Entrevistamos a

The Goalie’s Anxiety at the Penalty Kick

"Aunque el escribir siempre tenga efectos terapéuticos, y alguno que otro secundario, todo esto al final es irrelevante, ya que la idea es que puedas hacer un regalo al lector. "

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Muchas veces resulta muy complicado poder recoger dentro de una canción esos momentos donde todo parece que se hunde a tu alrededor y no puedes actuar debido a la impotencia que sientes frente a ello. Una incapacidad para actuar con la que surge una frustración que parece que te acompañará toda la vida. Pues bien, la joven formación de Filadelfia The Goalie’s Anxiety at the Penalty Kick sabe muy bien cómo evitar la inacción, recogiendo en sus canciones de una forma muy sutil y natural las estampas en las que todo se aproxima a hacer crack. Por el camino nos muestran como el emo rock si resulta ejecutado de una forma pasional, sencilla y sin estridencias puede volver a vivir días de gloria, atestiguándolo en su estupendo LP debut Ways of Hearing. Este trabajo editado por Count Your Lucky Stars nos deja ante unas canciones donde se desborda ese desencanto que parece que últimamente lo cubre todo, logrando al mismo tiempo que siempre haya un rayo de esperanza con el que volver a levantarse y construirlo todo de nuevo. De ahí que estemos ante uno de esos discos que desde el primer momento sabes que te acompañarán durante una buena temporada, formando parte de tus reflexiones más íntimas. Aprovechando todo lo bueno encerrado en este trabajo, hemos tenido el placer de hablar con sus miembros Ben, Sean, Mike, Becky y Alyssa.

The Goalie's Anxiety at the Penalty Kick está compuesta actualmente por 6 miembros. ¿Cómo os conocisteis y formasteis la banda?

Sean: creo que además de conocer a Ana a través de un amigo en común, Ben era la única persona con la que guardábamos todos una conexión. Me envió unas cuantos demos y me gustaron mucho. Básicamente eran unos simples solos repetitivos de guitarra con algunas voces muy bajitas que casi no sabía si de verdad estaban en la grabación o era yo solo el que las escuchaba en mi cabeza (risas). Sin embargo en seguida supe que esas canciones podían crecer mucho, por lo que nos pusimos a ensayarlas Becky, Alyssa, Ben y yo, desempeñando los papeles de teclados/voces, percusión, guitarra/voces y guitarra, respectivamente.

Empezó a sonar todo bien, pero aún le faltaba algo, por lo que llamé a una amiga para que tocase el violín en nuestro primer directo. Esta amiga era Ana, que fue a la universidad con uno de los miembros de una banda con la que yo tocaba en el instituto. Luego se unió Mike al bajo y así nació el grupo.

Mike: Ben me llevaba insistiendo más o menos un mes que formase parte de la banda, así que le hice caso.

Alyssa: conocí a Ben en Tinder y me uní a la banda porque pensé que Becky era increíble y quería ser amiga de ella.

Becky: Ben y yo trabajábamos en una tienda de libros juntos y un día me dijo tal cual que si quería montar una banda emo con él. Además Alyssa trabajaba en un café que estaba bajando la calle, así que ya más o menos éramos amigas. A los demás los conocí a través de Ben.

 

Creo que Count Your Lucky Stars es el sello perfecto para vosotros si comprobamos cuales han sido las bandas que han editado en él hasta el momento. ¿Cómo apareció la oportunidad de trabajar con ellos y así publicar vuestro disco debut?

Sean: después de empezar a escribir canciones, pensamos que en lugar de comenzar a publicar la música y ver lo que pasaba, algo que siempre hicimos con otras bandas anteriores, quizás merecía la pena en esta ocasión hacer las cosas bien. Por lo tanto, después de haber grabado el disco, se lo pasamos a un pequeño conjunto de sellos de confianza, que nos gustaban de antes. De la mayoría de ellos no obtuvimos respuestas, sin embargo CYLS creo que nos dijeron que se lo escucharían, pero quizás esto último me lo esté inventando.

Un tiempo después, el COVID comenzó a golpear con fuerza, así que no podíamos tener más ganas de mostrar nuestra música. Fijamos una fecha para sacar el disco, pero CYLS en esos días nos avisaron de que les había gustado y querían publicarlo. Para mí fue una noticia muy especial porque pensé que iba a editar con el mismo sello que sacó el primer disco de Foxing del que soy súper fan. Me sentí como un niño de 15 años emocionado, una sensación genial.

Hablando sobre la música que habéis escuchado desde que erais más jóvenes, ¿creéis que habéis estado siempre cercanos a las bandas de emo rock?

