El primer claro resultado de esta unión fue su primer LP Nuevas Degeneraciones, publicado por El Genio Equivocado en 2016. En esta referencia nos encontramos con unos temas repletos de entresijos entorno a la confluencia de los sintetizadores y las guitarras más tratadas, logrando de este modo unas historias muy abiertas a la interpretación. Encontrando por momentos el brío preciso en un apartado cercano al noise como ocurre en ‘Devil D’, el dúo supo sacar mucho partido a todo su bagaje musical, reflejándolo en ambientes de lo más cambiantes. Algo así también ocurrió en su posterior referencia publicada este verano, encontrándonos en su EP Nuevas Desviaciones unas canciones quizás más sombrías y densas pero sin llegar a un apartado rupturista. Aprovechando que la formación se encuentra en las primeras fases de composición de lo que será su nuevo trabajo, los entrevistamos.

Empezamos. Se podría decir que Escuelas Pías surge de las cenizas de Sundae, vuestra anterior formación que también conservaba bastantes similitudes en su sonido. ¿Cuándo formasteis Escuelas Pías teníais en mente lograr una banda de sonido más o menos continuista respecto a Sundae?

No había un plan. Simplemente el deseo de no parar y ponernos en marcha de inmediato. Lo de quedarnos sin banda lamentándonos y mirando el techo no era lo nuestro. Cuando hablamos por primera vez sobre qué haríamos a continuación solo teníamos claro una cosa, queríamos hacer canciones pop bonitas. Así que compartiendo componentes y con un universo de influencias cercanos es normal que haya un cierto eco de nuestra anterior formación.

 

Está claro que sois amantes de los sintetizadores y las cajas de ritmos, aprovechando al máximo sus posibilidades en vuestras canciones. ¿Sentís que para vosotros es más fácil explorar vuestra creatividad a través de estos instrumentos en vez de otros?

Durante nuestra vida musical hemos aprendido a basar nuestras composiciones en la guitarra y el bajo, dentro de los márgenes del pop clásico. Aunque siempre habíamos incluido sintetizadores en nuestras canciones con otros grupos, el giro principal en Nuevas Degeneraciones ha sido comenzar a componer con ellos. Últimamente nos parece que el sintetizador es el instrumento más completo, las posibilidades de moldear son únicas, y puedes tener, dentro del mismo sonido, un matiz de un instrumento en cada mano. Hablando de forma un poco más visceral, la realidad es que nos apasionan. Pero de todas formas creemos que lo importante es tener buenas canciones, si no las hay dan igual los sintes, las guitarras o el instrumento que sea.

Junto a estos elementos también sabéis introducir las guitarras en el momento preciso, algo que ocurre en temas como ‘Zoo’. ¿Intentáis de algún modo repartir el peso de los instrumentos que aparecen en vuestros temas o más bien tenéis asumido que las guitarras ocupan un papel más secundario?

No pensamos normalmente en un equilibrio en los instrumentos, más bien en lo que le hace falta a la canción. En realidad hay muchas guitarras en nuestras canciones, aunque muchas de ellas no lo parecen por la forma en la que están tratadas. Es cuestión de buscar el sonido más que el instrumento, en alguna canción quise incluir un maullido gatuno, pero al final, por algún motivo, se me olvidó. Por cierto, las guitarras de ‘Zoo’ son de Paco de Blacanova.

"En realidad hay muchas guitarras en nuestras canciones, aunque muchas de ellas no lo parecen por la forma en la que están tratadas. Es cuestión de buscar el sonido más que el instrumento."

Más detalles sobre vuestras composiciones. Parece que os gusta manteneros siempre entre los detalles luminosos y momentos en los que sonáis mucho más peliagudos. ¿Veis que vuestras composiciones se mueven entre dos pulsiones?

Precisamente, hace unos días estábamos revisando las composiciones para el nuevo disco y hablábamos de los momentos en que, después de una tormenta, se transmite una sensación de relajación sonora. También se trata en muchas ocasiones de jugar a contrastes, puedes estar cantando un estribillo lleno de tristeza y amargura, pero acompañado por arreglos cantarines y resplandecientes. Entonces es cuando las canciones encuentran un lugar interesante, menos obvio y con más matices.

Vuestro primer LP Nuevas Degeneraciones encerraba pinceladas muy cotidianas junto con otras escenas mucho más abstractas y con la vista puesta hacia el futuro. ¿Creéis que vuestras canciones están asociadas a algún sentimiento en concreto?

A veces escribes una canción basándote en un hecho muy concreto, por ejemplo ‘me han dejado por whatsapp’, y sobre esa sensación empiezas a armar una historia. Otras veces tienes en la cabeza una frase que se te repite sin cesar y se convierte en canción. Otras tenemos el esqueleto y estructura musical y a medida que la vas escuchando van apareciendo imágenes incesantes que se van enredando con la música y acaban tomando forma propia. Y en otras ocasiones las canciones se escriben solas, las vuelves a escuchar al día siguiente y te preguntas ¿cuándo hemos escrito está letra? En esto de hacer canciones nunca nada es igual a la vez anterior.

 

Del mismo modo creo que vuestras letras también se enredan en ciertas reflexiones personales como las mostradas en ‘Temporal’. ¿En algún momento habéis tenido cierto miedo por si vuestras letras se tornaban demasiado crípticas?

