Entrevistamos a

Wind Atlas

"Al principio supongo que hacíamos algún tipo de música folk etérea y con el tiempo hemos ido tirando más hacia la electrónica, pero en realidad lo importante y bonito para nosotros ha sido poder hacer en cada momento aquello que sentíamos sin ponernos barreras o limitaciones estéticas o de estilo. "

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La formación barcelonesa Wind Atlas siempre ha destacado por no seguir ningún tipo de corriente ni fórmula a la hora de lograr sus canciones, dejándonos ante unos discos repletos de rincones inquietantes y de enorme carácter sugestivo. La completa exploración de sensaciones humanas distantes y que en una primera aproximación se antojan extrañas ha supuesto en todo momento un perfecto hilo conductor con el que ir alcanzando pequeñas cimas a lo largo de su carrera. Moviéndose poco a poco desde los sonidos de folk industrial o la recreación de ciertos elementos tomados de la música medieval, hasta alcanzar una coraza electrónica de lo más desafiante, su más reciente trabajo Arche-Fossil vio la luz este mismo año a través de Conjunto Vacío, dejándonos ante nuevas ideas con las que brotar todo lo recóndito de los rincones de la mente humana. De esta forma han logrado otro de esos discos que esconden mil y una sorpresas, precisando de una inmersión total en las atmósferas logradas y así poder sentir más de cerca las profecías y contrastes encerrados en sus composiciones. Aprovechando la publicación de este LP, entrevistamos a Sergi y Andrea.

Remontándonos a vuestros inicios, ya desde que publicasteis Fen Fire – Ophelia – Immost Eye dejasteis claro que vuestro sonido como Wild Atlas tendría de base el folk mezclado con otros tintes sonoros. ¿Creéis que en el folk más oscuro y de matices industriales encontráis el estilo ideal para poder expresar vuestras ideas?

Sergi: Nunca hemos tenido una idea preconcebida de lo que queríamos hacer. En cada disco hemos hecho lo que nos apetecía guiándonos por nuestros gustos e intereses del momento, por lo que íbamos aprendiendo a hacer y también por aquello que no sabíamos hacer, aunque quisiésemos. Al principio supongo que hacíamos algún tipo de música folk etérea y con el tiempo hemos ido tirando más hacia la electrónica, pero en realidad lo importante y bonito para nosotros ha sido poder hacer en cada momento aquello que sentíamos sin ponernos barreras o limitaciones estéticas o de estilo.

 

En el período de 2013 a 2015 incorporáis a Raúl Q. de Orte quien introduce al grupo los sintetizadores y en especial la percusión, pero sin dejar atrás el folk. Creo que es con su llegada cuando empezáis a tener ese sonido de folk industrial que luego habéis ido modificando con el paso del tiempo. ¿Pensáis que su incorporación era lo que necesitabais para acabar de descubrir el sonido de Wind Atlas que habéis mantenido hasta día de hoy?

Sergi: Raúl entró justo cuando terminamos el primer disco porque queríamos usar sintetizadores para poder crear más ambientes y matices en directo. Teniendo en cuenta que poco a poco fuimos interesándonos más por la música electrónica en todo su espectro, la incorporación de Raúl fue un acierto enorme, porque nos ha ayudado mucho a lo largo de los años a nivel de composición pero también a resolver muchas cuestiones técnicas y a llevar los temas al directo.

Entrando de lleno en vuestro cuarto lanzamiento, Arche-Fossil, algo que me llama la atención es que empezasteis a crearlo antes de publicar vuestro tercer álbum. Dos álbumes que si bien tienen el folk como base si se comparan son muy diferentes, ¿os resultó complejo el estar creando un proyecto con vistas a futuro a la vez que preparabais An Edible Body?

Sergi: Grabamos An Edible Body en Nueva York en febrero de 2017, pero el disco no salió hasta enero de 2018. Durante esos meses apenas tocamos en directo porque queríamos hacerlo cuando saliese el disco, así que nos pusimos a componer. Durante los primeros meses salieron muchas ideas que finalmente no terminaron en Arche-Fossil, pero el germen estaba allí. Al final terminamos descartando muchísimo material que teníamos grabado y desechamos la idea de hacer un disco doble, cosa que, en retrospectiva, fue una buena idea.

"Nunca hemos tenido una idea preconcebida de lo que queríamos hacer. En cada disco hemos hecho lo que nos apetecía guiándonos por nuestros gustos e intereses del momento."