Mike: mi banda favorita es Saves the Day. Creo que los escuché por primera vez cuando tenía 15 o 16 años. Hablando personalmente, siempre he sido un gran fan del punk y sus múltiples variantes, incluida la emo, por supuesto.

Ben: Mike solo participa en las entrevistas para poder hablar de Saves the Day.

Sean: me gusta esta pregunta. Creo que lo bueno es que aquí cada uno te vamos a poder decir bandas muy diferentes porque venimos de pasados musicales muy variopintos y con muchas inspiraciones diferentes. Alguna de mis influencias más tempranas fueron bandas como American Football, Manchester Orchestra y Death Cab For Cutie.

Alyssa: cuando estaba en quinto curso quería ser Hannah Montana y me sabía de memoria todas sus letras. Luego a lo largo del instituto, escuché mucho a Fleet Foxes, Florence and the Machine y Paramore. Antes de unirme a The Goalie, hice un máster en percusión, que consistía básicamente en tocar y escuchar avant-garde, ambient, noise y música de orquesta. Por lo tanto siento que en mi caso no me sentía muy cercana a la música emo. También te digo que creo que la música emo y lo que tocamos con The Goalie tienen también bastantes de las cualidades sinfónicas de la música que he tocado antes, por lo que resulta muy divertido formar parte de la experiencia de componer los temas.

Becky: tuve momentos bastante emo a lo largo de mis años escolares, pero lo cierto es que investigaba un poco de todo. De ahí que me gustasen Cat Power, Cocorosie, The Microphones y alguna banda que ya tengo muy cancelada. Siempre he sido bastante imprevisible en mis gustos musicales. Ahora siento que mis días emo se han revitalizado tocando en The Goalie, por lo que resulta muy catártico.

"Para mí fue una noticia muy especial que Count Your Lucky Stars nos publicase el disco porque pensé que iba a editar con el mismo sello que sacó el primer disco de Foxing del que soy súper fan. Me sentí como un niño de 15 años emocionado, una sensación genial."

Sois de Filadelfia, una ciudad que siempre ha tenido una gran tradición de bandas emo rock como Modern Baseball, Little Big League, Circa Survive, Junipur, Pill Friends… ¿Creéis que la escena de vuestra ciudad siempre ha sido una buena fuente de inspiración?

Sean: totalmente. No estoy seguro de los motivos pero Filadelfia siempre ha tenido una escena musical muy rica. Desde pequeños conciertos en sótanos hasta salas como Union Transfer, nunca he sentido que hubiese ausencia de música en esta ciudad. De hecho esta fue una de las razones por las que escogí venirme a estudiar aquí a la universidad. Crecí cerca de esta ciudad y siempre que podía me venía. Una parte de mí quería alejarme hacia otras ciudades, pero otra siempre había buscado meterme de lleno en todo el bullicio musical y artístico del que había disfrutado aquí. Recuerdo ir al Theatre of Living Arts y comerme unos trozos de pizza enormes en la pizzería Lorenzo antes de ir a un concierto cuando tenía 16 años.

Parece que el emo rock quizás alcanzó su momento más esplendoroso en la mitad de los 2000. ¿Creéis que es un género que ha ido perdiendo progresivamente su atractivo?

Mike: en mi opinión, el emo es un género muy persistente. Incluso hubo ese momento de pequeño éxito mainstream que mencionas en la mitad de los 2000.

Sean: no del todo. Creo que es algo que al final pasa con todos los géneros de una forma u otra. Ahora que cada niño tiene un ordenador con el que puede escribir, grabar y publicar un disco, hay mucha más variedad musical que nunca. Quizás hay menos bandas que acaben despuntando sobremanera, pero no creo que sea por un descenso en la calidad de la música. Soy profesor en una escuela de música y veo como los niños también escuchan a bandas más viejas en casas de sus padres y les encanta relacionar estos grupos con las bandas actuales. Lo bueno de la música es que siempre es algo atemporal. Espero que la gente pueda conectar también con nuestra música muchos años después pero sin que esto signifique que haya ausencia de buenos músicos a lo largo de los años.

"No estoy seguro de los motivos pero Filadelfia siempre ha tenido una escena musical muy rica. Desde pequeños conciertos en sótanos hasta salas como Union Transfer, nunca he sentido que hubiese ausencia de música en esta ciudad. "

Hablando sobre vuestro LP debut, ¿el título del disco guarda alguna conexión con Ways of Hearing, el popular podcast de Damon Krukowski?

Ben: sí, efectivamente. Tanto Damon como yo nos inspiramos en el fondo en lo mismo, que creo que fue la serie de la BBC de Ways of Seeing, creada por John Berger. Al mismo tiempo creo que indudablemente esta se encuentra muy ligada a The Work of Art in the Age of Mechanical Reproduction de Walter Benjamin. Incluso cuando teníamos ya el título del álbum escogido me leí el libro del podcast de Damon.