Temporal es una canción que habla sobre alguien que quiere encajar a toda costa pero que sabe que le va a resultar imposible, y que en cuanto encuentre la ocasión va a salir corriendo y saltar hacia a algún lugar oscuro. En nuestras cabezas las canciones no son nada crípticas, casi siempre todas contienen una historia con su principio y su desenlace y las percibimos como muy cinematográficas. Es cierto que muchas veces partimos de sentimientos e historias personales que dentro de la canción van mutando hasta convertirse en un ente más inexacto y misterioso. Pero es en ese estado límite de la imprecisión rozando con las imágenes más tangibles donde nos encontramos cómodos. Es como estar en un sueño sin saber que estás soñando, y que parece verdadero e ilógico por partes iguales.

"Se trata en muchas ocasiones de jugar a contrastes, puedes estar cantando un estribillo lleno de tristeza y amargura, pero acompañado por arreglos cantarines y resplandecientes. Entonces es cuando las canciones encuentran un lugar interesante, menos obvio y con más matices."

Entremos de lleno en vuestro más reciente EP Pequeñas Desviaciones. Los cuatro temas que aparecen en él son del período compositivo de Nuevas Degeneraciones pero sí que transmiten sensaciones un poco diferentes. ¿Creéis que precisamente el ambiente y las sensaciones que transmiten fue lo que provocó que nos estuvieran en el LP?

Sí, son canciones más largas y con ambientes más pesados. En el momento de sacar el LP teníamos que cuidar la duración y el concepto. Por otra parte, aunque las canciones ya existían, la producción la hicimos en un momento diferente, lo que le ha dado una lógica diferente a esta unión. Creemos en el formato, ya sea EP o LP, como un conjunto más que una serie de canciones sueltas y ya está.

Un ejemplo claro puede ser ‘La Oración’, una canción que se adentra en un apartado más frío y hasta por momentos un poco siniestro. ¿En general veis estas cuatro canciones del EP como mucho más sombrías y oscuras que las de Nuevas Degeneraciones?

Sin duda eran las que nos transmitían una impresión más densa y menos pop e inmediata que gran parte del LP. ‘La Oración’ juega con cierta imaginería vampírica y de ritual satánico, y ‘La canción de un verano’ con la posteridad y lo efímero. La más radiante en las formas puede ser ‘Una Casa Unifamiliar’ que nos quedó muy Manchester.

 

Otra canción que me llama la atención es ‘La Frecuencia de La Felicidad’, ya que en ella parece que tratáis de darle bastante protagonismo a la voz, simplificando bastante los elementos que aparecen en ella. ¿Consideráis que este tema puede abrir un nuevo camino en vuestras composiciones?

No creo que estemos siguiendo una línea compositiva continua ni una evolución en nuestros temas. Las canciones salen de nuestra cabeza, las plasmamos en demos y empezamos a introducir arreglos para dar significado y emoción a las cosas que queremos transmitir. Por primera vez, vamos a contar con una producción externa para las nuevas canciones, así que por ahora ni siquiera nosotros sabemos exactamente hacía dónde nos dirigimos.

"En nuestras cabezas las canciones no son nada crípticas, casi siempre todas contienen una historia con su principio y su desenlace y las percibimos como muy cinematográficas."

Al publicar este EP, dijisteis que cerrabais un ciclo vital y os adentrabais en un nuevo período de composición. ¿Qué cambios notables nos podremos encontrar en vuestras nuevas composiciones?

En realidad no estamos planteando nuestras composiciones como una ruptura con las anteriores. Las canciones nos van saliendo y cada una es diferente. Quizás se apreciará una ruptura en la forma de trabajar, esperamos conseguir sonidos más orgánicos, analógicos en su gran mayoría. Con Pequeñas Desviaciones, nuestras vidas iban cambiando, avanzando y trastocando todo lo que hacíamos, al igual que lo seguirá haciendo con las nuevas canciones. Eso, evidentemente, se refleja en todos nuestros discos. Lo que sí puede ser es que en estos momentos estemos trabajando en muchas de las canciones nuevas con el directo bastante presente en nuestras cabezas. Cuando nos ponemos a componer tenemos un tempo interno que nos sale de forma natural hacia los medios tiempos y las canciones más bien tirando a lentas. Pero somos conscientes de que son las menos agradecidas para trasladarlas al directo. Así que ahora mismo tenemos la leve sensación de que está virando todo a algo más de velocidad, aunque es aventurarse demasiado teniendo en cuenta que estamos en las primeras fases del proceso y lo mismo se nos cruzan los cables y hacemos un disco de baladones épicos. Quién sabe.

En todas nuestras entrevistas nos gusta que nos dejéis una pregunta para el próximo artista a entrevistar. ¿Cuál es la vuestra?

Chenoa va a un concierto tuyo, le encanta y te pide regrabar todos tus temas para su próximo disco ¿Abrirías esa puerta?

Del mismo modo tenemos una para vosotros a cargo de Vulk, dice así: ¿Fumaríais sapo bufo alvarius buscando respuestas?

Nosotros en ningún momento molestaríamos a ningún sapo, y lo dejaríamos vivir en paz su azarosa vida en algún desierto. Eso sí, si lo tienen en pastillas, sintético, de laboratorio, sin haber hecho daño a ningún pobre animalito y se puede comprar cómodamente por internet, ten por seguro que queremos todas las respuestas.

 
Noé R. Rivas

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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