Si bien en Arche-Fossil os asentáis con un nuevo sonido post-punk y darkwave también sufrís un cambio en la formación ya que Iván deja la banda. ¿Esta nueva búsqueda de sonido viene a consecuencia de su marcha y de esa necesidad de experimentar que siempre os ha caracterizado o ya estaba planeada de antes?

Sergi: Iván en realidad dejó de tocar en la banda después de la gira de Lingua Ignota, nuestro segundo disco. A nosotros nos apetecía hacer algo mucho más electrónico, combinando cajas de ritmos con percusiones acústicas, hacer un disco más físico, más pensado para los directos. Al quedarnos sin bajo, pensamos que podíamos crear secuencias de bajos sintéticos y sincronizarlos con la caja de ritmos. El sonido de An Edible Body fue un poco una mezcla de ambas cosas, una decisión personal y una necesidad.

Si en An Edible Body os adentrais en la electrónica sin dejar de lado el toque oscuro que siempre ondea en vuestro grupo, en Arche-Fossil dais un nuevo rumbo de sonido. ¿Con este estilo más darkwave mezclado con el post-punk sentisteis la necesidad de aprender nuevos conceptos musicales que antes no teníais como el tocar nuevos instrumentos o aprender teoría musical?

Sergi: Como decía al principio, durante nuestra historia como grupo hemos ido descubriendo cosas nuevas e interesándonos por otras cosas. Lo más importante es que durante estos años, varios de nosotros pudimos empezar a tener pequeños estudios en casa para grabar ideas y compartirlas con el resto. Eso llevó también a experimentar con la electrónica y sus millones de posibilidades. Así que no es tanto que hayamos aprendido teoría musical, sino que aparte de la evolución de la banda, cada uno de nosotros ha aprendido cosas propias que luego han sido muy importantes en el sonido del grupo. Siento que cuando hicimos An Edible Body yo personalmente quería hacer algo más parecido a lo que ha terminado siendo Arche-Fossil, pero aún no sabía cómo hacerlo. Estoy muy contento con An Edible Body y es un disco con el que recibimos muy buenas sensaciones, pero no es exactamente lo que tenía en mente. Arche-Fossil es un disco que hemos hecho más en casa y menos en el local de ensayo, lo que nos ha permitido darle muchas vueltas a las canciones hasta llegar a lo que queríamos.

 

En la canción Hunger experimentáis con sonidos más oscuros donde el loop de bajo es protagonista, algo que sumado a la voz de Andrea crea la sensación de adentrarnos en una nueva dimensión y es algo que se refuerza con los efectos de voz y demás sonidos que acompañan a la melodía. ¿El buscar esta armonía era algo que teníais ya pensada o fue algo que surgió en el ensayo?

Sergi: Yo recuerdo que Andrea llegó al local con la idea de la letra y nos pidió que hiciésemos un bajo viscoso. Raúl empezó con el loop de MS20 y luego tocó tres acordes con un sonido que nos flipó. En realidad la idea del tema salió rápidamente y luego en casa fuimos añadiendo cosas. Un día en casa de Raúl, trabajando en la canción, se me ocurrió meterle unos ruidos abstractos y solo por probar metí una canción de M.E.S.H. por debajo. La idea era luego hacer algo parecido, intentar copiar esa idea, pero tal como estaba nos gustó tanto que acabamos hablando con él para que nos dejase samplear su canción directamente.

Andrea: Escribí la letra teniendo claro que la música tenía que ser viscosa y sonar a grasa derretida fluyendo. Lo que conseguimos ese día en el local fue precioso. Creo que es la vez que más cerca hemos estado de plasmar lo que teníamos en la cabeza al plano físico.

Otra de las melodías que más me han gustado es Where Nothing Happens con 8 minutos de duración en el que mencionáis los cambios que hay en lugares vacíos cuando son ocupados y el efecto que en estos crean. Llevando esto a Wind Atlas lo relaciono con los diferentes cambios que habéis sufrido durante estos años en el que con cada nuevo miembro se crea un nuevo sentimiento en la formación. Es por ello que me pregunto ¿creeis estos cambios de estilo y de grupo de alguna manera es un rasgo característico del grupo en la búsqueda de diferentes experiencias?

Andrea: En Where Nothing Happens reflexiono acerca de los espacios vacíos y lo que sucede en ellos cuando algo (un paso, una voz, un objeto) interrumpe su eterno estar. Reflexiono sobre esos significados que se generan entre esos espacios y aquello que, de pronto, los ocupa. No sé si esto tiene necesariamente que ver con nuestra búsqueda constante de experiencias o con cierto inconformismo, pero definitivamente no sabemos quedarnos parados en un sitio, eso es claro.