Entrando de forma concreta en algunas de las canciones del disco, ‘We Love You So Much’ es una canción muy emocional, apareciendo sentimientos como el amor y el perdón en frases del estilo a be “we love you, son even though you disappointed us even though you pissed all over us”. ¿Te inspiraste en alguna historia específica para componerla?

Ben: resulta curioso, porque este tema lo compuse pensando en lograr una canción más positiva. Para mí trata sobre el amor familiar, aquel que está por encima de todo tipo de reproches y acciones que puedan desembocar en que se desvanezca. Ya sabes, el desear siempre lo mejor hacia la otra persona pesar de todo. Pensé bastante en como comportándote como un crío puedes ser un idiota con tus padres, pero ellos siempre te amarán.

‘God’s Country’ quizás es la canción más descorazonadora del disco, mostrando una narrativa cargada de momentos dolorosos. ¿Crees que esta es la canción en la que muestras los momentos más devastadores del disco?

Ben: soy natural del medio oeste americano, algo que quizás ayuda a que la canción tenga más sentido. La mayoría de la geografía de Norteamérica está formada por extensas llanuras. Las tierras agrícolas casi en su totalidad pertenecen a grandes gigantes corporativos sin corazón, encontrándose a su alrededor ciudades y pueblos que en su origen aparecieron debido a todo el transporte y manufactura que originó la agricultura. Sin embargo la manufactura ha desaparecido y la agricultura se ha consolidado de la mano de estos gigantes corporativos, por lo que este panorama ha dejado a toda la gente de estas zonas sin nada más que hacer que irse a vivir a otra ciudad o comprar y vender constantemente bienes de consumo hasta que mueran.

Por lo tanto estas áreas son focos donde cala enormemente la política reaccionaria de derechas, la cual está sostenida lógicamente por la gente rica con sus creencias inamovibles, pero también por otra mucha gente del medio oeste que se encuentra triste, desprovista de tierras y que se siente que la élite política los ha jodido completamente. Honestamente, llegados a este punto, la respuesta tiene que llegar de un movimiento americano de izquierdas o un movimiento trabajador que no existe. Necesitamos algo parecido a Podemos aquí. Llevo tratando mucho tiempo de escribir sobre esto a través de algún ensayo o ficción, así que esta canción es uno de mis intentos más directos por lograrlo.

Algo que me llama la atención es como tus letras son siempre muy directas, hablando sobre la muerte, drogas, aislamiento o depresión de una forma muy natural. ¿Crees que a la hora de escribir las letras uno de tus propósitos es intentar evitar la auto-censura para lograr unas canciones más honestas?

Ben: honestamente, en muchos de los casos me reduzco siempre a pensar en que es lo que suena bien en esta línea y si pega con el resto. A lo largo de muchas canciones del grupo, en mi cabeza pienso que quizás una letra no tiene sentido, por lo que tengo que intentar que lo tenga. Simplemente lo que busco es conectar un montón de imágenes que me vienen a la cabeza y ver si encajan. Me gusta que la gente pueda encontrar historias en mis letras, es algo bonito.

"El emo es un género muy persistente. Incluso hubo ese momento de pequeño éxito mainstream que mencionas en la mitad de los 2000."

Al mismo tiempo, ¿crees que haber compuesto estas canciones te ha resultado muy terapéutico o por el contrario crees que el escribir no está asociado a obtener un sentimiento reconfortante?

Ben: es curioso porque actualmente mi trabajo es de profesor de escritura y siempre que puedo le digo a mis alumnos que aunque el escribir siempre tenga efectos terapéuticos, y alguno que otro secundario, todo esto al final es irrelevante. El hecho de escribir no solo implica que puedas obtener algo tú, de lo contrario ¿para qué publicar las cosas y compartirlas con los demás? Creo que la idea de escribir es que puedas hacer un regalo al lector. En este caso, el oyente. Verdaderamente no importa cómo me sienta a la hora de escribir o tocar las canciones, de lo contrario solo me podría implicar hasta un cierto punto con ellas.

Hablando un poco más sobre el proceso compositivo de los temas, ¿creéis que ha sido un proceso muy solitario o más bien colaborasteis todos bastante?

Sean: definitivamente lo hicimos juntos. Está claro que Ben es el que escribe las letras en solitario, pero luego todos juntos en seguida comenzamos a tocar para ver las diferentes direcciones que pueden tomar los temas. Hay momentos en los que yo me pongo a decir “vamos a tocar esto más alto” y por ejemplo Ben dice “por favor Sean no vuelvas a tocarlo así de nuevo”. Parece un poco contradictorio este funcionamiento, pero al final acaba encajando todo. Considero que trabajamos bien en equipo y que nuestros orígenes musicales diferentes juegan un papel importante a la hora de que podemos hacer las cosas bien juntos.

 

Creo que estas canciones transmiten de una forma precisa diferentes estados de ánimo conectados con la tristeza. ¿Crees que a la hora de componer estos temas trataste de capturar los estados de ánimo de aquel momento?

Ben: realmente estoy bien, ¡lo juro! Lo cierto es que no considero estas canciones como tristes. Te lo digo honestamente (risas).

Quizás el momento más intenso del disco llega en la parte media y el final de ‘The Cat Stands on my Arm’. ¿Consideras que este momento es uno de los más liberadores del disco y que fuisteis buscando liberar la tensión acumulada a lo largo de él?

Sean: cuando Ben nos trae el esqueleto de una canción, todo da posibilidad a ser muy imaginativos, como si fuese un perfecto mapa con huecos que tenemos que ir rellenando. El resto de nosotros tenemos muchos caminos diferentes que podemos tomar. En este caso, ‘The Cat Stands on my Arm’ resultaba muy repetitiva en su estructura, ya que todos hacíamos los mimos acordes. Cuando Ben nos propuso otros con más energía en esa parte, en seguida todo tomó mucho más sentido para nosotros y nos sentimos liberados. Mucho de todo esto también tuvo lugar en el estudio. Al principio lo que tocaba el violín iba a ser interpretado por una guitarra, pero lo cambiamos y añadimos más distorsión a los teclados a la par de meterle más delay a mi guitarra con los pedales. Así fue como creamos un momento súper intenso para una canción que es más bien relajada.

"Mucha gente del medio oeste que se encuentra triste, desprovista de tierras y que se siente que la élite política los ha jodido completamente. Honestamente, llegados a este punto, la respuesta tiene que llegar de un movimiento americano de izquierdas o un movimiento trabajador que no existe. "

El violín en todo momento creo que proporciona un aire muy solemne y al mismo tiempo identificativo del disco. ¿Creéis que el violín es un elemento bastante diferenciador del disco?

Sean: nunca lo había pensado de esta forma. Siempre quisimos que hubiese un violín en los temas a pesar de que las canciones ya sonaban bastante completas sin él. Nunca de hecho escribimos partes específicas para él hasta que no llegamos al estudio, por lo que quizás suene como un complemento al final muy propio del grupo. No estoy seguro completamente de esto, pero me gusta verlo así.

Acerca de todos los procesos que tuvieron lugar entre que las canciones fueron compuestas y como aparecieron finalmente en su versión de estudio, ¿sentís que hubo muchos cambios por el camino?

Sean: no diría que muchos, pero la mayoría de las canciones en un primer momento fueron escritas para una banda de cuatro piezas y al añadir luego dos miembros, esto implicó algunos cambios. No se si al final alguna canción incluso permaneció igual. Incluso después de haber grabado los temas, hemos hecho algún pequeño cambio de cara a tocarlas en el futuro.

"Simplemente lo que busco es conectar un montón de imágenes que me vienen a la cabeza y ver si encajan. Me gusta que la gente pueda encontrar historias en mis letras, es algo bonito."

A lo largo del disco, Becky y Ben, os intercambiáis la voz en los temas. ¿Tenéis alguna regla a la hora de decidir quién canta una canción?

Ben: la respuesta más simple es que Becky tiene una voz mucho más bonita que la mía (risas). Siempre escribo la mayoría de las letras y partes vocales, pero luego, cuando una canción demanda mucho más del apartado vocal, le pregunto a Becky acerca de cantarla ella porque no se si mi voz alcanzará para interpretarla. Espero que sea ella la que más cante en lo próximo que publiquemos porque es muy buena.

Becky: ¡gracias por el cumplido Ben!

En todas nuestras entrevistas nos gusta que nos dejéis una pregunta para la siguiente banda a entrevistar. ¿Cuál es la vuestra?

Mike: ¿cuál es vuestra película de terror favorita?

Tengo una para vosotros a cargo de la artista española Sara Zozaya, dice así: ¿cuál es vuestro mayor miedo?

Ben: las abejas. No puedo con ellas. Cruzo la calle cuando oigo a alguna zumbar. Se supone que tenemos que cuidarlas y protegerlas porque son buenas para la naturaleza, pero si pudiese me desharía de todas ellas.

Sean: el dentista. Odio ir a ese tipo.

Becky: asfixiarme en el vacío o ir en un submarino en el fondo del océano y sentir de repente como una ventana empieza a romperse.

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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