"Lo más importante es que durante estos años, varios de nosotros pudimos empezar a tener pequeños estudios en casa para grabar ideas y compartirlas con el resto. Eso llevó también a experimentar con la electrónica y sus millones de posibilidades."

En vuestro proceso de creación para hacer este disco nos encontramos que la poesía está presente y es que la canción Days Of Sadness es una adaptación libre del poema Latitud, del poeta gallego José Ángel Valente. Él decía que “la poesía como un proceso de búsqueda de lo esencial de la experiencia humana”, ¿pensáis que las canciones que habéis hecho en Arche-Fossil reafirman la frase que decía José Ángel Valente?

Andrea: Valente es mi poeta favorito y tiene un peso enorme en prácticamente todos los discos de Wind Atlas. Dicho lo cual, me quedo más con las ideas de potencialidad, búsqueda y posibilidad que con la idea de esencialidad. Valente me ha influido muchísimo en el sentido de que siempre trato de utilizar un lenguaje que diga sin decir, en la línea de San Juan y los místicos barrocos. Dudo mucho en mis letras, hago muchas preguntas y balbuceo bastante. Estoy obsesionada con la idea de no decir de más. No en un sentido de cantidad, sino de significado, por eso me obsesiona la potencialidad de las palabras y de las imágenes más que la clara definición de lo que quiero expresar. Todo eso se lo debo a Valente.

Otro de los recursos que usáis para cantar es la glosolalia, y creo que a mi entender, no es algo tan usual en esta nueva oleada de bandas que está habiendo. ¿Os veis como una de las formaciones en la que otros grupos que quieran usar ese término se vean reflejadas y se atrevan con ello?

Andrea: Bueno, muchísimas personas, y muchísimas mujeres que me inspiran, han utilizado la glosolalia a lo largo de la historia. Empezando por Hildegard Von Bingen y pasando por Lisa Gerrard o John Balance. La utilización de la glosolalia, en mi caso, no es algo premeditado; a veces la letra me encorseta y me limita; a veces necesito utilizar unos sonidos y unas sílabas concretas que no tienen un significado trasladable en castellano o en inglés. Hay melodías que piden unos fonemas determinados, y eso es básicamente lo que hago.

"Estoy obsesionada con la idea de no decir de más. No en un sentido de cantidad, sino de significado, por eso me obsesiona la potencialidad de las palabras y de las imágenes más que la clara definición de lo que quiero expresar. "

Siguiendo el hilo de la pregunta anterior, el uso de la glosolalia, las influencias de la música tradicional valenciana o de textos filosóficos siento que vuestra formación quizás pueda tener más notoriedad en otros países que quizás en la escena de aquí. ¿Vosotros tenéis esa sensación o por lo contrario pensáis que el público es capaz de entender a Wind Atlas?

Sergi: Yo creo (o me gustaría pensar) que puede gustar a cualquier persona que se acerque con interés al grupo y, obviamente, tenga cierta predisposición a este tipo de sonidos. A la hora de la verdad también es cierto que somos una banda que no hemos tocado mucho por nuestro país y nunca hemos sentido que lo que hacemos haya calado especialmente aquí, y en cambio hemos podido tocar un poco por Europa, Estados Unidos y Canadá. Así que no sé muy bien qué pensar sobre esto.

Andrea: Cualquier persona puede disfrutar de la música de Wind Atlas. Evidentemente si te interesan ciertos temas y ciertas músicas, encontrarás muchos más matices en las canciones y en el subtexto de las letras, pero cualquiera puede disfrutar de nuestra música.

En todas nuestras entrevistas nos gusta que nos dejéis una pregunta para la siguiente banda a entrevistar. ¿Cuál es la vuestra?

Sergi: ¿Peli favorita de Herzog?

Del mismo modo tenemos una para vosotros a cargo de Brigid Mae Power, dice así: ¿qué ha cambiado para ti en términos musicales desde que comenzó el Coronavirus?

Sergi: Todo. El disco salió en medio de la pandemia y todos los conciertos que teníamos se cancelaron. Solo hemos podido hacer una presentación del disco en el festival Tagomago en Valencia, que fue súper bien, pero teníamos muchas ganas de tocar este disco en directo y esta situación ha sido una auténtica mierda.

Ramiro Cáceres
Ramiro Cáceres

Humanista que habla sobre música cuando puede. Eminem y RHCP mis referentes.

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